La Juventud Sandinista 19 de Julio entrevistó al compañero Brian Willson, Héroe de la Paz y la Solidaridad, con quien rememoraron los 39 años de solidaridad con el pueblo nicaragüense y la Revolución Popular Sandinista.

El 1 de septiembre de 1987 quedó grabado en la memoria de los pueblos que luchan por su libertad. Ese día, en la Estación Naval de Concord, California, Brian Wilson, el veterano de la guerra de Vietnam convertido en pacifista, se tendió sobre las vías para impedir el paso de un tren militar cargado de armas con destino a Centroamérica.

El tren no se detuvo; por el contrario, aceleró. En cuestión de segundos, la locomotora le destrozó las piernas y le causó decenas de fracturas. Sin embargo, no logró doblegarlo. 

El compañero Óscar Pérez, Coordinador Nacional de Juventud Sandinista, inició el encuentro agradeciendo al héroe internacional Brian Wilson la oportunidad de compartir con la juventud la gesta heroica de amor a Nicaragua. Posteriormente Darling Hernández, del Consejo Nacional de la organización juvenil pregúntó:

"¿En que momento se da cuenta de que todo por lo que había luchado, era un engaño y decide defender la justicia y la paz?".

"Mi primera Revolución mental fue dirigida al sector religioso. Aprendí de que la religión en la cual fue inducida por mi familia y la iglesia en realidad no fue lo correcto, no fue la correcta; y eso me abrió la mente en cuestionar sobre todo, cuando me inscribí en 1966 en las fuerzas del ejército tuve mucha visión política muy conservadora y en ese momento yo también sentí que yo estaba, aunque mis creencias eran muy conservadoras yo empecé a pensar que la iglesia era una gran mentira", dijo Willson.

Asesinatos y mentiras

"Por primera vez llegué a Vietnam en 1969. Empecé a preguntar sobre la guerra. Empecé a cuestionar todo lo que decía mi gobierno de ese entonces sobre Vietnam, Laos, Samuria. En la quinta semana estando en Vietnam, que fue en abril de 1969 fui testigo de un bombardeo en una comunidad no muy lejana de donde yo estaba", continuó.

Añadió que en el momento descubrió " de manera muy en shock lo que estaba pasando; la comunidad era habitada por familias pescadores y campesinos, y lo que logré ver fue la mayor parte de los muertos eran niños, niñas y madres. Como una hora después del debombardeo, como resultado de ese bombardeo. Visité en Saigón a la jefatura del ejército militar de los Estados Unidos, quería revisar todo los reportes de los bombardeos que estaban haciendo con oficiales de la inteligencia, tuvimos una reunión como de tres horas, y en ese reporte, después de estar en una reunión de tres horas logré ver los resultados de los bombardeos y los que habían asesinado", compartió.

Señaló que "B-C fue un nombre dado por los Estados Unidos a referidas al grupo a las cuales se dirigían los bombardeos. Y yo llegué a la conclusión, les dije que todos los que tienen ahí reportados como B-C, eran niños y niñas asesinados. Lo que logré ver, la mayoría de los muertos en la comunidad, fueron niños y niñas y campesinos, ninguna arma, en otras palabras era una gran mentira".

"Y si eso fue un engaño, una mentira, entonces pregunto, cuál es la verdadera razón de los Estados Unidos? Y empecé a pensar que toda mi historia a la cual me inculcaron desde el colegio fue una desilusión, fue una mentira, simplemente no fue real, y en ese entonces tenía 27 años de edad, empecé a estudiar historia y en especial la historia de los Estados Unidos, y eso fue un shock, y estuve en tan mal estado emocional de tantas mentiras que hasta pensé en el suicidio", relató.

Dijo que "todo lo que había aprendido en la iglesia, en el colegio, en mi familia, mis antepasados, todo fue una gran mentira. Continué estudiando, salí del ejército porque era una gran mentira. Yo era un blanco, estado pero europeo, estudiado en formación, en pensamiento, entonces era una gran mentira".

"¿Cómo era posible que pudiera yo vivir en tantas mentiras", se preguntó. "Me indujo esos pensamientos a cuestionar, a preguntar y preguntar sobre la verdad de Vietnam. En una se de esas comunidades, en abril de 1969 hubo un momento, no pude caminar mucho, no pude avanzar por tantos muertos que habían frente de mí, y en frente de mí iba una mujer que asumo fue la madre de dos niños que tenía ella abrazados en sus manos, noté que los ojos los tenía abiertos, y que las bombas habían quemado sus pestañas y párpados, y empecé a llorar. Y estuve con un oficial de Vietnam y él estaba riendo porque para él eso era una gran victoria sobre los comunistas, y yo no dejaba de llorar", manifestó el héroe internacional.

