La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República hizo el llamado a todos los nicaragüenses a fortalecer en la unidad que todos queremos a nuestra Nicaragua bendita y siempre bendita, “esta Nicaragua que debemos fortalecer en la unidad que todos queremos, esta nuestra Nicaragua Siempre Digna y Siempre Libre. Por eso bendecimos a Jehová en todo tiempo y su alabanza estará de continuo en nuestra boca”.

La Compañera hizo lectura bíblica del Salmo 34:

Por eso sabemos que en Jehová se gloriará nuestra alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
Engrandecemos a Jehová conmigo,
Y exaltamos su nombre.
Buscamos a Jehová, y él nos oye,
Y nos libra de todos mis temores.
Los que miraron a él fueron alumbrados,
Y sus rostros no fueron avergonzados.
El pobre clamó, y le oyó Jehová,
Y lo libró de todas sus angustias.
El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
Gustad, y ved que es bueno Jehová;
Dichosa la persona que confía en él.
Temamos a Jehová, vosotros sus santos,
Pues nada falta a los que le temen.
Venid, hijos, oídme;
El temor de Jehová voy a enseñarles.
¿Quién es el hombre que desea vida, Quién es la mujer
Que desea muchos días para ver el bien?
Guardemos nuestra lengua del mal,
Y nuestros labios de hablar engaño.
Apartémonos del mal, y hagamos el bien;
Busquemos la paz, y sigámosla.
Los ojos de Jehová están sobre los justos,
Y atentos sus oídos al clamor de los justos
La ira de Jehová contra los que hacen mal,
Para cortar de la tierra su memoria de ellos.
Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu.
Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de todas ellas le librará Jehová.
El guarda todos sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado.
Matará al malo la maldad,
Y los que aborrecen al justo serán condenados.
Jehová redime el alma de sus siervos,
Y no serán condenados cuantos en él confían.
Apártate del mal y has el bien, busca la paz y síguela.

Bendecimos a Jehová en todo tiempo y su alanza está de continuo en nuestra boca.