Presidente-Comandante Daniel en Acto Conmemorativo del Aniversario Natal y del Tránsito a la Inmortalidad del Héroe Nacional, General Benjamín Zeledón. 4 de Octubre del 2019:

[email protected] [email protected] nicaragüenses; Queridas Familias... Zeledón, Benjamín Zeledón, hoy 4 de Octubre del 2019 se cumplen 107 Años de su Tránsito a la Inmortalidad.

[email protected] [email protected]; Rosario, Vicepresidenta de la República; General Julio César Avilés, Comandante en Jefe del Ejército; Querido Hermano Gustavo Porras, Presidente de la Asamblea Nacional; Querido Hermano Francisco Díaz, Primer Comisionado de la Policía Nacional; Queridos Hermanos Bayardo Ramón Rodríguez Ruiz y Marvin Elías Corrales Rodríguez del Ejército de Nicaragua, y Queridos Hermanos Ramón Avellán y Adolfo Marenco, Comisionados Generales de la Policía Nacional.

Juventud, Jóvenes, Muchachos, Muchachas, son el Presente y el Futuro de Zeledón.
[email protected] [email protected], [email protected] Compañ[email protected], Zeledón lo decía, siguiendo el hilo conductor de la derrota del Expansionismo yanqui, encabezados por Walker. Él lo decía, lo mencionaba con toda claridad, y mencionaba por su nombre a Byron Cole, que era de los Jefes de la Tropa de las fuerzas esclavistas que se habían instalado en Nicaragua y donde ya habían nombrado a Walker, Presidente. Zeledón lo decía: Derrota del Expansionismo. Derrota del Imperialismo norteamericano la que se libró entonces en nuestra Patria; y luego él, Zeledón, enfrentado a las Tropas yanquis.

Y la Historia va repitiéndose, porque ¿quiénes trajeron a Walker? ¿Quiénes llamaron al Invasor? Lo llamaron Políticos nicaragüenses que no tenían sentido de Patria, no tenían sentido de Dignidad, de Dignidad Ciudadana por Nicaragua. Los mismos, independientemente de la Bandera partidista, porque a Walker y a Byron Cole los trajeron ellos y a los que invadieron Nicaragua después de darle el ultimátum a Zelaya. Lógicamente le dieron el ultimátum a Zelaya con el beneplácito y con el aplauso y la complicidad de los vendepatrias.
Y se levantó Zeledón contra lo que era la Intervención yanqui que se produce cuando el Gobierno norteamericano a través de su Representante el Secretario de Estado Philander Knox manda la famosa Nota Knox a Zelaya. Eso no lo aceptó Zeledón, no podía aceptarlo, lo dijo con toda claridad, lo expresó con toda claridad, y se rebeló contra ese atropello a la Soberanía de Nicaragua, y señaló a los traidores, a los vendepatrias que habían promovido y alentado el Golpe contra Zelaya y que luego cuando Zeledón se levanta en defensa de Nicaragua y está derrotando al Ejército de los traidores y los vendepatrias. Entonces, para evitar la derrota, los vendepatrias llaman a las Tropas yanquis, y empiezan a desembarcar las Tropas yanquis en Corinto.

Zeledón sabe que está enfrentando ya en esos momentos una lucha desigual, porque ahí se juntan las Tropas yanquis que son la fuerza determinante y estratégica para enfrentar a los Patriotas encabezados por Zeledón, se juntan con las fuerzas, con las tropas de los vendepatrias.

Él sabía que ahí no había más alternativa que la lucha en condiciones totalmente desiguales, tan convencido estaba de su suerte que así se lo escribió a su Familia, a su esposa, a sus hijos, y se lo dio a conocer a nuestro Pueblo. Entonces él, junto con nicaragüenses heroicos, porque no podemos olvidar que con Zeledón combatieron ahí nicaragüenses que ni se rindieron, ni se vendieron, y dieron la Vida.

