Más de 1,100 privados de libertad se reintegran a la sociedad gracias al beneficio legal de convivencia familiar otorgado por el gobierno del Presidente Daniel Ortega.
Los privados y privadas de libertad cumplían condena en los diferentes sistemas penitenciarios de Nicaragua.
María Amelia Coronel, titular del Ministerio de Gobernación, desde el Sistema Penitenciario Jorge Navarro de Tipitapa, reflexionó sobre la importancia de comenzar una nueva vida de la mano de Dios, la paz y el trabajo.

"Estamos convencidos que cada uno de los presos y presas sabrán aprovechar su libertad. Disfruten cada momento de su libertad y recuerden que todos los errores cometidos se pueden cambiar. Deben recordar no repetirlos, buscar el perdón y construir una vida digna para ustedes y sus familias. Todos son padres, madres hijos y esposas que están celebrando con la mayor bendición que pueden tener aparte de la libertad es el recuerdo de quienes los esperan afuera", reflexionó la ministra de Gobernación.
María Ramírez es una de las muchas mujeres que volverán a reunirse con sus hijos.
“Le doy primeramente gracias a Dios y al comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo por darnos la oportunidad de poder volver a estar con nuestros hijos y nuestra familia en casa”, expresó María.

“Cuando me dieron esta carta que me deja en libertad me entró una emoción grandísima y es una oportunidad de poder cambiar y corregir los errores que cometí”, dijo María, quien estuvo 8 meses privada de su libertad.
Joseling Orozco Pérez, habitante de Villa Reconciliación Norte, manifestó sentirse bendecida por esta nueva oportunidad.
“Me reuniré con mis hijos. Agradezco porque es un sentimiento que no puedo expresar al saber que estoy en libertad para estar con mi marido y mis hijos”, mencionó Orozco.

Joseling comentó que espera emprender en un negocio para poder ganarse la vida.
Asimismo, Jonathán Pérez, también de Managua sale del Sistema Penitenciario de Tipitapa con la esperanza de demostrar que será una persona de bien y de éxito.
“Estoy contento, toda la gloria para Dios por esta oportunidad, por este beneficio de volver a estar en la sociedad y volver a hacer lo bueno. Estuve un año y fue duro, reflexioné y espero tener un comienzo en mi vida, trabajar, gozar con mi esposa, mis hijos y siempre en obediencia a Dios”, culminó.






































