El Presidente de la República, comandante Daniel Ortega Saavedra y la vicepresidenta compañera Rosario Murillo, presidieron la noche de este lunes la clausura del XVI Congreso de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN).

Durante el acto, presidente Daniel Ortega impuso la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío, a dirigentes estudiantiles destacados, a dirigentes sindicales destacados de las Universidades, y a Rectoras Mujeres.

Compromiso de victoria

La Compañera Vicepresidenta Rosario Murillo, al iniciar el acto recordó que los golpistas “no pudieron ni podrán, no pudieron ni podrán… y no pasarán, no pasarán” en medio de atronadores aplausos de los presentes.

“Aquí estamos llenos de amor a la patria, de amor a Nicaragua, aquí hay lealtad a la patria, aquí hay lealtad a la patria”, dijo.

“Y es en compromiso de victoria que nos reunimos, cada día caminar construyendo las nuevas victorias, porque aquí como dice Darío nos ilumina un sol que jamás declina”, añadió.

“Y ese sol alumbra ya las nuevas victorias. Vamos al 40 Aniversario del triunfo de la Revolución y avanzamos y caminamos cultivando y cosechando más victorias, pero además, este mes de diciembre 40 años vamos a conmemorar de la partida física del cura sandinista, guerrillero, comandante Martín, comandante padre Gaspar García Laviana y yo pido aquí un sonoro aplauso de compromiso, con el legado de Gaspar, que hizo patria, hizo de Nicaragua su patria y se comprometió con el pobre, con el humilde, con el trabajador hasta las últimas consecuencias y nos dejó un legado infinito”, exhortó y un cerrado aplauso sacudió la sala del Olof Palme.

“Seguir luchando, seguir haciendo patria, porque mientras Nicaragua tenga hijos e hijas, que la amen Nicaragua seguirá siendo libre, digna, soberana, independiente. Seguiremos siendo hijos de Sandino”, enfatizó.

La compañera Rosario Murillo, saludó a los hermanos embajadores de Cuba, de Venezuela, de Bolivia, de El Salvador y de Irán.

“Nuestros hermanos embajadores, amigos de los estudiantes nicaragüenses, camaradas, compañeros, gracias por acompañarnos”, comentó.

Somos los mismos

“Veía los rostros de los compañeros y digo, estoy segura, nosotros los de entonces, seguimos siendo los mismos, listos para asumir todos los compromisos para luchar y vencer cada día. Qué gusto me da ver a tanto compañero querido, de tanto tiempo de lucha, afianzando las victorias de hoy desde el compromiso de luchar, luchar, luchar, este es nuestro grito de combate”, señaló.

“El Comandante Daniel como anunciábamos a mediodía está este día de hoy entregando reconocimientos a rectores, dirigentes estudiantiles, trabajadores, sindicalistas, dirigentes sindicales de nuestras universidades, reconociendo lealtad a la patria, amor a la patria, amor a Nicaragua y lealtad a la patria. Así es como vamos adelante en revolución”, dijo.

A continuación, leyó el Acuerdo Presidencial 173-2018 que dice:

Nuestro Presidente considerando que este año, 2018, se cumple el Centenario de las Reformas de Córdoba, y que nuestra Universidad Nacional ha estado comprometida y fiel en la lucha por alcanzar la materialización de sus principios y postulados, educación de calidad, conquista y defensa de la Autonomía Universitaria, Educación Superior accesible para todos, particularmente para las clases históricamente desposeídas, así como el desarrollo y el fortalecimiento de una Universidad al servicio del pueblo.

Dos, estamos en el 59 Aniversario de la masacre estudiantil del 23 de julio en León, donde entregaron sus valiosas vidas los estudiantes universitarios, José Rubí, Mauricio Martínez, Sergio Saldaña, y Eric Ramírez, cuánta historia heroica, cuánto patrimonio heroico, cuánto legado que nos toca caminar cada día.

