Palabras de la Compañera Brenda Rocha, Presidenta del CSE
Encuentro con los Órganos del Estado durante el Proceso de Consulta de las Reformas Constitucionales
Martes 25 de Agosto de 2026
Muy buenos días. Un abrazo fraterno con mucho cariño a cada uno de ustedes, hermanas y hermanos.
El Consejo Supremo Electoral participa con mucho orgullo en esta consulta, reafirmando nuestro compromiso con Nicaragua y con el bienestar de las familias nicaragüenses. Seguiremos trabajando con responsabilidad, dedicación y amor a nuestra patria, cumpliendo con las tareas que nos corresponden y con el mandato de nuestra Constitución y nuestras leyes. En nombre de Nuestro Pueblo Soberano.
La historia de Nicaragua ha estado marcada por importantes procesos de transformación socioeconómicos e institucionales, durante la primera etapa de la Revolución vivimos un momento histórico: en 1984, por primera vez, se celebraron elecciones libres en Nicaragua. Lo digo siempre con mucho orgullo porque nosotros las y los costeños por primera vez participamos; antes no había participación. A partir de 2007, en una segunda etapa de la Revolución, se retomó el compromiso con la transformación social y con el esfuerzo permanente de la ciudadanía por construir un Estado justo, que preserve la soberanía nacional, la convivencia pacífica y el ejercicio de los derechos de las y los ciudadanos.
Asimismo, nuestro pueblo se ha caracterizado históricamente por la defensa de su soberanía, independencia y autodeterminación, así como por su firme posición en defensa a la NO injerencia en los asuntos internos de nuestra nación.
La Constitución Política reconoce al pueblo como titular de la soberanía y establece los mecanismos mediante los cuales esta se ejerce, Pueblo Soberano.
A lo largo de los diferentes períodos electorales, el Consejo Supremo Electoral ha incorporado procedimientos, herramientas tecnológicas y mecanismos administrativos orientados a fortalecer la organización, la transparencia, la seguridad y la eficiencia de los procesos bajo su responsabilidad. En Coordinación con las diferentes Instituciones que nos han acompañado.
Estos avances son resultado de un proceso continuo de actualización institucional, capacitación del personal, modernización tecnológica y perfeccionamiento de los pro-cedimientos electorales, de acuerdo con las disposiciones jurídicas vigentes y con las características propias de nuestra realidad nacional.
En este marco, el Consejo Supremo Electoral, en cumplimiento de sus responsabilidades constitucionales, continúa y continuará forta-leciendo la democracia con amor profundo por nuestra Patria y con la firmeza que nos caracteriza, respaldamos el fortalecimiento de nuestra democracia y de nuestras instituciones. El Consejo Supremo Electoral continuará garantizando procesos electorales ordenados, seguros y transparentes, donde el pueblo ejerza libremente su derecho al voto directo y secreto, conforme a la Constitución y las leyes. Respaldamos las seis propuestas de reforma orientadas a fortalecer la estabilidad, la seguridad, la paz, la soberanía nacional y el funciona-miento de nuestras instituciones, incluyendo períodos de siete años y la protección de nuestra democracia frente a cualquier forma de injerencia extranjera. Creemos en una Nicaragua donde todos los ciudadanos puedan participar y decidir el futuro de la nación con respeto, dignidad, amor a la Patria y compromiso con la paz.
Hoy que nos encontramos en este momento histórico como Consejo Supremo Electoral. Respaldamos, reafirmamos y asumimos el mandato que están en estas reformas y cumpliremos en nombre de nuestro Pueblo heroico, valiente y aguerrido, de lucha, de amor y de paz, forjado en la dignidad de su historia y de sus raíces, para continuar fortaleciendo nuestra tranquilidad, estabilidad, seguridad, paz, democracia, soberanía, independencia y auto-determinación de Nicaragua.
Reafirmamos, asimismo, que los procesos electorales son del pueblo y le pertenecen al Pueblo Soberano; corresponde exclusivamente a las y los nicaragüenses, en pleno ejercicio de nuestra soberanía, independencia y auto-determinación, decidir sobre nuestro presente y nuestro futuro. Somos los nicaragüenses quienes, mediante nuestros propios procesos y mecanismos democráticos, elegimos y definimos el rumbo de nuestra nación.
¡Hay Paz!
¡Hay Dignidad!
¡Muchas gracias!













