El problema en Nicaragua no es que lo desde afuera se dice de nosotros sea cierto, sino que hay un enemigo poderoso que con la ayuda del fracasado oposicionismo que tenemos aquí, hace lo imposible para echarnos al mundo encima.
Me preguntan amigos y no tan amigos que cómo determino los temas editoriales de Detalles del Momento y francamente debo decir que es un reto porque, aunque generalmente van con la coyuntura.
Para aquellos analistas e intelectuales, que sostenían que el ciclo de gobiernos progresistas había llegado a su fin en América Latina Caribeña, la realidad les está demostrando que ese punto de vista era errado.
El respeto es un valor que se construye muy lentamente y tenerlo e irradiarlo requiere de una gran autoridad moral. El respeto es un espacio que no todos pueden habitar porque requiere, en el caso de las persona.
El éxtasis de la victoria y la agonía de la derrota son dos estados emocionales tan extremos como el amor y el odio, la verdad y la mentira, la luz y las tinieblas, la paz y la guerra, el bien y el mal, el saber y la ignorancia.
La causa de la libertad siempre será una causa en tanto exista opresión en cualquier país del mundo. No importa donde esté el oprimido, no importa su color, su nacionalidad, el lugar donde esté y qué haga porque siempre la libertad.
Vive nuestra América una profunda crisis socio política que tiene su raíz en una descomunal anemia de valores en la que los pueblos están en modo de una ebullición peligrosa que ya genera una reacción en cadena contra la causa del mal causado.