Los autores de la muerte del compañero Lenin Mendiola, tendrán que cumplir la condena máxima que contempla el Código Procesal Penal de Nicaragua para los delitos de asesinato, terrorismo y la mínima en el caso de exposición y abandono de personas.

Este lunes los procesados y encontrados culpables por los delitos mencionados, fueron notificados por el juez que lleva el proceso de la condena que cumplirán en el sistema penitenciario.

En el caso de Abdul Montoya Vivas, autor directo del crimen contra Mendiola, fue condenado a 30 años por asesinato, 20 años por terrorismo y 2 años por exposición y abandono de personas, para sumar 52 años. Hay que aclarar que Abdul tendrá que cumplir únicamente 30 años porque es la pena máxima que contempla la Constitución de la República.

Rogelio José Gámez Martínez, fue condenado 20 años por asesinato en grado de frustración, 20 por terrorismo y 2 por exposición y abandono de personas, para un total de 42 años, pero al igual que Abdul por imperio de ley únicamente cumplirá 30 años.

En el caso de John Leonardo Amort Paiz, Noel Valdez Rodríguez y Omar Antonio Avilés Rocha alias “Calimba”, fueron condenados a 22 años cada uno, 20 por el delito de terrorismo y 2 por exposición y abandono de personas.

El compañero Lenin Mendiola era hijo de la histórica dirigente sandinista Benigna Mendiola.

De acuerdo con la relación de hechos, presentada por el Ministerio Público, el 11 de agosto aproximadamente a las tres y media de la tarde, Abdul, John, Rogelio, Noel y Omar, observaron que Mendiola (que era muy reconocido entre los matagalpinos por ser sandinista) se encontraba a bordo de su motocicleta de la alcaldía una cuadra al sur y quince metros al este, cuando comenzaron a disparar hacia las oficinas municipales.

Abdul con una pistola calibre 9 mm realizó los disparos contra Mendiola, que se encontraba de espalda, a una distancia de entre 13 y 16 metros.

Ese día los condenados participaron de una marcha convocada por grupos violentos y golpistas que se reunieron en la catedral de Matagalpa que dirige el obispo Rolando Álvarez.