Y cuando están resistiendo a las Tropas de los vendepatrias, llegaron entonces las Tropas gringas con todo su poderío, con sus cañones, con sus ametralladoras. Y luego, ya herido, lo asesinaron; ya herido en un retén donde habían tropas de los vendepatrias y cruzan comunicación con el mando de las Tropas norteamericanas, de las Tropas yanquis, ahí, igual que a Sandino, ahí se decide el asesinato, al cual incluso un alto Oficial yanqui recomendaba que se le ahorcara.

La Historia se repite luego con Sandino. Sandino entonces un niño, lo recuerda a Zeledón. Y cobra conciencia Sandino, un muchacho, cuando andan con el cadáver de Zeledón recorriendo las calles, mostrándolo como un trofeo. Sandino lo recuerda y expresa su rechazo, su condena a los vendepatrias y a las tropas yanquis que habían invadido nuestro Territorio.

Y la Historia se repite porque a Zeledón lo asesinan malos nicaragüenses vendepatrias que están al servicio de las tropas yanquis. Después de los combates en El Coyotepe, ya herido Zeledón, los que lo asesinan son malos hijos de Nicaragua. Y a Sandino, después de expulsar Sandino a las Tropas yanquis, ¿quién cumple la orden de asesinar a Sandino? Un malnacido nicaragüense también: Somoza, que le hace la emboscada después que Sandino había estado en la cena invitado por el Presidente, ya con la Paz firmada.

¡Se había firmado la Paz! Pero es que estos no respetan Acuerdo alguno, hablan de Diálogo, siempre han sido así, hablan de Diálogo, firman Acuerdos, y al final no reconocen los Acuerdos. ¿Por qué? Porque el Imperio y los vendepatrias son hijos del demonio, son hijos de Caín. ¡No se les puede creer absolutamente nada!

Y la Historia se está repitiendo nuevamente, vemos el desfile de los vendepatrias, cómo se aumentan los vuelos y el financiamiento para que estén viajando continuamente a pedir que se agreda al Pueblo nicaragüense. Y lo hacen tranquilamente, y se toman las fotos allá con los Representantes del Gobierno norteamericano, y se empeñan en mostrar aquí las fotos para jactarse de que ellos los elegidos por el yanqui para ser el futuro Gobernante de Nicaragua, o para ser los futuros Gobernantes de Nicaragua.

Y el financiamiento viene de los Impuestos del Pueblo norteamericano. Yo no sé a quién le rendirán cuentas los que desde los Estados Unidos organizan estas campañas para dar la imagen de un País en el que no existe ni Paz, ni Estabilidad. Esa es la imagen que andan vendiendo. Si aquí se comete un crimen inmediatamente se lo atribuyen al Gobierno, a las Autoridades, siendo Nicaragua el País más seguro y con el menor índice de homicidios aquí en la Región; pero la manipulación es burda y cargada de saña, cargada de maldad.

¿Qué nos indica esto? Que la Historia se sigue repitiendo. La diferencia ahora, después del 19 de Julio de 1979, pasando por los 17 años en que los Sandinistas estuvimos fuera del Gobierno, el 19 de Julio del 79 aquí, aquí, en el corazón de la mayoría de los nicaragüenses, en la mayoría de los Campesinos, de los Trabajadores, de los Jóvenes, de los Profesionales, se tomó una nueva Conciencia. Por fin Nicaragua desde el 79 tuvo un Pueblo lleno de Conciencia y de Amor a la Patria.

Claro, los vendepatrias no desaparecieron, pero además los está alimentando el Imperio, les mandan recursos a través de Programas que dicen que son Programas para promover la Cultura, para promover la Educación... ¡Son Programas para promover el odio! Pero además, buena parte de esos Programas que se mueven a través de algunas ONG... ¡tremendo negocio! ¿Por qué? Porque lo que reciben que supuestamente son alimentos para el Pueblo van a dar a los Mercados, allí los venden. Organismos No Gubernamentales de todo signo, de todo signo político y signo religioso, van a parar a los Mercados, y quieren exoneraciones para todo, y eso hay que revisarlo muy bien, hay que revisar muy bien.

