La Provincia Noreste de la Compañía de Jesús, dio a conocer los nombres de todos los jesuitas con base en los Estados Unidos acusados creíblemente de abuso.

En total, fueron revelados 50 nombres de sacerdotes, de los cuales solo 15 están vivos. Ninguno de los acusados es de origen hispano.

La Provincia Noreste se formó en 2014 e incluye los estados de Maine, New Hampshire, Vermont, Massachusetts, Rhode Island, Connecticut, Nueva York y el norte de Nueva Jersey.

La provincia de Maryland, que se extiende desde el sur de Nueva Jersey hasta Atlanta, también publicó los nombres de 14 sacerdotes con acusaciones creíbles en diciembre, al igual que las provincias del oeste, central y sur de la orden.

A lo largo de los Estados Unidos, varias diócesis y órdenes religiosas continúan divulgando la lista de sacerdotes y religiosos que enfrentan acusaciones creíbles de abuso sexual de menores, un proceso impulsado por la publicación en agosto de un informe del gran jurado de Pensilvania que describió siete décadas de abuso clerical en las seis diócesis católicas del estado.

La mayoría de los nombres revelados el martes ya eran conocidos, y algunos incluso aparecieron en Spotlight, la película ganadora de un premio Oscar, basada en la investigación sobre el abuso sexual clerical realizada por el Boston Globe.

La lista también incluye nombres de personas que prestaron servicios en varias instituciones jesuitas destacadas, entre ellas Boston College High School, Regis High School, Fordham University, Loyola University y revista América.

Según una declaración publicada con la lista, una acusación se considera “creíble” si después de la investigación la suma de evidencias indica que es más probable que la denuncia sea cierta que falsa.

En agosto del año pasado, el Superior General de los jesuitas, el sacerdote venezolano Arturo Sosa, publicó una carta en la que pedía a todos los jesuitas que compartieran el sufrimiento de las víctimas de abusos y ayudaran a fomentar una cultura de protección.

“Le pedimos al Señor que nos acompañe en un proceso real de conversión personal e institucional”, escribió en ese momento. “Le pedimos que nos ayude a no flaquear en nuestros esfuerzos para promover una nueva cultura de vida en la que todos los seres humanos encuentren protección, justicia y dignidad”.

Tomado de: www.reflexionyliberacion.cl