En Nicaragua se siguen cosechando logros en beneficio de la mujer. De acuerdo con un informe brindado por la Ministra de Salud, compañera Sonia Castro, en el último quinquenio, las cifras de mortalidad por cáncer cérvico‑uterino pasaron del 18.3 % en 2014 al 14.3 % por cada 100 mil mujeres en el 2018. Igual ocurre en el caso de las muertes maternas.

Este detalle se dio a conocer durante el segundo encuentro del Consejo Técnico Nacional del Sistema de Salud de Nicaragua, en el que participan los directores de todos los Silais departamentales y de las regiones del Caribe, en el que se revisan y actualizan los programas en materia de salud que ha implementado el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional en los últimos cinco años.

En el primer encuentro se analizó la estrategia de la lucha anti epidémica y en este último se abordó el comportamiento del cáncer cérvico uterino y la mortalidad materna.

“Para nosotros es muy motivador y reconocerle a todos los trabajadores de la salud, a la red comunitaria, a las comunidades y obviamente a nuestra población, sobre todo a las mujeres que cada día tienen una mejor actitud y disposición a detectar tempranamente el cáncer de cuello de la matriz, que es el cáncer más frecuente en la mujer”, dijo Castro.

En el 2006 en Nicaragua se hacían 166 mil Papanicolaou al año, al concluir el 2018 se obtuvieron 730 mil muestras, seis veces más de lo que se realizaban con los gobiernos de derecha.

El impacto que ha tenido el incremento en el número de muestras realizadas es que cada año se reduce la cifra de mujeres fallecidas como consecuencia del cáncer cérvico uterino, pues las pacientes que resultan afectadas reciben el tratamiento adecuado antes que la enfermedad sea irreversible.

Esta reducción se debe fundamentalmente a la implementación de las pruebas de Papanicolaou, la estrategia de las clínicas móviles, la presencia de brigadistas de salud en las comunidades urbanas y rurales, la construcción de los hospitales primarios, regionales y nacionales, la contratación de más especialistas y el acceso a más mujeres a los tratamientos con tecnología de última generación.

En el caso da las muertes maternas también se ha reducido considerablemente. En el 2006 la cifra era de 96 muertes por cada 100 mil nacidos vivos, pero el año pasado la cifra se redujo a 34.5 mujeres.

Este triunfo de la vida se debe fundamentalmente a la voluntad expresa del presidente Daniel Ortega y de la vicepresidenta Compañera Rosario Murillo, de impulsar el programa de las Casas Maternas, captación y búsqueda de mujeres embarazadas para incentivarlas a realizarse los chequeos prenatales y promover partos seguros en los hospitales y centros de salud.

“Esto es toda una estrategia que no solamente es una acción, sino todo un plan de gobierno que permite salir adelante a la salud de las mujeres. Vamos bien, vamos por buen camino, pero también vamos a analizar qué más podemos hacer para mejorar y seguir impactando en la salud de la mujer nicaragüense”, puntualizó Castro.

Ambos programas han sido reconocidos y certificados por la comunidad internacional, a través de la Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud, entre otros organismos multilaterales.