Si aquí van a llegar alimentos para la que gente que necesita alimento, como los Paquetes que la Juventud va a entregar, bueno, si eso se certifica, hay que certificarlo, porque hasta el momento han venido trabajando, simplemente consignan: “son alimentos”. O de repente vehículos o de repente artículos electrodomésticos y otros artículos, o medicamentos, o equipos médicos que terminan también en el comercio.

Todo eso tenemos que revisarlo, porque, por un lado no están pagando Impuestos, es la tendencia, una cultura en segmentos económicos altos, a no querer pagar impuestos, siempre con el cuento de las exoneraciones y luego inventan también Organismos No Gubernamentales que son utilizados para tratar de desestabilizar, sembrar la confusión, envenenar el corazón de la Juventud, y del Pueblo.

Y en este día en que todo nuestro Pueblo, cuando digo todo nuestro Pueblo hablo de los que verdaderamente se sienten nicaragüenses y actúan como nicaragüenses porque aman a Nicaragua y están en contra de cualquier atropello, de eso que llaman Sanciones, que aplican contra las Economías de nuestros Pueblos.

O sea, cuando hay un Pueblo Digno, entonces vienen las agresiones, vienen las llamadas Sanciones o mal llamadas Sanciones, que no hacen más que afectar en primer lugar a los más Pobres, no hacen más que afectar el Empleo. ¿De dónde despidieron miles de Trabajadores el año pasado? Los despidieron de las grandes Empresas que llamaron al Golpe y que mandaron a sus Trabajadores bajo la amenaza de correrlos si no iban a las marchas. Y ahí fueron los Trabajadores a marchar bajo amenaza.

Cuando No Pudieron, Ni Podrán, entonces ¿qué hicieron, porque le hicieron un daño enorme a la Economía? ¡Cometieron un crimen! Un crimen provocando la muerte de [email protected] nicaragüenses, un crimen provocando un daño enorme a la Economía nicaragüense. Si aquí habría que llevar a Corte Penal Internacional alguna, es ¡a los criminales que promovieron estos crímenes!

Y estamos trabajando, estamos documentando, porque, que no crean que ya ellos están felices y tranquilos como para seguir intentando hacerle más daño al Pueblo, incluso atreverse a querer encausar al Pueblo, acusar al Pueblo. Estamos trabajando para documentar bien, así como documentamos en los años 80 nuestra demanda en contra del Gobierno norteamericano que parecía invencible, documentamos bien: asesinados, heridos, mutilados, lisiados, puentes dinamitados, centros de abastecimiento de combustibles incendiados, escuelas destruidas, módulos de construcción destruidos. Es decir, todo lo que era y que iba en Beneficio del Pueblo, destruyéndolo, y todo eso lo fuimos documentando.

Y ya bien documentado nos fuimos con todos esos datos, con esas cifras, con esas pruebas, nos fuimos a la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Y cuando comentábamos con los Amigos, con los Pueblos o Gobiernos Amigos que íbamos a dar este paso, había escepticismo, porque a los yanquis quién les podía ganar en la Corte.

Yo recuerdo al Padre Miguel D´Escoto, con todo ese optimismo, con toda esa fuerza, diciendo: ¡Vamos a ganarla! ¡Vamos a ganarla! Y fuimos a la Corte, y acusamos al responsable de esos crímenes, donde había co-responsabilidad lógicamente con los nicaragüenses que se habían prestado, pero donde la gran responsabilidad estaba en la Política terrorista del Gobierno norteamericano. Así los acusamos en la Corte, porque ellos promovieron el Terrorismo, financiaron el Terrorismo en contra de Nicaragua, y no les importó incluso intercambiar con Narcotraficantes para financiar la guerra contra Nicaragua.

Luego vino la Corte y condenó a los Estados Unidos y les mandó a detener todos los actos de terrorismo que estaban cometiendo en contra Nicaragua; y los mandó a indemnizar a Nicaragua y esa deuda ahí está pendiente, ¡algún día, claro que sí, algún día Estados Unidos tendrá que pagar esa deuda que tiene pendiente con Nicaragua!