Cuánto orgullo de nuestra coherencia, de nuestra consistencia, de nuestro espíritu revolucionario invencible. Eso marcó un hito en la historia de la lucha de nuestro pueblo por su liberación, lucha contra la dictadura somocista.

Que en la lucha por la conquista y defensa del 6% constitucional hoy asegurado firmemente por nuestro Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, fue un elemento inspirador de coraje, de resistencia de nuestro pueblo contra el neoliberalismo en la terrible década de los 90 para salvaguardar el derecho de los hijos obreros y campesinos a la educación superior.

Que los sindicatos de docentes universitarios tienen más de cuatro décadas de fundación y que como referentes históricos cuentan con las vidas ofrendadas de hermanos heroicos, militantes sandinistas como el Dr. Oscar Danilo Rosales, caído en Pancasán, profesor de la Facultad de Ciencias Médicas d e la UNAN-León.

El profesor y dirigente revolucionario Ricardo Morales Avilés, miembro de la Dirección Nacional del Frente Sandinista, caído en Nandaime; el profesor de la UNAN-Managua, comandantes sandinistas Iván Montenegro Chávez, caído en la ofensiva final contra la dictadura, profesor de Ciencias de la UNAN-León y luego el profesor Miguel Bonilla, caído en Managua, profesor de la UNAN-Managua.

Cinco, que los sindicatos de trabajadores han aportado la sangre de sus mejores hijos, sus mejores compañeros, para derrocar a la dictadura somocista, entre ellos tenemos a Alí Abarca Meléndez, Santos Sobalvarro, Edmundo Maltés y Juan Ramón Padilla.

Se Acuerda entonces otorgar la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío, los sindicatos de las Universidades en las personas de dos destacados dirigentes, Maritza Espinales, compañera la Maritza, Secretaria General desde el año 2001 del Sindicato de trabajadores administrativos de las universidades públicas y actual diputada ante la Asamblea Nacional de Nicaragua, vicepresidenta de la Asamblea Nacional.

Al compañero intelectual sandinista Freddy Franco, no solo sindicalista, Secretario General desde el año 2005 del Sindicato de Docentes de las universidades públicas y presidente de la Federación de Sindicatos de las universidades de Centroamérica, México y el Caribe. Actual diputado suplente ante la Asamblea Nacional de Nicaragua.

Este Acuerdo surte sus efectos a partir de esta fecha.

ORDEN DE LA INDEPENDENCIA CULTURAL RUBEN DARIO.

“Los trabajadores de las Universidades en las personas de estos dos compañeros de larga trayectoria, coherencia, consistencia, larga lucha y avance hacia nuevas victorias. Maritza y Freddy”, señaló.

Luego dio lectura al Acuerdo Presidencial Número 172-2018.

El presidente de la República considera que el Movimiento Estudiantil nicaragüense, atesora 104 años de existencia en nuestro país.

Acompañando desde sus orígenes al pueblo nicaragüense en las luchas y anhelos de libertad, emancipación, paz y desarrollo.

Dos, este año que cumple el Centenario de las reformas de Córdoba y nuestra Universidad Nacional ha estado comprometida y fiel en la lucha para la materialización de los principios y postulados de las Reformas de Córdoba, educación de calidad, conquista y defensa de la Autonomía, educación superior accesible para todos y particularmente para las clases históricamente desposeídas, así como desarrollo y fortalecimiento de una Universidad al servicio del pueblo.

Y que estamos en el 59 Aniversario de la masacre del 23 de julio en León y que la lucha por la conquista y defensa del 6 por ciento hoy con nuestro Gobierno Cristiano, Socialista y Solidario ha asegurado firmemente esa lucha fue inspiración para la resistencia, para el combate de nuestro pueblo contra el neoliberalismo, en la década nefasta de los 90, salvaguardando así el derecho de los hijos a los obreros y campesinos a la educación superior.