Dijo que el oficial le preguntó porqué lloraba y él respondió: "Porque estoy viendo a una hermana, a mi hermana, no se de donde nació solo se que salió de mí. De ese punto en adelante, solo estaba en Vietnam, fue para mí muy difícil porque solo quería gritar, gritar y gritar. Entonces, desde ese evento de 1969, mi vida ha sido diferente, salí del ejército en 1970, terminé la carrera de derecho, pero me dí cuenta que al ejercer la carrera tuve que entrar a la Corte Suprema e iba a ver un rótulo que dice: los Estados Unidos, y la fuerza de los símbolos a como es una bandera es muy profundo para mí".

"Cuando yo era un niño boy scout,, yo era el encargado de llevar la bandera con mucho orgullo, pero mi primer día de ejercer la carrera de abogado, cuando vi la bandera de los Estados Unidos me sentía enfermo, porque se que esa bandera simboliza violencia, mentiras, desilusiones. Mi esposa en ese entonces era una abogada", refirió.

Reseñó que tenían planes de ejercer la profesión de derecho en conjunto. "Y yo en ese momento decidí que yo no podía seguir, no podía estar en ese salón ya, por esa bandera, en ese momento no supe qué hacer de mi vida, entonces me pregunto qué voy hacer de ahora en adelante, no tuve ni idea, tuve en ese entonces 30 años. Pero como la vida misma tiene su destino, me convertí en un activista".

Nicaragua y la Revolución

La compañera Perla Rostrán aprovechó el espacio para preguntar: "Después de todo lo descubierto, cómo decide solidarizarse con el pueblo nicaragüense y cómo reconoce la lucha de nuestro pueblo hoy en día y la lucha del Frente Sandinista".

"En Vietnam fue la primera experiencia con la revolución, porque los vietnamies estaban en una revolución. Como ustedes saben fueron colonizados por los franceses, después por el imperio de los Estados Unidos y estando en Vietnam me do cuenta porqué están en una revolución, y fue una locura porque fueron más de 540 mil soldados americanos y yo era uno de ellos. Y estábamos ahí para proteger los gobiernos del sur que nosotros, los Estados Unidos creamos, porque los gobiernos del sur no eran populares con los vietnamies", declaró Wilson.

Continuó: "Entonces yo estaba para proteger los gobiernos que fueron creados por los Estados Unidos  y que los vietnamies rechazaban. Y definitivamente los Estados Unidos estaban del lado equivocado. Entonces, después de 1970 cuando empecé a ser activista, estuve leyendo mucha historia, muchos reportes, prensa, las librerías estudiando historia; y en ese entonces hubo un periódico en los Estados Unidos, y fue un periódico en estos momentos no me acuerdo del nombre porque ya no existe, pero publicaban sobre las revoluciones en los países del tercer mundo, decían".

"Y fueron reportes semanales, estaban cubriendo sobre el movimiento del Frente Sandinista de Liberación Nacional, y así me di cuenta en los años 70, antes de la Revolución, yo ya tenía información y ya me estaba documentando al respecto. Eso despertó mi interés y saber que estamos en el mismo continente, entonces, somos países muy cercanos, y eso me despertó mi interés en llegar a Nicaragua, conocer qué es lo que pasando en Nicaragua".

"Y en 1986, me dieron una beca para estudiar español en Estelí y estuve en Estelí por dos meses. Fue una desilusión porque no pude pasar las clases. No aprendí los sonidos. No logré entender los sonidos y la forma de comunicación. Pero eso me ayudó y me causó una fascinación sobre la lucha revolucionaria del pueblo nicaragüense, también de El Salvador y también de los pueblos originarios de Guatemala", añadió.

Indicó que una vez más se da cuenta "de que los Estados Unidos están al lado equivocado y son los causantes de los problemas. En ese momento no supe más qué hacer que seguir hablando al respecto y escribiendo, documentando los acontecimientos, entonces me uní al grupo de solidaridad, por la lucha de los pueblos de latino américa, solidaridad de los grupos, el grupo solidaridad por la lucha de Centroamérica, porque mi familia era muy religiosa, bautista, fundamentalista".

Dijo que eso provocó que le rechararan por su ideas. "Me rechazaron por ser antireligioso, por cuestionar la religión, por ende no me apoyaron en nada en lo que yo estuve haciendo como activista", recuerda el Héroe de la Paz y la Solidaridad.