Tenemos que fortalecer, por lo tanto, el campo jurídico-legal para librar esta batalla, y que esto les permita entrar en razón a los malos nicaragüenses que caen en estas actitudes de traición a su Pueblo, de traición a la Patria. Porque siempre, siempre, y lo sabemos bien, el problema mayor está en la Política expansionista e intervencionista de los Estados Unidos.

Esta tarde voy a leer aquí algunos párrafos de la Carta del Obispo de León, allá por los años de 1912, fíjense, Obispo de León, año 1912, Simeón Pereira y Castellón. Era un ser extraordinario, en esa época de oscurantismo, un Obispo extraordinario que le tenía un Amor inmenso a Nicaragua. Había nacido en Estelí, y terminó siendo Obispo de León.

Durante el Gobierno de Zelaya chocó, porque el Gobierno de Zelaya era un Gobierno que empujaba por el laicismo con mucha fuerza, y chocó. Pero eso no lo llevó a él, no llevó al Obispo a pedir Sanciones contra Nicaragua. Él no lo pidió. No lo llevó al Obispo a perder sus raíces como nicaragüense, y su Dignidad como nicaragüense.
Bien molesto estaba el Obispo con Zelaya, y buena parte del Clero, porque tuvo un choque violento la Revolución Liberal con el Clero, y sobre todo con el Alto Clero nicaragüense. El Obispo de repente tuvo que salir para acá, lo mandó Zelaya para allá, pero nunca dijo: Voy a pedirle a los yanquis que vengan a invadir Nicaragua, para salir de Zelaya.

Él era del criterio, y así lo dijo, así lo escribió, y consta en esta Carta, que los problemas de Nicaragua, y no solamente habló de Nicaragua, también de los Pueblos Latinoamericanos, deberíamos resolverlos nosotros mismos y no tenían por qué estarse metiendo los Estados Unidos, interviniendo en la forma que lo hacían, invadiendo en la forma que lo hacían, derrocando Gobiernos en la forma que lo hacían y lo han hecho.

Voy a leer, es una Carta larga que él escribió en una situación difícil, el País invadido por las tropas yanquis, las tropas yanquis causando destrozos, coludidas con los vendepatrias. Y él ¿dónde recurrió? Bueno, seguro que él recurría todos los días, le pedía a Cristo, le pedía a Dios porque se fuesen la tropas yanquis. Pero buscó la forma de llegar a los Estados Unidos, porque él estaba claro que la raíz del problema estaba en la Política norteamericana, alimentada por los traidores y los vendepatrias.

Entonces él le manda esta Carta a un Reverendo, un Cardenal, a Su Eminencia Cardenal James Gibbons, Arzobispo de Baltimore, Estados Unidos de Norteamérica; o sea, él se dirige al Arzobispo Católico en Baltimore, que es Cardenal, y le dice que quiere que lleve su Mensaje al Congreso, a los Medios de Comunicación en los Estados Unidos, para que cesen esos atropellos, es lo que le queda a él como recurso.

Le manda la Carta, es una Carta larga, voy a leer algunos párrafos. Él estaba escribiéndole desde el Palacio Episcopal de León, Nicaragua, Centroamérica, año 1912, fíjense. Él empieza diciendo:

“Eminentísimo Señor y Carísimo Hermano:

Largos días nos ha retenido el temor de escribiros para imploraros vuestra benignidad a fin de que os intereséis en los asuntos que expondremos a vuestros elevados sentimientos...”;

Entonces recurriendo a él, que pueda hacer conciencia en el Clero norteamericano, que pueda hacer conciencia en los Congresistas norteamericanos, en el Gobierno norteamericano.