Cinco, que a lo largo de la historia de nuestra patria la universidad ha sido un eslabón fundamental para conquistar la liberad y la paz para las familias nicaragüenses, que ha aportado la sangre de sus mejores hijos, destacándose, dirigentes estudiantiles, de la talla del comandante Carlos Fonseca Amador, cuánto orgullo; Casimiro Sotelo, Julio Buitrago, Edgar La Gata Munguía, Marlon Zelaya, Alfonso Baca Ríos, y en la década de los 90, Jerónimo Urbina, Porfirio Ramos, Roberto González.

Este año Cristián Emilio Cadenas, que todos conocemos cómo fue vilmente asesinado, porque fue obligado a retornar al CUUN cuando ya había salido, a punta de pistola, lo obligaron a retornar al CUUN donde ya habían incendiado, a las instalaciones del CUUN.

Y murió calcinado, dando su vida con valentía, para que sigamos adelante, con fe y esperanza.

Otras víctimas del terrorismo golpista, de los criminales que jugaron con el odio, esos son crímenes de odio que no conocíamos en nuestra Nicaragua, en la historia reciente.

Acuerda nuestro presidente otorgar la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío a los expresidentes nacionales de la Unión Nacional de Estudiantes, UNEN.

Julio Orozco, presidente nacional de la UNEN, 1993-al 97; Alonso García Rizo, presidente nacional de UNEN, 97 al 2000; Fidel Moreno, conocido como Fidel Antonio, vicepresidente nacional de la UNEN 97 al 2000; Bismarck Antonio Santana Tijerino, presidente de UNEN, 2000 al 2003, herido de bala el 13 de diciembre del 95, perdió una pierna, esto fue en ese nefasto y oscuro periodo de los llamados 16 años.

Los estudiantes combatiendo por el 6 %!

También recibieron la Orden Yasser Martínez Montoya, Yasser Enrique, presidente de UNEN 2003 al 2006; César Antonio Pérez, César Pérez, presidente de UNEN 2006 al 2009; Walpa Pineda, presidente nacional de UNEN 2015- 2016; Isaac Lenin Bravo Jaén, presidente 2013-2016; Luis Manuel Andino Paiz, presidente actual, desde el 2016; Leonel Morales, presidente de UNEN UPOLI y sobreviviente del intento de asesinato, pero es que no pudieron ni podrán.

El presente Acuerdo cumple sus efectos a partir de hoy.

Orden a rectoras

También citó el Acuerdo 174-2018:

El presidente de la República en saludo al 104 Aniversario de la existencia del Movimiento Estudiantil en Nicaragua, que desde sus orígenes ha acompañado y acompaña al pueblo nicaragüense en sus luchas y anhelos de libertad, desarrollo, soberanía y paz, en este año 2018 se cumple el Centenario de

Inspirados en el legado del Padre de la Autonomía Universitaria, Dr. Mariano Fiallos Gil que luchó por una universidad pública de calidad incluyente y comprometida con la libertad, la paz, el desarrollo, Acuerda reconocer por su destacado aporte al desarrollo de la universidad pública nicaragüense otorgando la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío a la compañera Flor de María Valle, actual rectora de la UNAN-León, primera mujer electa como rectora de la Universidad Nacional en León, desde marzo de 2018.

“Compañera Ramona Rodríguez Pérez, La Monchita, rectora de la UNAN-Managua, año 2015. Es también presidenta del Consejo Nacional de Universidades CNU, desde agosto de este año. Primera mujer rectora de la UNAN Managua y primera mujer presidenta del CNU”, comentó la Compañera Rosario Murillo.

Destaca el ejemplo de la juventud

En su mensaje a los participantes en el XVI Congreso de UNEN, el presidente Daniel Ortega, destacó el rol que ha jugado la juventud en la defensa de los logros del pueblo y de la revolución.

