En su comunicación de este lunes 5 de octubre, la Copresidenta de Nicaragua, Compañera Rosario Murillo, destacó las bendiciones del Padre Celestial sobre el país y afirmó que cada día se refuerza el derecho a la Paz.
"Muy buenas tardes, queridas familias de nuestra Nicaragua bendita. Iniciando semana, abriendo semana y como siempre, invocando al Dios de todos los tiempos para seguir cultivando las victorias, las victorias que Él, en su infinito poder y misericordia, derrama sobre las familias nicaragüenses", inició la Copresidenta de Nicaragua.
La Paz, fuerza vital
Seguidamente expresó que "reforzamos cada día nuestro derecho a la paz, don de dones, bendición de bendiciones, la Paz, fuerza vital, aliento imprescindible para que la vida fructifique en la particular luminosidad de estos otros tiempos donde estamos llamados, somos llamados a la valentía, al vigor, a la entereza y a la capacidad de transitar los caminos de su gloria, que son caminos de hermandad y derechos con la potente energía del gran espíritu de esa misteriosa y milagrosa potencia que Dios nos entrega para trabajarla desde el bien de todos".
Dijo que "esta semana continuamos celebrando festividades importantes para las tradiciones de nuestro pueblo, para la profesión de nuestra fe y devoción".
En este sentido, comentó que "las iglesias cristianas y evangélicas despliegan abundantemente sus cultos y veneraciones, clamando al Dios de la paz para que Nicaragua siga siendo su territorio sagrado".
"Desde la iglesia católica celebramos a la Virgen del Rosario. Ayer estuvimos celebrando grandemente a San Francisco de Asís; continuamos celebrándole; San Francisco de fraternidades supremas de bondades ejemplares y posibles, de superior conocimiento, comprensión y entendimiento sobre el llamado espiritual y certero a la humanidad para que dispongamos todos nuestros corazones y esfuerzos a alcanzar y mantener la paz desde el amor que todo proclamamos", destacó.
"En la conclusión de estas palabras iniciales no queremos dejar de mencionar la alegría y dignidad con la que se expresan tantos nicaragüenses orgullosos de serlo y de vivirlo, de vivir la Dignidad Nacional y de pertenecer a la patria bendita que sabe de luchas y de honor. Lo hemos leído, lo leemos cotidianamente y disfrutamos enormemente de sus testimonios de éxito, testimonio de tanto emprendedor y trabajador que desde el campo y los espacios urbanos celebran y nosotros con ellos, y agradecen a Dios, y nosotros con ellos, por la vida buena, la vida milagrosa, maravillosa, sencilla, pacífica, armoniosa, abundante en dones y próspera materialmente", sostuvo.
Agradecidos al Padre
Reflexionó que "celebrar la vida en Nicaragua es ser agradecido al Padre que nos da tanto en términos de un gobierno y un Estado que genera y asegura los derechos y oportunidades para trabajar, para progresar, para recorrer contentos las rutas de Paz que hemos alcanzado, sin olvidar jamás que todos esto es posible por tanto nicaragüense heroico que ha ofrendado todo para que seamos dueños de nuestro presente, dueños de nuestro destino, en consecuencia y coherencia con la identidad ejemplar de las y los nicaragüenses que sabemos de luchas, que sabemos de honor".
"Y vamos adelante, compañeros, compañeras, siempre celebramos el optimismo que nos llega, la confianza que nos llega ¿Porqué? porque confiamos en Dios, sobre todas las cosas, sabemos que nada se mueve sin su voluntad, ni una hoja; y sabemos que aquí, en esta Nicaragua que le ama, que le venera, que es su pueblo, vamos adelante, cumpliendo con sus mandamientos: amar los unos a los otros, amar a Dios sobre todas las cosas, amar al prójimo como a nosotros mismos", manifestó.
Concluyó expresando: "Vamos adelante, compañeros, compañeras, en el triunfo y los triunfos de la Paz y el Bien, la Paz y los Derechos. Adelante siempre, atrás jamás, siempre más allá".













