Gaspar García Laviana, el valiente guerrillero que amó a Nicaragua, religioso que abandonó los hábitos y se sumó a la lucha revolucionaria encabezada por el Frente Sandinista, con el fin de liberar al pueblo de las garras de la dictadura somocista.

A 40 años del paso a la inmortalidad del Comandante Martín, como se le conocía, los habitantes del municipio de Cárdenas y de la comunidad Río Mena, desarrollaron una serie de actividades en las que reafirman el compromiso del pueblo con el guerrillero del amor.

En la avenida principal del municipio de Cárdenas, el Consejo Municipal, Juventud Sandinista y la militancia, develaron un mural en el que se aprecia el rostro del guerrillero junto a las banderas Azul y Blanco y Rojinegra, así como la imagen de una niña que deja en libertad la paz simbolizada con una paloma blanca.

Hoy conmemoramos a nuestro Comandante Gaspar García Laviana quien vive en nuestros corazones y es un símbolo de amor y de paz. Estamos claros que Gaspar nos dejó un legado importante porque dejó su misión evangelizadora para sumarse a la lucha clandestina, para defender al pueblo de las injusticias en las épocas del somocismo, fue gracias a él y a muchos compañeros que nuestro pueblo alcanzó la paz y un programa lleno de beneficios que han sido impulsados por el Comandante Daniel Ortega”, expresó Rodolfo Pérez, alcalde de Cárdenas.

Antorcha Gaspar, héroe del amor

A la comunidad Río Mena ingresó la antorcha "Gaspar, héroe del amor" portada por miembros de Juventud Sandinista, quienes la entregaron al Comandante Edén Pastora, como un símbolo de unidad entre la militancia histórica y el relevo generacional de sandinistas.

Sumado al ingreso de la tea, los asistentes develaron un cáliz en el punto exacto donde Gaspar dio su último suspiro de vida tras ser herido de balas por los asesinos somocistas.

El comandante Edén Pastora, destacó que Gaspar fue un príncipe que fue consagrado en el amor hacia los seres humanos, un verdadero apóstol, de espíritu misionero que vino a Nicaragua donde se enamoró del pueblo con quienes defendió los derechos de los más desposeídos.

Gaspar fue un príncipe, porque así se les llama a los hijos de los reyes y él fue hijo del Rey de Reyes, Jesucristo, por eso acá murió un príncipe consagrado sacerdote por amor a toda la humanidad y que con espíritu cristiano de verdad y no como los seudo cristianos de hoy, un verdadero apóstol, porque su espíritu misionero lo trajo a Nicaragua, enamorándose e identificándose con el pueblo”, expresó.

También refirió que el mejor homenaje a Gaspar es actuar como él, con sentimientos realmente cristianos y socialistas y no como aquellos que en nombre de Dios promueven el odio.

Martín en vez de la biblia y el crucifijo, empuñó el fusil para combatir a satanás en las montañas por amos a este pueblo, a 40 años de su muerte, conmemoramos su paso a la inmortalidad. En este sitio donde murió se alzó una cruz de luz, de amor. Pasarán 40 años más y aquí estaremos y aquí va a estar la Revolución, porque Dios quiso, porque Dios quiere, Martín dio lo más preciado, la vida, no lo vamos a defraudar, aunque los malos hijos de Nicaragua quieran echar a perder tu obra, aquí vamos a estar siempre”, destacó.

Un amigo, hermano y revolucionario nato

El comandante Gaspar siempre predicó con su ejemplo, nunca aceptó el desprecio a causa de los estratos sociales, siempre vio a los nicaragüenses como un solo pueblo, una sola familia aun cuando los malos hijos intentaron negar a los más desposeídos el derecho a la educación, la salud y la paz.

Soledad García, conocida como “Estrella” fue el enlace entre el comandante Gaspar y el comandante Camilo Ortega Saavedra, una mujer que se integró a la lucha clandestina y entabló una hermosa amistad con el cura guerrillero.

Gaspar me bautizó con el nombre de Estrella dentro de la militancia sandinista, él fue mi hermano, mi compañero de lucha y desafortunadamente a mí me tocó dar la noticia de su muerte, fui parte del Frente Sur, estuve con ángel, Martín y Miguel, a como se le conocía a Gaspar. Hoy vemos cómo la sangre de Gaspar abonó a que hoy la educación, la cultura sea un derecho de todos. Gaspar amó a este pueblo, él era amor, un hombre de luz y a la par de él siempre va a estar el comandante Daniel Ortega”, destacó.

Tola, la tierra que acogió sus restos mortales

En un escrito, el comandante Gaspar pidió que de morir sus restos fuesen sepultados en el municipio de Tola, en Rivas y así fue, junto a la iglesia católica del pintoresco sitio yace el hombre que con firmeza defendió a la patria que lo acogió como un nicaragüense más y que tras el paso de los años lo recuerda con amor.

En el municipio de Tola, se llevó a cabo un acto solemne en el que se entregó la Orden Gaspar García a hombres y mujeres que de la mano lucharon con Gaspar, además se llevó a cabo la colocación de ofrendas florales en su sepulcro.

Evertz Herrera, fue la mano derecha de Gaspar en la lucha clandestina, a pesar de su avanzada edad y deteriorada condición de salud, el guerrillero expresó su admiración por Gaspar y por el modelo revolucionario que hoy impulsa el comandante Daniel Ortega.

Gaspar siempre dijo que sería triste morir sin ver el triunfo, y desgraciadamente no logró hacerlo, sin embargo, yo apoye la lucha y vi los frutos. El pueblo nicaragüense merece amor y por ese acá estamos honrando a Gaspar, un amigo fiel. Esperamos que nuestra juventud hoy siga la lucha y fortalezca los anhelos de Gaspar y de todos los que cayeron por una causa justa”, expresó.

Por su parte, el compañero Isidro Rivera, secretario político departamental, expresó que Gaspar luchó por toda una nación.

Gaspar luchó por los campesinos, las mujeres, los niños, a quienes abrigó en su corazón, convirtiéndose así en nuestro héroe del amor, por eso te llevamos presente en cada obra que realizamos para nuestras familias”, subrayó.