La Compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República, informó que son cincuenta altares los que se lograrán reunir en honor a la imagen de la Inmaculada Concepción de María, nuestra tradición festiva.

Nosotros le llamamos la fiesta de la solidaridad y del amor de madre. Cincuenta altares, cincuenta nacimientos al niño Jesús. Estamos empezando a instalar los altares para celebrar, para cantar, para agradecer a Dios, Acción de Gracias y Clamor de bienaventuranza para nuestra Nicaragua”, dijo.

Informó además sobre la feria navideña que reúne a un sinnúmero de emprendedores desde la plaza de la Fe, y otros eventos en la plaza 22 de agosto. Además, se llevará a cabo la inauguración del Monumento a la Paz y a la Vida.

“Todo para dar gracias a Dios para celebrar la paz, la vida la buena voluntad, para celebrarnos como hijos de Dios para restaurarnos e ir restaurando los valores de familia y comunidad en una Nicaragua que quisieron golpear con maldad, con perversidad, pero no pudieron ni podrán, porque es un pueblo invicto por su fe, una fe invariable, confianza en Dios y en el bien. Por eso decimos, Paz y Bien. Paz y buena voluntad. Y por eso con alegría agradecemos a Dios”, expresó.

Dijo la Compañera Rosario que la amargura queda para unos cuantitos que están ahí amargados y sobre todos unos cuantitos que han venido viendo que Nicaragua, la fe del pueblo nicaragüense no se puede derrotar.

"Eso es así y el derecho al trabajo de los nicaragüense no se puede afectar, y la gloria de Dios que todos cantamos en toda Nicaragua se manifiesta en nuestros derechos, se manifiesta en esos derechos realizándose, y sobre todo en el hecho de que podemos trabajar honradamente, llevar el pan nuestro de cada día a las casas, a los hogares a las familias y avanzar con sentido de bien común y avanzar con nuestros valores religiosos con nuestros valores de familia, con nuestra cultura local y con el amor a Nicaragua que a todos nos anima y nos alienta”, concluyó.