Las personas que trabajan por cuenta propia continúan desarrollando sus labores en plena normalidad y tranquilidad para echar a andar la economía de sus familias y del país.
Negocios que ofertan diferentes productos y servicios desde horas tempranas abrieron sus locales para atender a su clientela. Tal es el caso de Panadería y Repostería Jerusalén que desde la 6 de la mañana empieza a recibir a sus clientes que llegan a buscar de la variedad de pan.
Esta panadería es un negocio familiar en donde se trabaja los 365 días del año y esa labor constante les ha llevado a crecer y contar con varias sucursales actualmente.
La panadería se ubica de La Racachaca una cuadra abajo y toda la variedad de sus productos son de calidad y a precios accesibles.
“Todo el producto es del mismo día, siempre se vende el pan caliente y eso es lo que le encanta a la gente, porque no lleva ningún preservante y químico, todo es al natural”, dijo Hazel Johana Arias, encargada del negocio.
Dijo que ellos siempre mantienen los precios, tienen variedad y están innovando nuevos productos para los clientes.

Asimismo, cerca de la entrada a la Plaza Julio Martínez, todos los días desde las 6 de la mañana se ubica Suyén Hurtado, a ofrecer vaho, vigorón, chancho con yuca o mixto y frescos naturales.
El Vaho del Chilamate así se le conoce a este negocio familiar que lo empezó doña Josefa García desde hace 18 años en este lugar y con eso ella sacó a sus hijos adelante y ahora su nuera Suyén, continúa ofreciendo estos deliciosos platillos nicaragüenses.
“Nosotros queremos salir adelante, avanzar, seguir trabajando”, indicó.
Un servicio de vaho o vigorón cuesta 80 córdobas y el mixto 100 córdobas. Hurtado expresó que el secreto del vaho está en que lo haga una sola persona, principalmente “quien prepara la carne es quien tiene que ponerlo”. Cuentan con 4 colaboradoras y doña Chepita como cariñosamente se le conoce a la propietaria.
























