La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua, destacó este mediodía, que en todos los municipios del país se realizan eventos de bendición y de unción, en agradecimiento a Dios por todo lo que nos ha dado y por la paz y seguridad que ha recobrado la Nación.

“Queremos iniciar como siempre enviándonos a todos, enviándonos cariño, fortaleza, enviándonos esa fuerza, esa potencia que son las oraciones y las bendiciones que sabemos Dios derrama sobre Nicaragua”, inició su mensaje.

“En todos los municipios del país, cantidad de hermanos y hermanas han participado de eventos de bendición y de unción, y en primer lugar de agradecimiento a Dios por todo lo que nos ha dado; y también en primer lugar invocación al Altísimo para desatar todas las promesas que hay en su palabra para este Nuevo Año, para nuestra Nicaragua”, añadió.

Dijo que los nicaragüenses estamos agradecidos de corazón por todo lo que hemos aprendido este año difícil, este año diferente y luego, el año que estamos concluyendo, para adorar a Dios y desatar las promesas que hay en su palabra para este nuevo año.

“Nos hemos entregado a través de todas estas ceremonias de bendición, en manos del Señor y sabemos que en su manos está nuestra Nicaragua para la que invocamos infatigablemente mucha, mucha bendición, esa que estamos compartiendo entre nosotros, trabajo, seguridad, prosperidad y grandes victorias”, recalcó.

Ese agradecimiento y bediciones, resaltó, proviene “de gente buena, del pueblo nicaragüense, de las familias que somos creyentes y que sabemos que en manos de Dios, precisamente, en manos de Dios pasamos en paz por todos los caminos; por los caminos donde incluso, nunca habíamos entrado antes”.

“Sabemos que Dios está con nosotros y no desmayamos porque Dios está en nuestros esfuerzos, y siempre nos respaldará y nos sustentará con la diestra de su justicia, como dice la Biblia, Isaías 10”, citó la Compañera Vicepresidenta.

“Y los que se enojan, pues serán confundidos, avergonzados, y los que tienen algún tipo de contienda con la gente buena de este país, no se hallarán y como cosa que no es, dice Isaías, serán, porque todos tenemos que poner nuestro corazón, nuestro empeño, nuestro sentido de patria y humanidad, para ir adelante en esta Nicaragua nuestra, de todos”, añadió.

“Jehová nuestro Dios nos sostiene de su mano derecha y nos dice: No hay que temer que yo estoy ayudando. He aquí que yo he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes, trillará montes, molerás y collados reducirás a tamo. Te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel”, resaltó.

“El menesteroso busca las aguas y no las halla, seca está de sed su lengua, pero yo sí los oiré, yo el Dios de Israel que no voy a desampararlo. En las alturas abriré fuentes y ríos en medio de los valles y en el desierto estanques de agua y manantiales de agua en la tierra seca”, continuó citando el texto bíblico.

“Haré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos, pondré en la soledad, cipreses, pinos y olmo, juntamente, para que todos veamos y conozcamos, entendamos que la mano de Dios es la que hace esto, que la mano de Dios es la que nos protege, nos ampara, nos abre ríos y fuentes en medio de los valles, estanques de agua en medio del desierto y manantiales en la tierra seca”, dijo.

Para concluir la Compañera Rosario Murillo leyó el Salmo 91, que dice:

 

El que habita al abrigo del Altísimo morará

bajo la sombra del Omnipotente.

 

Diré a Jehová : Esperanza mía, y castillo mío;

Mi Dios, en quien confiaré.

No és una pregunta, és una afirmación :
Mi Dios en quien confiaré.

 

Él nos librará del lazo del cazador,
y de la peste destructora.

 

Con sus plumas nos cubrirá,
y debajo de sus alas estaremos seguros;
escudo y adarga es Su Verdad.

 

No temeremos el terror nocturno,
ni saeta que vuele de día,

 

Ni pestilencia que ande en oscuridad,
ni mortandad que en medio del día destruya.

Caerán a nuestro lado mil,
y diez mil a nuestra diestra;
mas a nosotros no nos llegará.

 

Ciertamente con nuestros ojos miraremos
y veremos la recompensa de los impíos.

 

Porque hemos puesto a Jehová,
que es Nuestra Esperanza,
al Altísimo por nuestra habitación,

 

No nos sobrevendrá mal,
ni plaga tocará nuestra morada.

 

Pues a Sus Ángeles mandará acerca de nosotros,
para que nos guarden en todos nuestros caminos.

Y en sus manos nos llevarán,
para que nuestros pies no tropiecen en piedra.

 

Sobre el león y el áspid pisaremos;
hollaremos al cachorro del león y al dragón.

 

Por cuanto en Dios hemos puesto nuestro Amor, 
Él nos librará;
nos pondrá en alto, por cuanto hemos conocido Su Nombre.

 

Nosotros invocaremos a Dios, y Dios nos responderá;
con Él estaremos y nos librará,
y nosotros le glorificaremos.

Los saciaré de larga Vida, dice Jehová,
y les mostraré Mi Salvación.



La Compañera Rosario Murillo finalizó expresando: “Así vamos, cubiertos, cubiertos bajo las alas del Altísimo. Así vamos en nuestra Nicaragua, con la fortaleza espiritual creciendo, con la fortaleza y una cultura de reconciliación y paz, que estamos y seguimos asentando en todo el país. Con la fortaleza del cariño y de la cultura y los valores de familia, de comunidad; con la fortaleza de nuestros valores cristianos y solidarios, con la bondad, la generosidad, el buen corazón de las familias nicaragüenses”.

"En nombre de Jesús y para su Gloria y con su Gracia vamos adelante! El abrazo de nuestro Comandante Daniel para todas y para cada uno. ¡Así vamos, así estamos, en nombre de Jesús, abriendo todas las puertas y cubiertos de todos los peligros!”, concluyó.