La Alcaldía de Managua entregó un merecido reconocimiento a un destacado grupo de mujeres parteras, cuya trayectoria de vocación, amor y entrega ha sido fundamental para acompañar y proteger la vida de miles de recién nacidos y sus madres a lo largo de varias generaciones.
En una emotiva ceremonia de homenaje, las autoridades edilicias resaltaron la sabiduría ancestral y la labor social de estas mujeres, quienes han servido como pilares de apoyo en el modelo de salud comunitaria de los barrios y zonas rurales de la capital.
“Definir a una hermana partera es hablar de una esperanza de vida, hablar de protección a la vida y el amor; ellas han jugado un papel fundamental, sobre todo en áreas rurales. Estamos emocionados de contar con la presencia de 27 parteras, que se han dedicado toda su vida a atender a familias; hoy tenemos parteras de 98 años. Ellas ya no ejercen, pero están siempre acompañando a las mujeres embarazadas de su entorno”, dijo Reyna Rueda, alcaldesa de Managua.

Con sus manos expertas y un cuidado abnegado, las parteras no solo han asistido nacimientos en momentos trascendentales, sino que también han brindado acompañamiento emocional, consejos y asistencia afectiva a las gestantes.
“El reconocer el trabajo de estas mujeres es una estrategia muy linda por nuestro buen gobierno, demostrando de esta manera que se está trabajando en el rescate de nuestras tradiciones y oficios. Hoy celebramos junto a ellas, en su mayoría adultas mayores, quienes nos han compartido sus conocimientos al momento de traer nuevas vidas a este mundo de manera empírica”, añadió Skarleth Solís, vicealcaldesa del municipio de Ciudad Sandino.

Legado de amor
Durante la actividad, se enfatizó que el trabajo de la partería tradicional es un legado de amor para las familias nicaragüenses. Su contribución histórica continúa siendo valorada como un eslabón fundamental para la preservación de la vida, la protección materna y la atención cálida a la niñez desde sus primeros minutos de nacidos.
“Creo que alrededor de 80 partos logré atender; en mi comunidad soy muy reconocida porque traje al mundo a muchos niños y eso me llena de orgullo y alegría, porque en mis manos ningún bebé falleció, ni sus madres. Hoy los veo ya siendo adultos y ellos ven en mí como a una segunda madre, a la que respetan mucho. Recordemos que, siempre debemos servir al pueblo por amor y no por interés, y eso fue lo que hice por muchos años”, expresó Catalina Obando, partera originaria de Nejapa.

Las homenajeadas ratificaron su compromiso de seguir aportando al bienestar, la salud comunitaria y el acompañamiento amoroso a las familias de Managua.
“Atendí más de 2.000 partos, una labor heredada de mi madre; poco a poco fui atendiendo a mujeres de mi comunidad y de sectores aledaños. Yo soy la segunda madre de todos esos niños y ellos me lo demuestran con cariño y atenciones. Agradezco a las autoridades porque han reconocido nuestro trabajo, nuestra dedicación y espero que este don de traer niños y niñas al mundo continúe por más generaciones”, finalizó María Díaz, partera originaria de Las Jagüitas.













