Sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos de todo el país, participan en la Asamblea General Sinodal, que es presidida por su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo José Brenes.
De acuerdo al presbítero Leonel Alfaro, vocero del II Sínodo Arquidiocesano, esta Asamblea General Sinodal, se enmarca dentro de la corresponsabilidad pastoral entre laicos, religiosos y sacerdotes.
La asamblea se realiza en el Centro Neocatecumenal de Managua, del 23 al 25 de noviembre, y con esto se concluye la primera etapa "El Discipulado" del II Sínodo Arquidiocesano, proceso que tiene una duración de 3 años, concluyendo en el 2019.
“Las parroquias, los movimientos laicales, los seminarios, las comunidades religiosas, así como las 21 comisiones de pastoral fueron, durante el 2017, los diferentes escenarios de participación en donde los católicos de Managua, Masaya y Carazo contribuyeron, por medio de su oración, reflexiones y aportes, al enriquecimiento de las decisiones jurídicos pastorales que el señor Cardenal Brenes tomará posterior a la Asamblea General Sinodal”, dijo Alfaro.
El Primer Sínodo Arquidiocesano de Managua tuvo lugar entre 1996 al 1999, siendo presidido por Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando; posteriormente, entre los años 2005 al 2007, se realizó una actualización a las normas jurídicas, estableciendo el documento denominado IAM-Iglesia Arquidiocesana en Marcha.
Virgen María bendice a Nicaragua
“La palabra Sínodo significa caminar juntos, es lo mismo que los primeros cristianos hicieron; vivir en un solo pensar, en un solo existir y vivir en comunidad. Los sínodos son producto de una experiencia de la iglesia y que de manera especial recibió un impulso fuerte al concluir el Concilio Vaticano II. El Papa Pablo VI instituyó esta dinámica de la iglesia, que significa caminar juntos, que implica recibir mucha aportación desde las bases”, explicó el Cardenal Brenes.
El jerarca católico también habló de las celebraciones a la Purísima Concepción de María, cuyo novenario inicia en los próximos días.
“María siempre acompaña a la Iglesia en estos momentos decisivos y nosotros también, al final de mi mensaje de ayer, ponía yo bajo la mirada de nuestra Madre la Santísima Virgen María, esta asamblea, es la experiencia que María siempre nos acompaña, siempre nos está animando para ir adelante, creo que también es hermoso porque prácticamente en muchas casas están arrancando el rezo de la purísima, porque la celebración de la Purísima ustedes tienen que darse cuenta, que no es una actividad parroquial, es una actividad de los hogares, nosotros lo celebramos en las parroquias, pero lo fuerte está en el hogar”, reflexionó el alto prelado nicaragüense.
Acompañó en esta conferencia al Cardenal Leopoldo José Brenes, el presbítero Leonel Alfaro y el padre Boanerges Carballo, Secretario General del II Sínodo Arquidiocesano.


































