Al menos 13 personas, entre ellas un policía, murieron, mientras que unas 10 más resultaron heridas la noche de este miércoles en un tiroteo registrado en el restaurante Borderline Bar & Grill de la ciudad de Thousand Oaks, en California (EE.UU.), ha informado el sheriff del condado de Ventura, Geoff Dean, citado por AP. El autor del ataque también está entre los fallecidos.

El portavoz de la Policía local, el capitán Garo Kuredjian, ha precisado que el número de víctimas puede aumentar, ya que "cientos de personas" estaban en el local en el momento del ataque.

El ataque se produjo durante una fiesta de estudiantes semanal para los aficionados a la música 'country' y cerca de 200 de personas estaban en el bar.

De acuerdo con las afirmaciones de testigos, el agresor era un hombre de Oriente Medio de aproximadamente 20 años, con barba y vestido de negro. Al principio, el atacante mató a un guardia de seguridad en el momento en que entró al restaurante. Entonces, arrojó varias bombas de humo y siguió disparando contra los presentes.

Un testigo ha afirmado que la gente "estaba bailando y divirtiéndose" cuando sonaron "muchísimos disparos". Al mismo tiempo, el otro ha dicho a la cadena ABC7 que "la gente usó sillas para romper las ventanas intentando escapar". Se reporta que se produjeron al menos 30 disparos.

El criminal seguía "activo" cuando los policías acudieron al lugar. Se desconoce si se suicidó o falleció a causa de disparos de los agentes. "Era una escena terrible allí, había sangre por todas partes", ha señalado el sheriff.

En cuanto al tipo de arma que usó el tirador, Dean ha indicado que "no hemos encontrado ningún tipo de fusil dentro del establecimiento. La única arma que hemos encontrado, y que creemos que se usó, es una pistola".

El sheriff ha añadido que los policías están investigando el suceso y tratan de establecer la identidad del agresor y determinar sus motivos. Por el momento, no descartan que sea un acto terrorista, recoge CBS News.

El alcalde de Thousand Oaks, Andy Fox, ha comentado el suceso y ha subrayado que la ciudad, que se encuentra a unos 24 kilómetros de Los Ángeles, "es considerada una de las más seguras en el país" debido a la baja tasa de criminalidad.

"La realidad es que este tipo de incidentes pueden ocurrir en cualquier lugar, en cualquier momento, incluso en las comunidades que se consideran extremadamente seguras", ha reiterado Fox a la cadena CNN.