Y dice: “Lamentables errores han colocado a nuestra Patria, Nicaragua, en especiales circunstancias que le restan gran parte de su autonomía, poniéndola a discreción de extranjera influencia”.
¿Cuáles son los lamentables errores? Los mismos nicaragüenses trayendo a Walker y a Byron Cole, uno de los Partidos; habían Demócratas y Legitimistas, Conservadores y Liberales; en ese momento, bueno, los que traen a Walker son los Liberales que estaban en su pleito con los Conservadores. Y luego con Zeledón, ya en el momento que está viviendo el Obispo, ¿quiénes traen a las Tropas yanquis? Los Conservadores, ¡fíjense bien!

Por eso él dice: “Lamentables errores han colocado a nuestra Patria, Nicaragua, en especiales circunstancias que le restan gran parte de su autonomía, poniéndola a discreción de extranjeras influencias.

Y vuestro gran Pueblo, carísimo hermano, ha hecho sentir a nuestro pequeño Pueblo el peso de sus millones y de sus hombres; y vuestra fuerte Patria ha dominado a nuestra débil Patria al empuje de sus barcos acorazados, de sus potentes cañones y los tesoros de los banqueros del Norte se robustecen, con la succión cuotidiana y aniquilante de nuestras exhaustas arcas, al amparo de gravosos empréstitos, de tratados injustos, y contratos desiguales”.

Dicho por un Obispo Católico, fíjense, en el año 1912, un Obispo Católico que había estado siendo perseguido en esos días por el Gobierno de Zelaya, en el que está pesando más el Amor a la Patria, el Amor al Pueblo, el Amor a la Soberanía, a la Dignidad, que el malestar que él pueda tener y con toda razón, porque Zelaya lo había expulsado, lo había mandado para Granada y después para San Juan, lo anduvo por varios lados; y después que salió del País luego regresó. Pero no se fue a buscar a los yanquis para que vinieran a intervenir en Nicaragua.
Era un problema que a fin de cuentas era entre nicaragüenses, provocado por dos Partidos Políticos, Liberales y Conservadores, esas dos guerras ahí se originan. ¡Ah! pero entró el yanqui... ¡qué tenía que venir a hacer aquí el yanqui!

Y en otro de los párrafos, dice: “Requerimos, pues, vuestra valiosísima cooperación para procurar de una manera eficaz el que cesen las condiciones creadas en Nicaragua en sus relaciones con vuestro País”. Y sigue él ahí pidiéndole que hable con los altos Representantes del Congreso para que cesen los atropellos y violencias.
Agrega: “Alejados de todo comercio político hemos procurado estar siempre a un alto nivel de nuestras diferencias... (hablando de las diferencias políticas que se están vivido en su momento o que se han vivido en ese momento), observando en todo tiempo, y con nosotros nuestro Clero, una estricta neutralidad; conocemos deberes como Prelado y Pastor y ha sido nuestro empeño ser hoy siempre el padre de todos sin distinción de Categoría, Partidos y círculos; no ha sido suficiente para variar un ápice nuestra norma de conducta, ni el halago, ni la amenaza; quienes así han procedido; quienes tienen conciencia de lo que se es y de lo que se debe ser, bien pueden en esta ocasión empeñar en su honor de sacerdote y de ciudadano al prometer que, al realizarse la liberación de Nicaragua, de la súper vigilancia de las armas estadounidenses, la Paz más absoluta, el orden más estricto reinará entre sus conciudadanos, cualesquiera que fuesen los llamados al Gobierno de la República, siendo nicaragüenses, y siempre que se respeten los Derechos y Garantías de los Gobernados”.

Les está diciendo con toda claridad que son los nicaragüenses los que tienen que entenderse y buscar esa Estabilidad.
“Intervención! Y empieza a hablarles de Intervención: “Vos no imagináis, Eminentísimo Señor lo duro de esta palabra. Vos vivís en un Pueblo poderoso y libre. Vos no habéis sufrido los hondos quebrantos que han lacerado el Alma de nuestros Hermanos Nouel y Mercier!

Vos no habéis sentido el doble dolor del Obispo y del Ciudadano al oír el eco de ferradas botas resonar bajos las naves de vuestros templos. Vos no habéis llorado de dolor al ver flamear en las torres de vuestra Catedral el pabellón de la conquista al ser arriado el lábaro cruzado de Cristo...” Porque los yanquis levantaban sus Banderas, por todos lados colocaban la Bandera, donde hubiesen sitios más altos ahí ponían la Bandera los yanquis.

