La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua, destacó que en nuestro país le rendimos homenaje a la paz, trabajando por la paz en todo momento, pidiendo a Dios que traiga sabiduría al corazón, pidiendo a Dios que sepamos tener la madurez indispensable, la responsabilidad indispensable, la seriedad y el compromiso indispensable ser constructores, artesanos de paz todos los días.

Recordó que antes del 18 de mayo se estarán instalando las Comisiones de Justicia, Reparación, Reconciliación y Paz en todo el país. “En estos nuevos tiempos, cuando nos demandamos trabajar con la verdad porque la verdad nos hace libre, la verdad sana, cura, la verdad es hija de la luz y proclama vida y es con la verdad, desde la verdad que podemos trabajar por la reconciliación con justicia y paz. Precisamente cuando invocamos a Dios le pedimos que nos bendiga y nos guarde, que haga resplandecer su rostro sobre todos nosotros, las familias nicaragüenses, que tenga misericordia y que ponga en el corazón de todos sabiduría y muchedumbre de paz”, subrayó.

Dijo que, "con esa voluntad, buena voluntad, con ese corazón, buen corazón, con esa fe, buena fe, con ese compromiso, es que hermanos y hermanas estamos trabajando en todo el país y en la mesa de negociación para lograr los acuerdos indispensables para que, desde la justicia, la reparación y el compromiso de no repetición, la reconciliación y la paz, encuentro, sean posibles en Nicaragua".

Añadió que es un trabajo duro y que se tiene acompañamiento también de hermanos de otros pueblos, de fundaciones, de expertos de otros pueblos acompañando ese esfuerzo desde la familia, la comunidad, esfuerzo decidido por la reconciliación el encuentro y la paz. “Y se va logrando, se ha ido logrando”, reiteró.

Agregó que solo hay que trabajar el corazón que todavía permanece cerrado. "Los pocos corazones que todavía se niegan aceptar que Nicaragua quiere y proclama paz en el poderoso nombre de Cristo Jesús y a Dios a través de su hijo redentor del mundo".

“Pedimos el milagro de la conversión al amor, a la fraternidad, al cariño, al entendimiento de los corazones, esos pocos corazones que permanecen cerrados al entendimiento desde la buena fe y el buen corazón que caracteriza a los nicaragüenses y las nicaragüenses”, puntualizó.

En este sentido dijo que el Gobierno de Nicaragua está trabajando de frente, dando la cara, con un solo discurso, un solo lenguaje y una sola propuesta, reconocimiento de la justicia que demanda el pueblo nicaragüense. Trabajar todos juntos para que todos los puntos que se han venido consensuando se vayan o se sigan atendiendo y resolviendo de acuerdo a nuestras leyes.

“El Gobierno de Nicaragua ha adelantado incluso propuestas de manera unilateral y cuando no hay comprensión, cuando no hay sentido de responsabilidad indispensable para este trabajo, pues hay atrasos y eso es lo queremos evitar, más atrasos. Queremos evitarlos porque todos como pueblo de Dios estamos absolutamente convencidos que tenemos que reencontrarnos como gran familia nicaragüense desde la justicia, y el compromiso de no repetición para que la paz sea y la paz se establezca de manera firme y duradera”, enfatizó.

La compañera Rosario Murillo resaltó que, en clamor derechos, trabajo, seguridad y paz, el Gobierno de Nicaragua sigue con la voluntad y el compromiso de avanzar, que no halla atrasos que no halla escusas, “que no haya discursos irresponsables u ofensivos es lo que pedimos a Dios, que ese cambio que todos debemos hacer en nuestro interior y en nuestras vidas, sea en todos. Ese es el milagro supremo que pedimos, que la verdad nos haga libre. Que Dios nos bendiga y nos guarde, que haga resplandecer sus rostros sobre todos, que tenga misericordia y nos ponga dentro de cada uno, muchedumbre de paz”, clamó.

“Sabemos que aquí estamos, así vamos y que nos proponemos la restauración y el avivamiento, que nos proponemos establecer y restablecer la paz que pedimos, invocamos, clamamos, amor, cariño convivencia armoniosa, en todos los rincones y en todos los hogares de nuestra Nicaragua”, dijo.

Al final de su intervención la compañera vicepresidenta hizo referencia al Salmo 122:

Alabamos el nombre de Jehová, pedimos por la paz, seremos prosperados porque amamos a Dios, la paz será y será también el descanso entre nuestros, en los hogares y en las comunidades de toda Nicaragua.

Por amor de mis hermanos y mis compañeros diré yo, la paz sea contigo.

Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios buscaré tu bien.

“Así vamos compañeros, compañeras, buscando el bien, cimentando consolidando la paz desde la justicia, desde la reparación, desde el compromiso de no repetición, que los corazones que todavía viven ciegos, que todavía tienen telarañas, tinieblas, que esos corazones sanes, que se abran a la realidad de un pueblo y un país bueno, trabajador, lleno de buenos sentimientos, a la realidad de un país hermoso, de un país cuyos recursos naturales nos envidian muchos. De un país que quiere avanzar, que se propone avanzar y que avanzará en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Todos los días invocamos su nombre, invocamos a Dios para que nos siga protegiendo, aparando y bendiciendo y que esa paz que estamos buscando”, remarcó.

La compañera vicepresidenta cerró destacando que es importante comprender que para todo hay un tiempo y que estos son tiempos de paz, tiempos para alabar a Dios, tiempos para unirnos y fortalecer la unidad, tiempos para garantizarnos como seres dignos para pensar como hijos de Dios y de Nicaragua, sentir y actuar como nicaragüenses por Gracia de Dios, eso es lo que todos queremos. Nuestros corazones nicaragüenses alaban al señor y se disponen a vivir la paz que estamos consolidando y a construir acuerdos de justicia y paz para consolidarla y asegurarla cada vez más.