“Aquí está la juventud, la juventud que con el esfuerzo de las familias, en ocasiones con el esfuerzo de la madre, que es padre y madre a la vez y con sus capacidades, con su inteligencia, con su vocación, con su espíritu de servicio, luego de hacer un largo recorrido nada fácil, aprobar la primaria, después la secundaria, viene el gran reto: la universidad”, dijo el mandatario nicaragüense.

“La Universidad Nacional, donde para poder incorporarse hay que pasar la prueba de fuego. Y eso lo que demuestra es ese espíritu de superación que tienen las familias trabajadoras, las familias humildes, familias pobres, de la ciudad y del campo; familias incluso en extrema pobreza, que con gran sacrificio logran llevar a los niños, a las niñas, a la primaria; y finalmente logran bachillerarlas y luego dar el salto a la universidad”, destacó.

Leales a la Patria

Señaló que es la “Universidad del pueblo, la universidad de los pobres, la universidad de los hijos de los campesinos, la universidad de los hijos de los trabajadores y con un alto grado de conciencia, explicable ese grado de conciencia social, ese alto grado de conciencia solidaria, ese alto grado de conciencia patriótica, ese alto grado de conciencia que hace de los estudiantes de la UNEN, jóvenes leales a la patria, leales a la revolución, leales a los pobres, leales a los campesinos, a los trabajadores”.

Indicó que en ese ejemplo “ahí está comprometida la lealtad, luchar por ellos y con ellos para que continuemos esta lucha para ir erradicando la pobreza y la extrema pobreza”.

Saluda embajadores de países hermanos

A continuación el presidente Daniel Ortega, saludó a los embajadores de los países hermanos invitados a la clausura del Congreso de la UNEN.

“Queridos embajadores, José Percy Paredes, del Estado Plurinacional de Bolivia, la tierra de Evo; querido embajador Juan Carlos Hernández Padrón, de la hermana República de Cuba, la Cuba heroica de Fidel, de Raúl, de Martí, de ese pueblo valiente y solidario”, expresó.

“Querido hermano embajador Carlos Antonio Ascensio Jirón, de la hermana República de El Salvador, pueblo valiente, pueblo luchador, el pueblo de Farabundo Martí, que luchó con Sandino, el pueblo del Comandante Salvador Sánchez Cerén, presidente de la hermana República de El Salvador”, dijo.

“Querido embajador Saeid Zare, de la República Islámica de Irán, pueblo valiente, pueblo trabajador, pueblo con una cultura que se expande más allá de sus fronteras, pueblo con una gran cultura; pueblo de paz, que ahora está defendiendo como nadie la paz frente a los acuerdos que se habían tomado con la Unión Europea, con los Estados Unidos, para ir reduciendo el armamento atómico en el planeta y que ahora los Estados Unidos los desconocen, pero la Unión Europea los sigue defendiendo. ¡Adelante queridos hermanos!”, enfatizó. 

“Querido hermano embajador Muhammad Amro, del Estado Palestino, y Yasser Arafat, recordamos a Arafat visitando Nicaragua y nosotros encontrándonos con él en aquellas tierras también siempre luchando por la causa del pueblo Palestino. Algún día, algún día llegará la paz a esa región, algún día”, sentenció el gobernante nicaragüense. 

“Querido hermano Sueilima Tieb, de la República Árabe Saharauí Democrática, otro pueblo que batalla ahí por su independencia, por su autodeterminación, por su soberanía”, expresó.

“Querido embajador José Javier Arrúe de Pablo, de la República Bolivariana de Venezuela, la tierra de Bolívar, la tierra de Chávez; aquí está Chávez, embajador, aquí está Chávez”, resaltó.

“Y cuando digo aquí está Chávez no estoy usando una figura, no estoy usando una figura, sino que estoy hablando de una realidad, en Nicaragua está presente Chávez todos los días”, explicó.

La herencia nefasta del neoliberalismo

El estadista señaló que “el neoliberalismo que tuvo todo el apoyo de los yanquis, de la Comunidad Europea, que fue lo que dejó al pueblo nicaragüense. En materia educativa en primaria, en secundaria, privatizaciones”, refirió.

