Entre los países latinoamericanos que buscan posicionarse en el competitivo mercado del turismo internacional está emergiendo Nicaragua. En la actualidad, a nivel de inversiones, existen 20 proyectos en marcha de gran relevancia en torno a la infraestructura hotelera, la oferta de restauración, centros deportivos, parques y mejora de las vías de comunicación. El objetivo que comparten es contribuir en la configuración de una oferta turística de calidad.

Esta veintena de iniciativas, anunciadas oficialmente en la última edición de la Feria Internacional de Turismo (Fitur), se enmarcan en el desarrollo de la Ley de Incentivos para la Industria Turística de la República de Nicaragua (Ley 306).

Anasha Campbell, ministra de Turismo de Nicaragua y codirectora general y administrativa del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), aprovechó precisamente la participación de Nicaragua en Fitur para anunciar este conjunto de inversiones.

Por su parte, el Instituto Nicaragüense de Turismo está trabajando para fortalecer el sector turístico mediante el cierre de acuerdos comerciales. Se quiere seguir la estela del acuerdo firmado a mediados del pasado diciembre entre la Empresa Portuaria Nacional (EPN) y la naviera Holding Atlantic Shipping, que opera en varios países latinoamericanos.

La ministra de Turismo de Nicaragua también hizo mención especial durante su estancia en Madrid a la ampliación de la cooperación con China y Taiwan, que sumará seis nuevos proyectos a los cuatro que ya está ejecutando en el destino centroamericano. Entre ellos, destaca la iniciativa "Un pueblo, un producto", que se desarrollará junto al Ministerio de Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa (Mefcca) y el Intur, con el objetivo de que los artesanos aumenten el valor añadido de sus productos.

Con respecto a las nuevas conexiones aéreas, la ministra prevé un importante volumen de visitantes procedentes de los mercados venezolano y cubano, gracias a la operativa de la aerolínea Conviasa entre ambos países y Nicaragua.

Tomado de: www.eleconomista.es