El Gobierno de Nicaragua exigió ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que se respeten las decisiones soberanas del pueblo venezolano, que eligió por segundo periodo consecutivo al hermano Nicolás Maduro como su presidente legítimo.

El doctor Paul Oquist, representante de Nicaragua ante el Consejo de Seguridad, indicó que el país centroamericano “participa en esta reunión del Consejo de Seguridad para reafirmar nuestro compromiso con la paz y reiterar nuestra solidaridad con el Gobierno y pueblo de la República Bolivariana de Venezuela y su presidente legítimamente electo hermano Nicolás Maduro Moros”.

Dijo que Nicaragua “considera que Venezuela no representa de forma alguna una amenaza a la paz y seguridad internacionales, por lo que demandamos y exigimos que se respeten las decisiones soberanas del pueblo venezolano”.

“El pueblo venezolano ya ha ejercido su derecho soberano eligiendo al hermano Nicolás Maduro como su presidente legítimo, constitucional y no en uno, sino en dos periodos consecutivos”, añadió.

Recordó que el expresidente estadounidense Jimmy Carter caracterizó al sistema electoral de Venezuela como el mejor del mundo y señaló que ningún pueblo de América ha ejercitado tantas veces su derecho soberano a elegir como lo ha hecho el pueblo de Venezuela en estas últimas dos décadas.

Esa “es una gran lección para todos los pueblos, lección de soberanía, justicia social y democracia que ha concebido el pueblo de Venezuela”, dijo.

En ese sentido, Oquist aseguró que “solicitar esta reunión es una clara injerencia en los asuntos internos de los Estados y una violación de los principios y propósitos de la Carta de Naciones Unidas y del Derecho Internacional”.

“El interés y la insistencia de Estados Unidos, de incluir el tema de Venezuela en la agenda este Consejo es otra forma de las acciones injerencistas, intervencionistas en los asuntos internos y tiene un claro objetivo de imponer un cambio de gobierno y sustituir a través de un golpe de estado al gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro”, denunció.

También manifestó que las acciones injerencistas contra Venezuela “no coadyuvan a una solución política y pacífica que solo le corresponde al pueblo venezolano que es quien debe ejercer sus derechos de soberanía y autodeterminación dentro del marco de su jurisdicción interna”.

Nicaragua demandó con urgencia “que se respete la voluntad popular, que cese y pongan fin a esa política transgresora del derecho internacional, al cese de las acciones hostiles, así como el fin de todas las medidas económicas coercitivas unilaterales, las cuales atentan contra el desarrollo económico y obstaculizan alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible de la agenda 2030, violando los derechos humanos de todo el pueblo venezolano”.

Oquist señaló que Venezuela ha alcanzado importantes logros en temas como acceso a la salud, viviendas, reducción de la pobreza y del hambre. Además, mencionó que nada debe entorpecer la zona de paz de América latina y El Caribe proclamado en el 2014.

Asimismo, dijo que para Nicaragua “es inaceptable y condenable cualquier amenaza de acción militar”.

El doctor Paul Oquist recordó que el presidente Daniel Ortega, en uno de sus mensajes a la nación dijo que "cuando se lanzan en estos tiempos contra pueblos y naciones como Venezuela, se lanzan con una política abiertamente injerencista, intervencionista, allá lo estamos viendo, es una acción, una actitud de prepotencia, de irrespeto al derecho internacional de parte de una potencia que no puede - y la historia lo ha demostrado - no puede existir, no puede cohabitar con el derecho internacional. En el momento que quiere le pega la patada al derecho internacional y se va incluso por encima de resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se va en acciones unilaterales porque así lo decide, por la fuerza que tiene."

Finalmente, dijo que “Venezuela en este momento es América Latina y El Caribe, Venezuela es el mundo entero, porque en Venezuela se defiende en este momento el no intervencionismo y el orden multilateral basado en la independencia, soberanía e igualdad de los Estados”.