“Esa fue la política: privatizar, privatizar la educación, privatizar la salud, privatizar los servicios básicos del estado nicaragüense, eso fue lo que hicieron”, añadió. 

Privatizaron las empresas con ingresos millonarios

“Privatizar las grandes empresas telefónicas que son una fuente de ingresos, de recursos para cualquier país, ya lo quisiéramos tener los nicaragüenses, pero las privatizaron en medio de negociados, de grandes comisiones, las telefónicas significan ingresos multimillonarios, nosotros decíamos, no privaticen, eran los años 90, desde la oposición decíamos no privaticen y ellos insistían en privatizar”, señaló.

“Les decíamos, pero es que dense cuenta de que las telefónicas son y van a ser más adelante, una enorme fuente de recursos para el país y no, decidieron privatizar y se lanzaron a arrebatarle las propiedades a los campesinos que habían sido beneficiados por la Reforma Agraria y se lanzaron a desalojar a los trabajadores que habían recibido empresas del estado”, lamentó. 

La lucha en las calles

“Cuando empezó la protesta ‑‑porque: sí, fuimos a protestar, hicimos protestas‑‑, ¿protestas para qué?, para que se negociara y se le diera participación en la privatización a los trabajadores. Ese fue nuestro planteamiento porque estábamos ante una realidad: el gobierno había decidido privatizar”, añadió.

Reafirmó: “Y a nosotros no se nos ocurría lanzarnos en una nueva insurrección para derrocar al gobierno, porque fácil era derrocarlo, para nosotros hubiera sido fácil derrocar al gobierno de la señora Chamorro, al gobierno del Dr. Alemán o al gobierno de ingeniero Bolaños, era fácil, era sencillo, pero no se nos ocurría”.

Explicó que nunca se les ocurrió derrocar al gobierno. “Yo siempre repito, cómo, cuando estábamos en aquellas negociaciones en medio de las protestas en el año 1990, a inicios del 90 cuando empezaban ellos con su plan de privatización, de arrebatarle al pueblo, a los pobres, las conquistas revolucionarias, cuando despedían miles de trabajadores de la educación, miles de trabajadores de la salud, cuando despedían a los trabajadores de las aduanas, a los trabajadores del estado, simplemente porque eran sandinistas o porque sospechaban que eran sandinistas”.

“No se nos ocurría a nosotros derrocar al gobierno. Sí protestábamos y frente a las protestas que hicimos ‑‑que hacíamos entonces‑‑, que no tienen nada que ver con los crímenes que ellos cometieron en este intento de golpe”, destacó.

Le echaron al Ejército al pueblo

Recordó que los gobiernos neoliberales no dudaron en lanzar al Ejército a pueblo. “Ellos no titubearon en llamar al Ejército y lanzar al Ejército en contra de los que protestaban. No les bastaba la Policía, sino que lanzaron al Ejército también, a que disparara contra los trabajadores que defendían empresas que les habían sido entregadas por el estado revolucionario”, dijo.

“Ahí murieron trabajadores, defendiendo centros de abastecimiento, allá en el departamento de Estelí”, recordó.

Un general al servicio de la oligarquía y el imperio

“¿Y quién era el jefe del Ejército, que violó los principios? El jefe del Ejército era el general Ortega. El general Humberto Ortega era el jefe del Ejército, que ya entonces, desde entonces, con la salida del gobierno simplemente decidió pasarse al lado de los que habían ganado las elecciones y convertirse en un peón de la oligarquía y del imperio. Un servidor de la oligarquía y el imperio”, resaltó.

“Eso explica por qué lanzó al Ejército, un Ejército que no estaba, ni está para eso. Lo utilizó. No se nos puede olvidar, no se nos puede olvidar cómo los oligarcas, los imperialistas cuando enfrentan situaciones de protestas, de parte del pueblo, no dudan en establecer estados de sitios, leyes marciales y sacar al Ejército para reprimir al pueblo”, prosiguió.