“Vos no habéis mirado nunca más alta que vuestra Bandera en el suelo donde nacisteis, alzarse orgullosa y dominante, alguna enseña extranjera; nunca la venerada tierra donde reposan las caras cenizas de vuestros muertos

ha sido hollada... porque aquí hasta los Cementerios también los irrespetaban, intranquilizándolas, en la Paz bendita de los sepulcros; Vos no habéis visto convertido el santuario en cuartel”. Hasta convertían los santuarios en cuarteles, las Tropas yanquis. Hemos visto también, en los últimos tiempos, cómo los Golpistas convirtieron los Santuarios en Cuarteles. Fíjense, no es casual.

“Vos no habéis visto convertido el santuario en cuartel y el ara en donde se reparte el pan eucarístico en mesa de distribución del rancho de soldados!”. Igualito, cómo se tomaban aquí los Golpistas los Templos y los convertían en cuarteles, ahí estaban las armas, ahí estaban las bombas, y ahí los disfrazaban, y ahí secuestraban y torturaban en esos Templos.

Le sigue hablando, le dice, él con mucho tacto hablándole: “Estas consideraciones Eminentísimo Hermano, excusarán mis frases si resienten vuestros patrios sentimientos; perdónanos: Os hablamos con el corazón, con todas sus vehemencias, con todos sus dolores, con toda sinceridad; hablamos al Hermano sin que sea nuestro lenguaje el de un medicado formulismo, sino al contrario, abrimos nuestro pecho de par en par, os mostramos nuestras heridas en la íntima confianza de encontrar en Vos el bálsamo para ella”. O sea, está hablando con la Verdad, con la misma Verdad por la que murió Cristo.

“Por todo eso, creemos aún ventajoso, que haya un entendimiento en nuestra Patria y la Nación estadounidense”. Y nosotros tenemos esa posición; cuando triunfa la Revolución dijimos: Queremos tener buenas relaciones con los Estados Unidos. Cuando triunfa la Revolución en el 79, en el mes de Septiembre fuimos a Washington, fuimos a la Casa Blanca, nos reunimos allí con el Presidente Carter, porque queríamos buenas relaciones con los Estados Unidos, de respeto, buenas relaciones de respeto; porque cuando son de sumisión ya no son buenas relaciones.

Y decía en ese momento el Obispo: “Pero que esto sea siempre sobre la base de la equidad y de los mutuos intereses”. Fíjense bien. “Por todo eso, creemos aún ventajoso que haya un entendimiento”. Estas palabras del Obispo las hacemos nuestras en estos momentos, y se lo decimos a los Estados Unidos, se lo decimos a sus Gobernantes.

Por todo eso, a pesar de todo lo que ha pasado, de todo el daño que han provocado, creemos aún ventajoso, que haya un entendimiento entre nuestra Patria y la Nación estado-unidense; pero que este sea siempre sobre la base de la equidad y de los mutuos intereses; que no afecte en nada a nuestra religión, nuestra libertad, a nuestra autonomía, a nuestro idioma; que no trate de deprimir a nuestra raza, hidalga y audaz y por abolengo ibérico, irreductible y vigorosa por atavismo indígena, capacitada para todos los esfuerzos, para todos los Heroísmos y cuyo contingente en la Gloriosa Historia de América, la llena de prestigio dándole, en el Pasado, lugar preferente en las idas civilizaciones y reservándole en el mañana un envidiable y brillante Porvenir”.

¡El Sol que no declina ! ¡El Sol que no declina! Él está viendo eso: ¡El Sol que no declina! Lo está diciendo un Obispo, fíjense, ¡un Obispo excepcional! Y son palabras vigentes.

