El diputado Carlos Emilio López dio a conocer el informe número 7 que destaca el avance en la instalación y funcionamiento de las Comisiones de Reconciliación, Justicia y Paz, que están siendo integradas por ciudadanos de todos los sectores sociales, productivos y económicos que están comprometidos con el amor, con la convivencia pacífica y el diálogo.

Podemos señalar dentro de los avances cualitativos, que las comisiones de reconciliación, justicia y paz están contribuyendo a que las comunidades asimilen que la cultura de paz es la cultura del diálogo interreligioso, pero además es la cultura del diálogo intergeneracional e intrageneracional, esto es que las personas de distintas edades tengan la capacidad de sentarse con sus generaciones y con personas de otras generaciones a conversar de forma respetuosa sobre sus puntos de vista, indicó el legislador sandinista.

Añadió que las comisiones de reconciliación están convirtiéndose en escuelas comunitarias que rescatan y promueven los valores y prácticas ancestrales de paz de las familias nicaragüenses, “valores que están contenidos en frases, dichos, leyendas, mitos, tradiciones y costumbres familiares comunitarias y regionales”.

Cultura de paz es regresar a las reuniones familiares donde nos escuchamos con atención y alegría, en donde cocinamos y comemos juntos los platos típicos, donde nos sentamos en círculo alrededor del vaho, del vigorón, la sopa, el nacatamal, el gallo pinto y ahí juntos en armonía se evaporan todos los conflictos, señaló Carlos Emilio.

Con este trabajo de las comisiones se busca que todas las familias, que las comunidades rurales y urbanas se junten y fomenten la reconciliación, es trabajar para poder tener espacios familiares y comunitarios restaurados, es el encuentro y retorno, la restitución de los lazos espirituales y afectivos de las personas, familias y comunidades.

En cada comunidad donde se han instalado las comisiones de reconciliación, se ha dejado claro que la paz es un tesoro invaluable, una riqueza espiritual, cultural y social que se debe cuidar y preservar en el presente por todos y todas.

En este séptimo informe sobre el avance de las comisiones de paz, López indicó que se ha discutido y reflexionado sobre la importancia de mantener viva la memoria histórica colectiva del pueblo como un elemento indispensable para consolidar la identidad nacional y la defensa de los derechos colectivos, como la paz, la soberanía, la autodeterminación, la independencia y desarrollo.

Por esta razón se celebra el 40 aniversario de la Revolución Popular Sandinista como un hecho y un proceso histórico de liberación del pueblo de la dictadura de los Somoza y la inauguración de un nuevo ciclo de vida para toda la nación. Revolución que en su primera etapa gobernó materializando grandes conquistas económicas, políticas y sociales para sectores que antes estaban olvidados, excluidos y explotados, pero que lograron alcanzar sus sueños colectivos, luego se dio un paréntesis histórico de 17 años entre 1990 y 2006 en donde los derechos del pueblo fueron privatizados, violentados, irrespetados, negados de forma arbitraria e inhumana, pero que esas mayorías que ya habían visto la luz resistieron con gran capacidad de resilencia y luego a partir del 2007 el pueblo regresa al poder por medio del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional inaugurándose en ese momento una segunda etapa de la Revolución en donde se construye una modelo de democracia participativa y representativa, un modelo de desarrollo humano de restitución de todos los derechos para todos, concluyó Carlos Emilio.