A pocos días de finalizar el 2018, la vicepresidenta compañera Rosario Murillo, valoró que este año los nicaragüenses logramos restaurar la Paz y aseguró que “nuestra roca, nuestra fortaleza y nuestro castillo ha sido Dios que nos ha sostenido a través de todas las tormentas”.

Estamos “cerrando un año de mucha prueba, un año de mucho desafío, un año de acontecimientos inconcebibles, insólitos, un año en que se desataron tempestades, odios que no podíamos entender. Pero nuestra roca, nuestra fortaleza, nuestro castillo ha sido Dios que nos ha sostenido a través de todas las tormentas, que nos ha permitido ir adelante, como castillo, como fortaleza, como libertador, como escudo y hemos confiado en él y él nos ha adiestrado para vencer en todas las batallas”, dijo la compañera Rosario Murillo.

“Nosotros sabemos que, al cerrar este año, este año de pruebas, de desafíos, este año en que ha sucedido lo aparentemente imposible o inconcebible. Pero bueno, nosotros sabemos que en la vida todo es posible y que tenemos que estar preparados en todo momento para luchar con fortaleza espiritual con la fuerza que nos da Dios para luchar y vencer, porque luchamos por el bien, luchamos por el amor cristiano, luchamos en fe y esperanza, luchamos como familia, luchamos en amor al prójimo, luchamos para que todos podamos continuar avanzando en caminos de dignidad, en caminos de trabajo, en caminos de bienestar, en caminos de derechos”, agregó.

La vicepresidenta dijo que “eso es lo que hemos ido alcanzando en nuestra Nicaragua, lo hemos logrado restaurado restaurar la Paz”.

“Hemos logrado restaurar la paz interior, como decíamos ayer, hemos logrado avanzar en una cultura, una propuesta de renovación de nuestra cultura de paz, de reconciliación, de encuentro, para como dice el Santo Padre, el Papa Francisco, construir juntos el futuro, el presente y el futuro y heredar a nuestros hijos y nietos un país mejor, un país lleno de fe, un país lleno de generosidad, de solidaridad, un país de buen corazón, de buenos sentimientos, porque eso somos los nicaragüenses, somos un país de cariño, de entendimiento, de compartir, de convivencia armoniosa y es lo que queremos edificar y asentar cada día con más fortaleza, cada día invocando a Dios para que guíe nuestros pasos”, aseguró.

La compañera Rosario Murillo dio lectura al Salmo 144 “Oración pidiendo socorro y prosperidad” y también expresó su agradecimiento a todas las personas que le han enviado mensajes de esperanza y solidaridad.

“Estamos también agradeciendo todos esos hermosísimos mensajes que recibimos, mensajes de esperanza, mensajes de confianza en Dios, mensajes de solidaridad, mensajes de acompañamiento, porque nos acompañamos todos en esta lucha por la paz, en esta lucha por la seguridad, en esta lucha por el bienestar, en esta lucha por la prosperidad, en esta lucha por la alegría, en esta lucha por la tranquilidad, en esta lucha por los derechos de todos nos acompañamos, nos acuerpamos y sabemos que acompañados y acuerpados estamos construyendo el presente y el porvenir como pueblo de Dios, gente de fe, gente de esperanza, gente que renace cada día”.