Con el espíritu de fraternidad y respeto a la fe de los Pueblos que promueve nuestro Buen Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, la Embajada de Nicaragua en Bélgica recibió la visita de cortesía del Señor Francesco Di Lillo, Director de la Oficina de Asuntos de la Unión Europea e Internacionales de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, para compartir sobre los vínculos con nuestro país y la colaboración solidaria en beneficio de las familias nicaragüenses.
Durante el encuentro, el Compañero Embajador César Castañeda transmitió los saludos y el agradecimiento de nuestro Pueblo y de nuestros Copresidentes, Comandante Daniel Ortega y Compañera Rosario Murillo, por la labor solidaria de esta comunidad religiosa. Destacó la importancia de la fe en la vida de nuestro Pueblo, el respeto al libre credo y los valores de fraternidad y servicio al prójimo que compartimos y que promueve nuestro Gobierno.
El Señor Di Lillo compartió información sobre los 264 proyectos comunitarios que la Iglesia registra en Nicaragua, entre los que destacan el apoyo complementario a la merienda escolar; la rehabilitación y equipamiento de cuidados intensivos pediátricos y quirófanos para el tratamiento del cáncer infantil en el Hospital Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”, en Managua; las iniciativas de acceso al agua y saneamiento, entre otros.
Asimismo, manifestó el interés de la Iglesia en continuar colaborando con nuestro Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional y explorar nuevas iniciativas en ámbitos como inteligencia artificial y seguridad, en concordancia con las prioridades de nuestro Pueblo y Gobierno.
Con presencia en Nicaragua desde 1953 y cerca de 107 mil miembros, esta comunidad religiosa forma parte de las distintas expresiones de fe de nuestro Pueblo. En el intercambio se destacó el valor de la convivencia armoniosa y respetuosa, así como la contribución de las comunidades de fe al bienestar de las familias.
Con especial alegría, el Señor Di Lillo se refirió a la próxima dedicación del Templo de Managua, prevista para el 18 de octubre, un acontecimiento de profundo significado espiritual que la Iglesia acompaña y celebra también desde su representación en Bruselas. Reiteró el agradecimiento por el apoyo de nuestro Gobierno para su construcción, como parte de las relaciones de respeto y colaboración con Nicaragua.













