Con el tradicional grito de “¿Quién causa tanta alegría? ¡La Concepción de María!”, el Obispo de la Diócesis de León, Monseñor Bosco Vivas, dio inicio a La Gritería este 7 de diciembre en la ciudad de León.

Antes del grito, los fieles devotos llegaron a la Catedral para escuchar la homilía en honor a nuestra Purísima e Inmaculada Concepción de María.

Monseñor Bosco Vivas, dijo en su mensaje, que “la virgen desde su inmaculada concepción, como la iglesia nos enseña, era y será para siempre amada por Dios, agradada por Dios”.

En esta tarde de Gritería, expresó que estas alabanzas que se le cantarán a La Virgen, lleven sinceridad, amor y confianza a la madre del señor.

Invitó a los nicaragüenses abrir las puertas de las casas, para mostrar sus altares; con la plena seguridad que, si está La Virgen, allí está Dios.

Al mismo tiempo, expresó que el grito de “¡Que Viva la Virgen!” también se debe demostrar con buenos actos, confiando que la virgen nos pondrá en paz, unos con otros.

Los leoneses también vivieron una alegre y desbordante algarabía en el Parque Juan José Quezada, con el tradicional baile de las gigantonas y juegos pirotécnicos.

En un ambiente de alegría, paz, devoción y cantos marianos, las familias cantaron a La Virgen en los 25 altares dedicados a la Purísima por parte de las instituciones, ubicadas en la tradicional calle que va hacia el Parque de Los Poetas.

Al dar el repique, los fieles devotos salieron a los barrios a realizar el grito de: “¿Quién causa tanta alegría? ¡La Concepción de María!” celebrando así la Gritería.

Debemos ser constructores de la paz

En las afueras de la catedral de la Asunción de León, Monseñor Bosco Vivas Robelo, destacó la importancia de ser constructores de la paz.

Si en el corazón y en los hogares entra la virgen, junto con ella llega Jesucristo, para bendecir y darnos la gracia; no solo de tener la paz, sino de ser constructores de la paz, con nuestro esfuerzo, con nuestras oraciones, con nuestro trabajo, siempre acorde, con las enseñanzas del evangelio”, dijo.

Luego de adorar a Jesucristo, recordó que, el Señor nos ha concedido llegar a esta jornada de espiritualidad mariana: “yo les invito abrir las puertas, no solo de los hogares, para recibir a quienes desean alabar a nuestra señora y para compartir con quienes lleguen a nuestras casas, lo que nosotros le ofrecemos con el brindis; sino que le abramos el corazón a Jesucristo; de tal manera que él nos de los sentimientos que tiene hacia su dulce Madre, la inmaculada”, dijo.

El alcalde de León, Róger Gurdián Vijil, señaló que los 7 de diciembre, significan para los leoneses, cantar, rezar, participar, junto a Monseñor César Bosco Vivas Robelo y escuchar el grito de “¿Quién Causa Tanta Alegría? ¡La Concepción de María!”, para luego desbordarnos en las casas, para cantar y recibir la tradicional gorra.

Le pedimos a María, por reconciliación, paz, seguridad, tranquilidad y justicia, para que nuestro pueblo sea cada vez más libre, en alegría”, dijo.

Muy contenta, doña Juana Estela Calero, aseguró que en esta celebración se muestra que Nicaragua es pueblo devoto.

“Aquí andamos venerando a la patroncita linda, madre de todos nosotros. Estamos en el barrio de Guadalupe, que refleja que León nunca puede ser abatido, pero nunca vencido”, dijo.

 "Todos los años venimos a celebrar a la virgen y decimos: ¿Quién causa tanta alegría? ¡La Concepción de María! Y este año miramos más colorido y devoción”, expresó Mayra Hernández.

A León llegan familias de los barrios y municipios aledaños, al igual que reúne a turistas nacionales e internacionales, para unirse en un solo corazón, para cantar y rezar, demostrando ese amor a la Madre Santísima.