El número de casos de sarampión en Estados Unidos ascendió a 704, el número más alto en 25 años, según informó este lunes el Centro para el Control y prevención de Enfermedades (CDC).

Casi el 75% de los infectados este año eran personas que no habían recibido la vacuna, por lo que las autoridades continúan instando enérgicamente a las personas a aplicársela.