La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República dijo que vamos adelante porque tenemos amor a nuestro pueblo, por que amamos a nuestra Nicaragua y porque todos queremos vivir en paz, trabajando y avanzando.

Agregó que las y los nicaragüenses queremos alegría, queremos amor, concordia, paz, reconciliación, y que queremos unirnos cada vez más en reconciliación, en diálogo, trabajando, aprendiendo, emprendiendo y prosperando.

Destacó que queremos avanzar todos los días, retornando los nuevos rumbos que tenía nuestro país y pidiendo que el señor nos siga bendiciendo, porque milagrosamente hemos venido recuperando esos buenos rumbos, porque son rumbos de fe, de fe cristiana, de amor cristiano de amor al prójimo.

“Son rumbos de solidaridad, de generosidad cristiana, es el espíritu cristiano, el que anima a nuestra Nicaragua, es el espíritu cristiano el que nos moviliza a todos”, subrayó.

En ese sentido, dijo que desde ese espíritu cristiano se quiere fortalecer el diálogo, la reconciliación el encuentro, la paz, la seguridad, el trabajo, el bienestar, la alegría y la felicidad para las familias nicaragüenses, sintiéndonos hermanos y hermanas nicaragüenses, familias nicaragüenses, invocando a Dios todos los días, para pedirle protección y bendición en esas rutas que queremos convertir cada día más con nuestro esfuerzo, en rutas victoriosas.

La compañera Rosario Murillo informó que ayer por la tarde el doctor Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional, le hizo llegar el Anteproyecto de Ley para una Cultura de Diálogo, Reconciliación, Seguridad, Trabajo y Paz.

Un anteproyecto que es el resultado de un amplio proceso de discusión sobre esa política, una política del Estado nicaragüense que se retoma para el diálogo, la reconciliación, la seguridad, donde han participado miles de familias líderes sociales comunitarios, religiosos y siguen participando”, enfatizó.

Explicó que es un amplio proceso de consulta que, Dios mediante, culminará con la presentación de un anteproyecto de ley para vivir en una cultura de diálogo, de reconciliación, de seguridad, de trabajo y de paz.

Dijo que entre todos tenemos el desafío de recorrer nuevos tiempos unidos para cultivar y cosechar nuevas victorias.

Añadió que las interrupciones que se dieron son interrupciones que a todos nos duelen, que lamentamos, pero lo que paso, no lo podemos cambiar, el pasado no se puede cambiar, uno se dispone a crear un presente diferente y se dispone, la persona, y sobre todo el creyente, la mujer y hombre de fe, nos disponemos a crear juntos un presente diferente y el futuro mejor.

“Ese es el desafío que tenemos los seres humanos en medio de las dificultades y las complejidades. Tenemos que trabajar por Nicaragua, en esa cultura de diálogo, encuentro, de reconciliación, esa cultura que no ignora los retos y desafíos, pero que tiene plena confianza en Dios y en el pueblo, de que esos desafíos pueden asumirse para ir adelante y siempre adelante”, afirmó.

El pasado pasó y no lo podemos cambiar, hay que crear el presente, el futuro distinto. Crear y habitar el nuevo mundo, como dijo el compañero y hermano Nicolás después de ser juramentado para este nuevo periodo de gobierno que promueve paz, alegría, trabajo y recuperación en Venezuela. Un mundo mejor”, resumió.

La compañera vicepresidenta reiteró que nosotros en Nicaragua hemos venido creando un mundo mejor, quizás no lo vemos, talvez no lo sabemos ver, quizás no lo queremos ver, pero ahí está, lo estamos habitando, y en ese mundo hay que construir, edificar, como artesanos, paz y bien todos los días, pensando en el bien para la familia, para la comunidad, el bien para todos.