Ocho explosiones se produjeron en diferentes partes de Sri Lanka este domingo cuando católicos de todo el mundo celebran la Pascua. Hasta el momento se reportan más de 200 muertos y más de 400 heridos.

Cuatro de ellas sacudieron la capital del país, Colombo, mientras la última tuvo lugar cerca de un edificio residencial en Dematagoda, un suburbio de Colombo.

Las autoridades han declarado el toque de queda en todo el territorio del país, bloqueando temporalmente las redes sociales como Facebook o Instagram, y ya han arrestado a siete personas en relación con los hechos.

Las explosiones, registradas a primera hora de la mañana, hora local, han causado un baño de sangre en tres iglesias y cuatro establecimientos hoteleros, tres de ellos de lujo, localizados en diferentes partes del país, donde centenares de fieles celebraban la Pascua. Una de las explosiones se registró en la iglesia San Antonio de Colombo; otra en la iglesia San Sebastián de Negombo, al norte de la capital, y la tercera en una iglesia de Batticaloa, en el este de la isla. De los establecimientos hoteleros atacados, tres son hoteles de cinco estrellas de Colombo: el Cinnamon Grand, el Kingsbury y el Shangri-La.