“No he de terminar, Eminentísimo Hermano, mi ya larga carta, sin manifestaros que el sentimiento de recelo y desconfianza por parte de las Naciones americanas por parte de los Estados Unidos... cuando él habla de las Naciones americanas está hablando de toda América y de la desconfianza que en esos años ya, 1912, tienen las Naciones americanas de los Estados Unidos. Lo está diciendo con toda claridad.

“...sin manifestaros que el sentimiento de recelo y desconfianza por parte de las Naciones americanas hacia los Estados Unidos, se debe más que nada, a la política calculada y atentatoria que ha observado algunas veces con nuestras débiles nacionalidades políticas, en las que, casi siempre han sido sus principales factores los que, precisamente debieran ser llamados a procurar un entendimiento sincero: Los agentes diplomáticos y consulares de Estados Unidos, no en toda ocasión estrictos servidores de su Gobierno, sino aliados bajo condiciones no muy favorables para sus categorías. De elementos que limitan en los Países en donde su Misión, respecto a las diferencias intestinas de éstos, debiera ser estrictamente neutral”.

Y aquí lo vemos, cómo tranquilamente los Embajadores de la Embajada yanqui, de la Embajada europea, ahora de Embajadas latinoamericanas, ¡cómo se entrometen! ¡Cómo faltan a lo que es la Ética de un Diplomático! ¡Cómo se lanzan a opinar sobre los asuntos internos de Nicaragua!

Eso lo puede hacer Washington, el Gobierno yanqui lo puede hacer, así como el Gobierno de Nicaragua tiene el Derecho de hacerlo también; pero el Embajador de Nicaragua en los Estados Unidos no puede estarse metiendo en los pleitos que tienen entre los Partidos en los Estados Unidos.

Nuestro Embajador allá no puede estar condenando al Gobierno por los crímenes que se cometen en los mismos Estados Unidos contra Niños, contra Adultos, contra Ancianos. ¡No puede! Es un principio que está en lo que es el Deber de un Diplomático.

No puede estarse metiendo ahorita nuestro Embajador en los Estados Unidos a dar opiniones sobre lo que dice el Presidente de los Estados Unidos, que ahora le van a dar Golpe de Estado, le quieren dar Golpe de Estado. O como que se quisiera meter el Embajador de Nicaragua en Ecuador, porque el Gobierno de Ecuador sí se mete, se entromete contra Nicaragua, a condenar. Nuestro Embajador no puede hacer eso allá, pero nosotros sí, es nuestro deber condenar el Estado de Sitio que decretó el Gobierno y el Presidente de Ecuador en contra del Pueblo ecuatoriano, simplemente porque están protestando contra unas Leyes que dictaron allí.

Y continúa el Obispo: “Esforzaos, pues, Eminentísimo Hermano, en que se abra ya, no solamente para Nicaragua, sino para todos los pueblos americanos que sufren la intervención de vuestra patria...”. Está hablando como que él estuviera viviendo en este Presente: Intervenciones contra Venezuela, contra la República Bolivariana de Venezuela, queriendo derrocar al Presidente Legítimo, Nicolás Maduro; intervenciones contra Cuba, la Hermana República de Cuba, tratando de derrocar un Gobierno Legítimo, encabezado por el Presidente Miguel Díaz-Canel y el Compañero Comandante Raúl Castro, Jefe del Partido.

Entonces vemos claramente cómo lanzan zarpazos por todos lados, lanzan zarpazos en Centroamérica también, con el tema migratorio; insultan a nuestros Pueblos... ¡Cómo han insultado a nuestros Pueblos, simplemente porque no tenemos la piel blanca y todo el prototipo que definió Hitler acerca de lo que era la raza perfecta. Y desgraciadamente hay una corriente racista gobernando Estados Unidos, que maldice en primer lugar a los Mesoamericanos, a los Hermanos mexicanos, a los Hermanos guatemaltecos, salvadoreños, hondureños, ¡a todos! Todos los males están aquí dicen ellos. Y los que van de migrantes, Niñ@s, [email protected], son terroristas, son narcotraficantes, son criminales. ¡Los criminalizan!