"Tomé muy en serio la ideología de los cambios de las personas, no son fáciles, son procesos delicados pero también son procesos muy largos, porque yo también estuve pasando por lo mismo", reseñó.

Solidaridad

El compañero Óscar Pérez consultó al héroe: "Hay miles y miles de jóvenes que nos están viendo en este momento, y ellos admiran mucho la gesta heroica que usted hizo a favor de nuestro país. ¿Cómo decide usted realizar esa gesta arriesgando su propia vida para defender nuestra patria?".

"En 1986 me uní con otros tres veteranos en una ayuda de consumir solamente agua enfrente de la capital de Washington, y estábamos protestando contra las políticas terroristas del presidente Reagan en Centroamérica. Como fue una ayuda de solo ingerir agua, nosotros los veteranos que estábamos en la protesta estábamos consientes que en unos días íbamos a fallecer".

"Y estábamos dispuestos a sacrificarnos por los pueblos de latinoamérica. Y para hacer ese gesto tan significativo yo tenía que estar dispuesto a dar la vida, teníamos hecho nuestra herencia e incluso teníamos considerado en dónde iban a llevar nuestras cenizas, y después de ayunar en 47 días, uno de los miembros veteranos estaba a punto de fallecer, en ese momento tuvimos la difícil decisión de salvar a nuestro camarada, nuestro compañero o seguir con el plan inicial de ayunar y protestar hasta la muerte de todos", recordó.

Sostuvo que "en ese momento yo no tenía miedo a la muerte, y consumíamos un galón de agua diario, entonces, cuando decidimos no seguir con la ayuna a los 47 días para salvar al camarada, al veterano, al compañero, tres de nosotros decidimos viajar a Nicaragua en ese mismo momento. Y llegamos en noviembre 8, de 1985 para los 25 años de la fundación del Frente Sandinista. Y entonces me preguntó, ¿Ahora qué hago? ¿Cuál va a hacer mi próxima acción? Llegando a Nicaragua nos quedamos de dos a tres meses".

Relató que la contrarrevolución estuvo haciendo mucho desastre "y estando en la primera semana en Estelí, en el curso de español, la contra atacó a tres comunidades rurales en Estelí. Tuve en esa semana la dicha de estar en la casa de mi madre nicaragüense  que es donde yo vivía, convivía, cerca del cementerio de Estelí y testigué, pude ver los camiones que entraban con las familias asesinadas por la contra, y estos asesinados fueron campesinos y yo logré ver y vivir ese momento".

Indicó que eso lo tuvo enojado, "estuve arrecho, viajé por todo el país en los vehículos del Frente Sandinista, no sabiendo hablar español, recorrí casi el país entero, Costa Caibe, Pacífico, Centro, Norte. Cuando regresé a los Estados Unidos en 1986, decidimos varios de nosotros, veteranos de los Estados Unidos, del grupo de solidaridad, regresar a Nicaragua y que queríamos caminar la zona de confrontación, pero sin armas en Nicaragua".

"Así que en marzo de 1987, once de nosotros caminábamos de Jinotega a Wiwilí, 75 millas. Fue una caminata de una semana, y ahí descansábamos, dormíamos a la orilla de las calles, de la carretera. Cuando llegamos a Wiwilí, 29 de marzo de 1987, nos recibieron muchas familias a las orillas de la carretera, de la calle a recibirnos, y en ese punto, en ese momento yo sabía que yo era un sandinista", agregó.

Relató que meses después se unió con varios veteranos en California, Estados Unidos, "para bloquear al tren con municiones que traían a El Salvador y a Nicaragua, y durante el verano de 1987 miraba los trenes entrar y salir todos los días llenos de armas, de municiones. Yo decidí después de ver actividad a diario, el primero de septiembre en una festividad del agua, en los Estados Unidos, yo iba a empezar a hacer bloqueos pero con mi cuerpo".

"En mis pensamientos no hubo posibilidad de que el tren iba a pasar por sobre nuestros cuerpos. El límite de velocidad de los trenes en ese momento era de 8 kilómetros por hora, y siempre tenían órdenes de parar cuando hay alguien en las vías. Entonces, yo no tenía preocupación sobre mi seguridad personal, dijo."

