Con una arquitectura neoclásica construida en 1886, la Antigua Estación del Ferrocarril de Granada, aún se levanta incólume, pese al saqueo de sus bienes que sufrió en 1993 durante los gobiernos neoliberales.

Convertida en una moderna Escuela de Hotelería administrada por el Instituto Nacional Tecnológico (INATEC), su estructura sobrevivió a los embates de los años oscuros del neoliberalismo, gobiernos que no sólo trataron de eliminar esta estación granadina, sino que acabaron con todo el sistema del Ferrocarril del Pacífico.

Tras ser orientada la restauración de todas las estaciones del ferrocarril del país por el Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, y la Compañera Rosario Murillo, la estación de Granada se perfila como un ejemplo significativo del cuido y preservación del Patrimonio Nacional.

Un punto de encuentro para turistas nacionales y extranjeros

Julia Mena, Alcaldesa Sandinista de esta cabecera departamental, expresó que esta Antigua Estación del Ferrocarril ahora “es un centro emblemático para la ciudad, de la cual los granadinos se sienten orgullosos desde que eran niños”.

Asimismo, detalló que la misma aún conserva su original tornamesa, el único Vagón Presidencial, parte de una locomotora y las famosas góndolas, donde viajaban las comerciantes para distribuir sus productos en otros departamentos del Pacífico.

“Para nosotros la estación del ferrocarril sigue siendo un punto de encuentro para nuestros ciudadanos, ya que es un lugar eminentemente colonial, y lo que tenemos lo cuidamos, lo preservamos, lo queremos y es un orgullo para nosotros”, manifestó la alcaldesa.

Mena indicó que ahora este centro se ha convertido en un atractivo turístico tanto para nacionales como para extranjeros, y anualmente son cantidades de personas que visitan el lugar, mismo que también incluye un restaurante de altos estándares de servicio.

“Esta estación es emblemática, y puede ser ejemplo para otras estaciones que quieren desarrollarse en igual forma, y que no solamente son centros de trabajo para la juventud, sino centros de desarrollo para la ciudad, y sirven de museo porque pregonan la historia misma en el lugar de los hechos”, destacó.

Juventud al frente de la restauración del Patrimonio Nacional

Lo impresionante de la restauración de esta estación granadina es que fueron los mismos estudiantes del Inatec quienes, con mucha creatividad y conocimientos técnicos en construcción, la convirtieron en una Escuela de Hotelería, donde hasta los vagones constituyen preciosas y cómodas habitaciones que son rentadas a los turistas que deciden pasarse un tiempo en esta ciudad colonial.

José Martín Ortéz, Director del Centro de Formación Profesional Granada-Inatec, precisó que la arquitectura de la estación del tren está compuesta por dos alas y una nave central, y los bienes que ahora contiene la misma son parte del Proyecto de ‘Recuperación de los Bienes del Ferrocarril’, ejecutado con fondos de la Cooperación Española.

“La estación era un centro de reunión para los pobres, que querían pasear a otra ciudad, iban y venían, y para nosotros el hecho que quitaran el ferrocarril fue muy doloroso, por lo que nosotros guardamos esta estación con mucho cariño”, expresó Ortéz.

Muchos de los pobladores granadinos aún recuerdan con mucha nostalgia cuando viajaban en el tren tradicional de vagones o en el llamado Pulmán, para asistir a las alegres fiestas de San Jerónimo de Masaya, por lo que aprueban con gran beneplácito el trabajo que está haciendo el Gobierno Sandinista al restaurar todas las estaciones del ferrocarril del Pacífico.