“Lo seguimos viendo en estos tiempos, en diferentes lugares que sigue aconteciendo”, comentó.

“Y cuando estábamos en esos momentos teníamos dos meses de negociación en esta sala, del (centro de convenciones) Olof Palme, una sala donde estaban los trabajadores negociando con los ministros, y otra sala donde estábamos nosotros, conversando con la dirección del gobierno”, relató el presidente Daniel Ortega. 

“El Ingeniero Antonio Lacayo era la dirección del gobierno de la señora Chamorro. Y claro, costaba que se pusieran de acuerdo en la negociación en medio de las protestas, había muertos, y un día llegó el ingeniero Lacayo y me dijo: ‘Daniel, dice doña Violeta que ella ya no sigue en el gobierno, que te entregue las llaves de la Presidencia y que agarren ustedes la presidencia’”, continuó.

“Le dije: ‘No. Nosotros vamos a agarrar la presidencia nuevamente cuando la ganemos con los votos del pueblo’”, refirió el presidente que le dijo al entonces Ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo (Q.e.p.d.).

“Y le dije al ingeniero Lacayo, sigan negociando y pónganse de acuerdo, ahí con los trabajadores, y al final se logró un acuerdo, que les iban a reconocer el 25 por ciento de las empresas que estaban privatizando, retornando, regresando a los somocistas, que habían regresado también a Nicaragua”, relató.

Agregó que mientras tanto los estudiantes estaban acompañando esta lucha, “estaban presentes estudiantes de la universidad nacional, también algunos estudiantes de la universidad Centroamericana, y ya no digamos la batalla que había que dar por el 6 por ciento, una batalla que había que continuar”.

El presidente Daniel Ortega destacó que mientras ellos (los gobiernos neoliberales) gobernaron, “nunca se nos ocurrió a nosotros decir ‘que se vayan’. Nunca. ‘Que terminen su periodo y nos vemos en las elecciones’, esa era nuestra posición y nos vimos en las elecciones del 90, luego nos vimos en las elecciones del 96, después nos vimos nuevamente en las elecciones del 2001, tres y nada. Y los voceros de la derecha y la oligarquía decían: ‘si ya estás ponchado, son tres y nada’, pero… ¡Los revolucionarios no entendemos de ponches! Y nos fuimos a la cuarta elección y ahí el pueblo decidió que el frente sandinista retornara al gobierno”.

El comandante Daniel Ortega se refirió a las condiciones en que se encontraba el país: “encontramos al gobierno, al país, no voy a hacer la lista, me voy a referir solamente a un punto. Los gobiernos neoliberales habían privatizado la energía, no le habían puesto normas ni reglas claras a las empresas que habían comprado las plantas de energía, que, a la hora de comprar las plantas del estado, compraban las que estaban en buen estado y no compraban las que estaban en mal estado, y claro, de por medio la comisiones, la corrupción y no hicieron mayores inversiones en energía”.

Recordó que unos dos años antes de que el Frente Sandinista de Liberación Nacional llegara al gobierno ya teníamos una crisis de energía en el país “y ahí andaba el gobierno corriendo a buscar como traer una barca, estas barcas que las alquilan, vienen con la planta, entones viene la barca y se instala en Puerto Corinto, así se conecta al sistema de distribución, pero bueno… cuánto cuesta esa energía y no es del estado nicaragüense. Es estar alquilándolo a una empresa especulativa y cobran lo que quieren porque saben que el país se está ahogando, pero a pesar de eso, seguían los apagones en todo el país, hay un racionamiento diario en todo el país”.