“Esforzaos pues, Eminentísimo Hermano, en que se abra ya, no solamente para Nicaragua, sino para todos los pueblos americanos que sufren la intervención de vuestra patria, un período de reparación y de justicia; que cese ya el predominio de la fuerza; que llegue la serena actuación del derecho, y, que ante él se abracen, iguales en su entidad como naciones, nuestros débiles pueblos y vuestro poderoso pueblo, que no necesita de fáciles conquistas para su grandeza...” Es como decirle al matón: ¿Qué ganás con estar pateando a un niño si ya se sabe que sos grandote?
“...(Antes al contrario, les desprestigian y perjudican) sino que ha de hacer más grande cuanto mayor sea el respeto que guarde al derecho ajeno y a la libertad de los otros pueblos, ya que el vuestro, en todo tiempo, se ha preciado de conservar y garantizar la suya”.

Y firma la Carta el Obispo de León, Simeón Pereira y Castellón, en el año 1912.

Estos planteamientos que él hace son actuales, como que estuviera viendo lo que está aconteciendo en este momento en Nuestramérica; y cómo una Nación poderosa como los Estados Unidos en lugar de buscar cómo ganarse el Respeto de nuestros Pueblos, de nuestros Gobiernos Latinoamericanos y Caribeños con un tratamiento respetuoso... Con agresiones, con intervenciones, con amenazas, con Sanciones, ¿qué respeto se va a ganar? Por mucho que se le humillen algunos, en el fondo no creo que se sientan contentos de verse obligados a humillarse frente al que los está obligando a humillarse.

¡Qué Carta más extraordinaria! Pero en el Mundo en que estamos yo no descarto que esta Carta seguramente algunos de los vendepatrias que nos están viendo, nos están escuchando por la Televisión, y nos están viendo y nos están escuchando para echarnos maldiciones, pero para ver por dónde andamos, por dónde vamos, para ir ellos con su maldad. Deben estar diciendo: “Seguramente ese Cura era comunista”. Sí, porque así dicen, que era comunista. Sí, así deben de decir, que era comunista.

Ahora va a resultar que el Obispo de León, Simeón Pereira y Castellón era comunista, en el año 1912 que todavía no había triunfado la Revolución de Octubre con Lenin a la cabeza, y cómo establece ahí el Principio del Respeto al Derecho ajeno que luego lo dijo Benito Juárez, ese gran Prócer mexicano: “El Respeto del Derecho Ajeno, és la Paz”.

Aquí lo está diciendo también el Obispo, y ojalá nuestros Obispos se inspiraran, que se inspiraran nuestros Obispos, ¡ojalá! ¡Ojalá! Ojalá significa: Dios quiera. Dios quiera, ¡sí, ojalá, Dios quiera! Ojalá nuestros Obispos se inspiraran y pudiesen por lo menos decir: ¡Queremos la Paz! No queremos sanciones, no queremos agresiones contra el Pueblo nicaragüense, porque el Pueblo sufre. ¡No! ¡Nada de eso! ¡Nada de eso! Por lo menos cuando sacan sus Comunicados que salen con las firmas de todos, nunca se

manifiestan, nunca hablan como habló en su momento y sigue hablando porque esta es Palabra Viva, este es Pensamiento Vivo, esta es Sangre Viva, como la de Zeledón, como la de Sandino, como la Andrés Castro, como la Diriangén, que nutre la Conciencia y el Corazón del Pueblo nicaragüense.

Vamos a concluir este Acto de Homenaje al General Benjamín Zeledón, les voy a pedir que repitamos y con todas las Familias que están también escuchando por la Radio o viendo por la Televisión, que repitamos:

¡Salve a ti, Nicaragua! En tu suelo
ya no ruge la voz del cañón,
ni se tiñe con sangre de hermanos
tu glorioso pendón bicolor.

Brille hermosa la paz en tu cielo,
nada empañe tu gloria inmortal,
¡que el trabajo es tu digno laurel
y el honor es tu enseña triunfal!

¡Que viva Nicaragua!
¡Que viva Zeledón!
¡Que viva Sandino!