La población costeña, con mucho orgullo, dio apertura a las celebraciones del palo de mayo.

Ha como muchos y muchas conocen, en el mes de mayo se respira y se vive el patrimonio ancestral heredado a la población costeña, y que ha venido trascendiendo año tras año.

Por supuesto, esta celebración viene acompañada de un pegajoso ritmo musical y bailes sensuales el cual representan una expresión tradicional afro-caribeña que llegó a Bluefields desde Inglaterra en el siglo XIX.

Pero al pensar en el mes de mayo, no solo hablamos de baile, no. Si no también en una diversidad de actividades que han sido retomadas para representar la vivencia real de un habitante costeño. Pues esta también se alimenta de actividades como la pesca, la gastronomía, la artesanía, la música de mayo que en su mayoría narra anécdotas que se vivieron hace muchos años y muchas actividades que representan un orgullo nacional heredado por nuestros ancestros de las cuales te venimos hoy a hablar.  

Porque cuando pensamos en mayo; ¡Tenemos mucho de qué hablar! Y también mucho sobre qué conocer, ¿Y por qué no empezamos desde ya?

¡Pues Mayo ya empezó! Y en Bluefields se celebra así

Aproximadamente desde las siete de la noche en un 30 de abril, a pocas horas de iniciar el mes de mayo, los pobladores se reúnen en el histórico barrio Old Banck, a través de una vigilia artística-cultural, esperando que sean las 12 de la media noche para recibirlo con fuegos artificiales y por supuesto el fuego que recorre en las venas de cada costeño preparado para recibir esta gran celebración empapada de cultura y tradición.

Una vez llegado el mes de mayo, esta celebración se expande por toda la ciudad, pues desde horas muy tempranas del primero de mayo se realiza una diana recorriendo todos los barrios, dando las buenas nuevas a todos los pobladores de que Mayo Ya Llegó.

Este año, la celebración se realiza en homenaje al poeta costeño Carlos Rigby, como una dedicación tras su partida en 2017, dejando grandes aportes a la cultura costeña. Misma que ha querido ser arrebatada por personas indiferentes a nuestras vivencias y tradiciones, pues son más de 150 años de historia que respaldan esta tradición que se celebra año tras año desde sus inicios y en esta ocasión, como muestra de la necesidad colectiva de paz y tranquilidad entre los habitantes costeños, el lema asignado para el presente año es: “Mayo Ya; Cultura en Amor y Paz”.

¿Por donde íbamos? A si, una vez llegado el primero de mayo, se desarrollarán un sin número de actividades artísticas y culturales durante el mes. En fechas distintas cada barrio realiza su propia celebración, donde los vecinos bailan y disfrutan entre sí alrededor del que nunca puede faltar el Palo de Mayo, adornado con frutas y cintas de colores.

Entre otras actividades que se destacan están los torneos de pesca, conferencias educativas, conversatorios entre estudiantes, Miss Mayita, Miss Mayo, el carnaval y sus comparsas a como también; el famoso “Tulululu” del que ya hablaremos después.

Origen del Palo de Mayo en la Costa Caribe

¿Por qué nos alegra tanto el mes de mayo? Originalmente, estas celebraciones se dice que nacieron como un culto en agradecimiento a la diosa de la fertilidad y a las lluvias de mayo. Pues nos cuenta la historia, que hace muchos años por primera vez un árbol fue adornado con frutas que producía el pueblo costeño en agradecimiento a la diosa de la fertilidad y por las lluvias de Mayo, que representa la despedida de la época seca y la bienvenida a las altas cosechas, razón por la que niños y adultos bailaban y cantaban oraciones de petición.

Aunque realmente, “se puede decir que la gente lo baila como expresión tradicional, porque les gusta, no porque estén rindiendo ningún culto o acción de gracias a los árboles. Todos los costeños saben perfectamente a quien tienen que rendirle culto y a quien deben dar gracias por los árboles y todo lo que existe en la naturaleza” aclaró el Ing. Johnny Hodgson, historiador de Bluefields.


Otras anécdotas acerca esta celebración, hablan de que durante el mes de Mayo, niñas y adolescentes se reunían para adornar un arbolito con frutas comestibles, luego se ponían a cantar y bailar, mientras que a la vez, un grupo de muchachos de la misma edad entraban “asaltando la fiesta”, arrancando del suelo el árbol y botando las frutas que eran recogidas nuevamente por ellas, todo como parte de un show recreativo, elaborado por ellos mismos. Curiosamente y por suerte aún podemos observar algunos de estos ensayos en los bailes actuales.

Y hablando de actualidad

En la actualidad, existen dos versiones controversiales acerca de este baile, un: conservadora-tradicional y la otra liberal-erótica. En la primera su baile consiste en pasos y ritmos bien medidos, sin sonrisas y sin expresar emociones. En la otra sobresalen las contorsiones eróticas explícitas y movimientos sensuales. Si se preguntan: ¿Esto es malo o es bueno? La respuesta iría en cómo lo interprete cada quien, basándose en aferrarse completamente en lo practicado o aceptar una evolución a través de las generaciones.

Pues se dice que el verdadero origen del Palo de Mayo no será recuperado. Su música y bailes han variado, se han deformado y han dado paso a una danza donde prevalecen las violentas contorciones eróticas, que lo hacen tan popular en nuestro litoral Caribeño y quizás el más bailado en todo Nicaragua, con su nueva versión del siglo XXl.

Sea como sea, ¡Mayo ya llegó! Y este hay que disfrutarlo, pero sobre todo educarnos para que no se pierda su principal objetivo: que es la hermandad, unidad y alegría entre los habitantes.

Precisamente, hablando de ello, ¿Han escuchado hablar del Famoso baile del Tulululu?

Este baile es el más característico de la tradición; cada 31 de mayo se cierra el mes con este gran evento, donde toda la población costeña, turistas y hasta la mascota de la casa se congregan ya sea en el barrio Punta Fría para hacer un recorrido a pie y bailando hasta el barrio Old banck; o bien puede ser viceversa: de Old banck a Punta Fría, ya que esto varía cada año. En este recorrido los pobladores inician primeramente bailando alrededor del palo de mayo, luego entre parejas unen sus manos de manera que se pueda formar un túnel entre sí, mientras otros van pasando y a la vez formando nuevamente el túnel, recorriendo poco a poco los barrios a través de este ejercicio acompañado de músicas, bailes sensuales y por su puesto mucha alegría.

Los barrios que siempre se recorren en el baile del Tulululu son: El Central, Pointeen y Beholdeen si se empieza de Punta Fría a Oldbanck y viceversa si se empezase de Oldbanck a Punta Fría, siendo estos los barrios más antiguos y característicos de la ciudad de Bluefields, que también es mayormente habitado por pobladores de la etnia creole.

De esta manera es que se hace el cierre de este gran mes que más allá de cultura y tradición nos trae mucha alegría, y claro, representa buenos ingresos económicos para los negociantes a través de la visita de turistas nacionales e internacionales.