“Cuando asumimos el gobierno nos encontramos con que el país, Nicaragua entera está colapsada, está quebrada, porque un país sin energía sencillamente no puede funcionar, no puede caminar y fue ahí donde apareció el comandante Hugo Rafael Chávez Frías. Vino a nuestra toma de posesión, a la toma de posesión del pueblo de Nicaragua y luego hablando con el de la situación que teníamos, porque la verdad que, si ese problema no se resolvía, pues sencillamente el gobierno que recién habíamos asumido muy poco podría hacer por Nicaragua”, recordó.

“¿Qué industria, qué actividad productiva, qué actividad social recreativa puede funcionar sin energía? y estábamos sin energía, apagones de horas. Y ahí fue donde le dije al presidente Chávez, tenemos este problema, explicándole el problema, no me atreví a decirle ayúdeme, explicándole el problema viene él se dirige a otros de los compañeros: ¿Tenemos plantas en Cuba de las que van para Caracas? Si le dice el compañero. Daniel, ya vamos a resolver. Las plantas que están en Cuba, que venían de Corea, plantas muy modernas, fabricadas en Corea y están haciendo pedidos, Cuba y Venezuela juntos. Estos pedidos llegaban a Cuba, una parte quedaba para Cuba y otra parte iba para Venezuela. Venezuela buscando como cubrir sus necesidades básicas de energía, entonces las plantas que tenemos en Cuba hay que traerlas ya para Nicaragua, después llevaremos más plantas para Venezuela, pero traigamos ya las plantas que están en Cuba para Nicaragua y esas plantas son las que salvaron a Nicaragua”, afirmó.

Agregó el comandante que eso no lo ven los oligarcas, los vende patrias que cuando viene la energía, de la mano de la Revolución Bolivariana, son incapaces de reconocerlo y agradecerlo, y más bien lo que hacen es tomarse la leche, “porque claro, la energía se la tomaban, la usaban, ahí no había gobierno malo cuando venía la energía de Venezuela, corrían a utilizar la energía, y a como dicen: Se tomaban la lecha y maldecían la vaca, así… así… así”.

Dice que por eso no me cansa de repetir que en este proceso que hemos vivido, en esta nueva etapa de la revolución ha estado presente la Revolución Bolivariana, ha estado presente la espada de Bolívar, a través de la espada de Chávez.

Además, como después del tránsito a la inmortalidad de Chávez, nuestro hermano Nicolás Maduro Moros, Presidente Constitucional de la hermana República Bolivariana de Venezuela mantiene firme ese compromiso con el pueblo nicaragüense.

“Y luego cómo se movió la economía todos estos años, y los programas sociales y todo lo que el pueblo sabe valorar y que explica porque Nicaragua tenía un alto índice de crecimiento hasta el intento de golpe de estado de abril”, afirmó.

“Un país con un alto grado de seguridad, de estabilidad, un país en paz, gracias a Dios, un país en crecimiento económico, un país de crecimiento social, un país admirado por la forma en que veníamos caminando, a pesar de ser una economía bien pequeña, eso provocaba más admiración, porque no es lo mismo un país que tiene muchos recursos que logra encausar esos recursos correctamente y le lleva bienestar y crecimiento a su pueblo, que un país como Nicaragua en condiciones siempre muy precarias desde el punto de vista económico, pero sabiendo potenciar la solidaridad de los pueblos y en particular del pueblo venezolano, y sabiendo potenciar nuestras propias capacidades, porque estábamos en condiciones también de colocar nuestros productos en el mercado del alba, y colocar nuestros productos en el mercado internacional, porque tenemos una fuerza de campesinos, de agricultores, de pequeños productores, de medianos productores, de trabajadores que tienen una gran capacidad para desarrollar nuestras propias capacidades tomando en cuenta nuestros propios recursos y nuestras propias riquezas y de ahí el crecimiento que teníamos”, explicó.

“Pero claro, los vende patrias, siempre conspirando con el imperio. Desde que llegamos al gobierno del 2007 comenzaron a conspirar, empezaron a pedir sanciones en contra del pueblo de Nicaragua, se empezaron a aplicar sanciones, pero nosotros dijimos: hay que continuar, hay que continuar, porque tenemos la inteligencia, tenemos la fortaleza, tenemos el capital humano para poder continuar más allá de las sanciones”, expresó.

