Hace 75 años se cerró un capítulo dramático y doloroso para los habitantes de Leningrado (actual San Petersburgo) –cuando las tropas rusas liberaron la ciudad del asedio nazi, impuesto el 8 de septiembre de 1941. Duró 872 días y cobró la vida de 600 mil personas, según algunas fuentes, el número total de víctimas llego a 1,5 millones. Aunque todo el tiempo la ciudad se encontraba bajo el bombardeo nazi, la mayoría absoluta (97% de la población) murió por causa de hambre y frío.

La compañera Alba Azucena Torres, embajadora de Nicaragua en Rusia, participó en los actos conmemorativos en San Petersburgo pic.twitter.com/5WQ79S1s9w

— El 19 Digital (@el19digital) 28 de enero de 2019

Los días 25, 26 y 27 de enero el Gobierno de San Petersburgo organizó un programa de actividades solemnes para conmemorar esta fecha tan llena de dolor para todo el pueblo ruso. Acompañaron estos eventos solemnes, diplomáticos de 22 estados extranjeros, Nicaragua, Cuba, Brasil, Gran Bretaña, Alemania, Dinamarca, Israel, África del Sur, Azerbaiyán, Bielorrusia, Kazajistán, Bulgaria y otros.

embajadora de Nicaragua en Rusia, compañera Alba Azucena Torres, participó en los actos conmemorativos de fin de sitio en Leningrado

Rindiendo homenaje a los caídos, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional a través de su embajadora en Moscú, compañera Alba Azucena Torres, participó en la ofrenda floral en el cementerio conmemorativo Piskarióvskoye, cerca del monumento a la Madre Patria.

En los ojos de los nietos de los hijos de los sobrevivientes se quedó para siempre una tristeza infinita, y junto a ellos sin importar el frío del invierno ruso, marchamos en un océano de gente y flores, Nicaragua con ellos, Nicaragua Cristiana, fraterna en el dolor, abrazados y unidos por la paz con el hermano pueblo ruso.

embajadora de Nicaragua en Rusia, compañera Alba Azucena Torres, participó en los actos conmemorativos de fin de sitio en Leningrado

Al día siguiente el Presidente Vladimir Putin visitó su ciudad natal para depositar las flores en el mismo lugar y además en una fosa común donde yace su hermano Víctor, que murió de hambre durante el sitio. Como la poca comida que se conseguía se entregaba siempre a los niños, a los menores, muchos rusos recuerdan a sus padres muriendo de hambre ante sus propios ojos. En los tiempos más difíciles de la Segunda Guerra mundial lo que recibían los habitantes de Leningrado era una rebanada de pan negro de 125 gramos. El pan se hizo uno de los símbolos de aquel triste episodio histórico, junto a otros objetos que los invitados del Gobierno de San Petersburgo pudieron apreciar en el Museo “Ruptura del sitio de Leningrado”, ubicado cerca del puente Ladozhskiy, por la cual pasaba “El camino de la vida” - sobre el hielo que cubría el lago se transportaban los alimentos en el año 1944, hasta que el cerco atroz fue roto por completo por los heroicos soldados, por los ancianos, las mujeres y niños.

embajadora de Nicaragua en Rusia, compañera Alba Azucena Torres, participó en los actos conmemorativos de fin de sitio en Leningrado

El programa histórico cultural culminó con el desfile de las tropas de la guarnición territorial de San Petersburgo en la Plaza del Palacio y fuegos artificiales en la fortaleza de San Pedro y San Pablo.

embajadora de Nicaragua en Rusia, compañera Alba Azucena Torres, participó en los actos conmemorativos de fin de sitio en Leningrado

embajadora de Nicaragua en Rusia, compañera Alba Azucena Torres, participó en los actos conmemorativos de fin de sitio en Leningrado

embajadora de Nicaragua en Rusia, compañera Alba Azucena Torres, participó en los actos conmemorativos de fin de sitio en Leningrado

embajadora de Nicaragua en Rusia, compañera Alba Azucena Torres, participó en los actos conmemorativos de fin de sitio en Leningrado