Como es costumbre cada año miles de fieles devotos se congregaron desde en el Santuario a la Virgen de Cuapa en Chontales para celebrar el 39 aniversario de la aparición de la Virgen María,agradecer los favores concedidos y pedir por la paz en Nicaragua.
La fe mueve montañas, dice el conocido refrán, que es una realidad para doña Macarena Guerrero, quien fue uno de los testimonios presentados a los visitantes.
Ella contó como la Virgen de Cuapa la levantó de una cama de hospital.
"Yo pensaba que no iba a poder levantarme de esa cama de hospital donde estuve un mes, producto de una operación delicada, pero le pedí tanto a la Virgen que aquí me tiene y vieja con mis pies adoloridos, pero cumpliendo mi promesa", aseguró.
La intercesión de la Virgen ha permitido que los milagros sean una realidad, por lo que muchos llegan al santuario caminando, otros de rodillas, con muletas, cubriéndose del intenso sol, durmiendo bajo árboles, bañándose en las casas vecinas, que aprovechan para ofrecer servicios higiénicos, baños, comida, bebidas, ropa, adornos y artículos religiosos a precios solidarios.
"Venimos de Managua un grupo católico a pedir cada uno por salud, trabajo y sobre todo paz en el país. La paz fue lo que nos pidió la niña más guapa hace 39 años y no tenemos que perderla y por eso venimos a pedir con fe", afirmó Dina Niño.
"Vengo a pedir por mi salud y la de un sobrino que está padeciendo de azúcar. Ayer que vine me sentía mal, pero las oraciones a mi virgencita hicieron que hoy me sienta bien y pueda vivir con gozo esta celebración y le pido me de salud y fuerza para venir el próximo año", expresó Gregoriano Pérez.
A este cerro de las montañas chontaleñas se puede llegar en vehículos altos y bajos, gracias a las excelentes carreteras. La presencia policial es constante para garantizar la seguridad de los feligreses, asimismo, hay puestos médicos, ambulancias y sin falta comerciantes por todas partes.