La gesta del 1 de septiembre

"Entonces, el primero de septiembre yo con otros dos veteranos empezamos y tomamos las vías de ferrocarriles, y yo esperaba ir a la cárcel, me iban a detener. Dos días después, septiembre 3, que comenzamos el bloqueo en las vías de ferrocarriles, me desperté en un hospital, no tengo memoria de lo que pasó el primero de septiembre y me explicaron mis compañeros, mis amigos que el tren se fue por encima de mí cuerpo ¿Cómo pasó eso, pregunto yo? La ley es que se tiene que detener el tren y pues echarnos presos, pero lo que yo no sabía que del festival del año anterior, el FBI, había puesto a mi persona con otros tres veteranos en una lista de terroristas, entonces en ese momento acorté a lo que dice el FBI".

Externó que no sabe cómo sobrevivió. "¿Cómo sobreviví? No tengo ideo porque mi cuerpo entero estaba por debajo del tren y por alguna razón no morí. Después de unos meses de recuperación perdí mis piernas, perdí parte del cráneo; mis hombros, manos, muñecas estaban rotas y empecé a usar prótesis, para mí tomar la decisión de sentarme en las vías de ferrocarriles no fue una acción de fuerza sino de voluntad, y era para mí importante hacer esa acción porque si seguían los trenes con las municiones y las armas, gente inocente iban a seguir muriendo".

"Así que estando en Vietnam, viendo a mi hermana, una mujer sin pestañas y sin párpados, gente inocente de Vietnam, de Nicaragua, de El Salvador, son familias mías, son mis hermanos. Así que para mi no fue un acto de coraje, simplemente fue un acto de amor que si yo puedo hacer esto van a dejar de morir las familias, la gente, entonces, yo no quería que siguieran los trenes; así que después de unos meses con las prótesis aprendí a caminar de nuevo y seguí siendo activista, y viajé por todo el mundo, más de 25 países, estudiando las revoluciones, estudiando la naturaleza de las políticas estadounidenses, y empecé a darme cuenta una y otra vez que el sistema político de los Estados Unidos no es correcto, los Estados Unidos es un país imperialista vicioso", valoró.

Una nueva pregunta realizó la joven Perla Rostrán: "El pueblo nicaragüense, la juventud nicaragüense está más que feliz, más que contenta y sumamente agradecida con usted compañero Brian Wilson. Pero también nosotros quisiéramos saber qué sintió a haber recibido esa condecoración como Héroe de la Paz y la Solidaridad por el amor que le tiene a nuestra Nicaragua?".

Brian Wilson respondió: "En shock", y manifestó que se sintió sorprendido. "No siento que yo soy un héroe que yo tenga esa confianza, ese corage, soy un ser humano, simplemente sigo caminando y hablando, y estoy aquí, porque todo el mundo entero en una forma es mi mundo también, no se cómo explicarlo. Nací, crecí en una familia de muy poca economía, no teníamos conversaciones intelectuales en la casa, estaba obligado a ir a la iglesia todos los domingos por 18 años. Me di cuenta después que la educación que me dio la iglesia fue una mentira, un engaño; o sea, no me siento héroe para nada, vivo con sueños, como cualquier otra persona, pero mis experiencias personales me enseñó a se agradecido y ser parte de la Revolución Sandinista es parte de mis fuerzas, y la Revolución de Vietnam".

En una nueva intervención, el compañero Óscar Pérez dijo: "Aquí está el Consejo Nacional de la Juventud representando a miles de jóvenes que lo admiran y que confían en que van a continuar, le van a dar continuidad a la lucha que usted inició hace 39 años, en conjunto con nuestro Frente Sandinista. ¿Cómo se siente usted de ver ahora a estos jóvenes, que al igual que usted, continúan confiando en este Frente Sandinista y que además asumen el compromiso de seguir defendiendo a nuestra patria?".

"Por supuesto, eso me alienta y me da mucha fuerza, y la solidaridad es algo bellísimo, es maravilloso en realidad. Tengo 85 años, creo que no tengo mucho más que dar", respondió el Héroe de la Paz y la Solidaridad.

La compañera Darling Hernández  agradeció por la oportunidad de conversar con el compañero Brian Wilson. "Muchas gracias compañero Brian Wilson, nuestro héroe de la paz y la solidaridad. Créanos que esta juventud, en todo momento, su gesta no va a quedar en vano, porque hay una juventud comprometida de la mano del Comandante Daniel y la Compañera Rosario, que van a seguir defendiendo la paz, la seguridad, la soberanía y sobre todo la solidaridad entre os pueblos hermanos".

"Muchísimas gracias a ustedes. Ustedes son mi inspiración", respondió a Darling el compañero Brian Wilson al finalizar el encuentro.

Comparte
Síguenos