“Y ya en la desesperación, cuando se dan cuenta de que no pueden detener este proceso, altamente humanitario, altamente humanista, altamente solidario, entonces no les quedó más alternativa que lanzarse armados a asesinar al pueblo para intentar derrocar al pueblo que es el gobierno y que es el presidente de este país”, constató.

El presidente de Nicaragua, comandante Daniel Ortega, destacó cómo se juntaron todos los oligarcas y vende patrias, “como se juntaron, y como se juntaron también algunos jerarcas de la iglesia, después que los invitamos, les dijimos que ellos fuesen mediadores, dejaron de ser mediadores y pasaron a ser parte activa de las fuerzas golpistas, y esto dicho por ellos mismo, ya ahora en declaraciones que han aparecido, ya se ve claramente quienes estaban detrás de los tranques, alentando tranques, es decir, alentando crímenes, quienes por principios, como cristianos, como pastores, debían de rechazar totalmente cualquier crimen”.

Enfatizó que estos jerarcas católicos “no tienen nada que ver con aquel Cristo que iba siendo flagelado. Cuando lo llevaban a crucificar, y teniendo todo el poder como hijo de Dios como para acabar con todos los que o iban flagelando y lo iban a crucificar, supo más bien decir, perdónalos, que no saben lo que hacen. Estos amigos que hablan en el nombre de Cristo no conocen esa palabra de Perdónalos que no saben lo que hacen”.

“No tienen nada de cristianos, y actúan con una mentalidad terrorista, criminal, sí. Se sumaron alegremente al golpe terrorista y criminal, no les dolió la muerte de los hermanos nicaragüenses, no les dolió la tortura, no les dolió la exhibición descarnada de quienes eran torturados, eran vejados y luego quemados, no, no les dolió. Nunca dijeron una palabra, ni han dicho una palabra condenando esos hechos criminales. Nunca”, aseguró.

“Dios quiere que, en estos días de Navidad, desde la estrella de Belén les llegue un poco de luz que les limpie”, deseó.

“Queridos compañeros, queridos muchachos, muchachas de la Unión Nacional de Estudiantes. Sí aquí tengo las conclusiones que leyeron y nos las vamos a llevar para buscar respuestas, aún frente a los mayores desafíos, aún en las mayores dificultades, nunca debemos renunciar, nunca debemos renunciar a superar los desafíos, a superar las dificultades y darle respuesta al pueblo, darle respuesta a la familia, darles respuesta a los estudiantes”, animó el comandante.

“Y saludarlos a todos ustedes, y a través de todos ustedes a todos los estudiantes, de la universidad, de la universidad que acoge a los hijos de los pobres. Y hacerle llegar un saludo a todas sus familias que son parte de ese esfuerzo extraordinario bendito que les ha permitido llegar a las puertas de la universidad, a las aulas de la universidad y luego alcanzar un título para después servirle a las familias, servirle a la comunidad, servirle al pueblo”, agregó.

“Y en este día rendirle homenaje como bien se los merecen los héroes y mártires estudiantes que han dado la vida por las causas justas, los estudiantes de nuestras universidades que en diferentes circunstancias, luchando por una Nicaragua mejor, por una Nicaragua en paz, por una Nicaragua con justicia, han entregado su vida, sin pedir a cambio, nada, y ellos como decía Leonel Rugama, no dijeron que morían por la patria, no dijeron que morían por el pueblo, no dijeron que morían por la dignidad de Nicaragua, sino que murieron”, sentenció.

El presidente concluyó sus palabras diciendo: “¡Qué Vivan nuestros héroes y Mártires! ¡Qué Viva la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua! ¡Qué Viva Darío! ¡Que Viva Sandino! Sandino Vive, la lucha Sigue, Patria Libre o Morir!”

 

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