En el marco del proceso de reformas constitucionales que se desarrolla en el país, el Gobierno de la República Popular China reafirmó su compromiso con el principio internacional de no injerencia en los asuntos internos de los Estados. El portavoz diplomático de la nación asiática, Guo Jiakun, enfatizó que debe respetarse de manera plena el derecho soberano de cada pueblo a definir su propio modelo de desarrollo de acuerdo con sus condiciones nacionales.












