Para la salvadoreña Gloria Áreas, la canonización del padre Arnulfo Romero la llena de mucha alegría y a la vez tristeza, porque también recuerda el cruel asesinato de su esposo a manos de los escuadrones de la muerte de El Salvador.

Alcides trabajaba en el arzobispado de El Salvador junto al padre y ahora santo, Arnulfo Romero. Su crimen fue dejarse llevar por su vocación de médico y brindar atención a los niños y niñas, que se encontraban refugiados en las iglesias, quemados por bombas de napalm.

Para esta hermana centroamericana, su esposo dio la vida por su fe, es por eso que vive con dolor y felicidad el día de la canonización, afirmando que también se hizo justicia para esas personas inocentes que murieron.

“Más que especial, me emotiva porque llevó el martirio de otros seres queridos, como mi esposo, que al igual que monseñor Romero, fueron perseguidos y asesinados por su fe y amor al prójimo”.

Su esposo Jeovel Alcides Ortega Mejía fue perseguido y murió masacrado, quemado, le cortaron las uñas, le sacaron los ojos, la lengua, y lo quemaron con ácido de batería junto a otros 2 compañeros.

Doña Gloria vive desde 1992 en Nicaragua, exponiendo sus artesanías. Cuando murió su esposo, ella tenía una niña 7 años y 9 meses de embarazo, de su hijo que lleva el nombre de Arnulfo, en homenaje al Santo de América.

Compartió que sus hijos son preparados y formados con valores.

Desde la embajada de El Salvador, donde se realizó la vigilia en homenaje a la canonización de monseñor Romero, Gloria expuso suvenires alusivos a este histórico día, como camisetas, llaveros, rosarios, y estampitas que forman parte de la indumentaria del Santo de América.

Destacó que Nicaragua es linda, bella y prospera y lamentó cómo hay gente mala, que quiere destruirla.

“Yo vivo desde 1992, a mí nadie me va a contar cuentos; y fue horrible estos momentos que vivimos desde abril, pero ahora ya nos estamos reactivando y los emprendedores vamos a salir adelante con apoyo de las instituciones, para que se reactive también la economía de Nicaragua”.

“Aquí en Nicaragua, vivo hospedada donde una familia, porque tengo casa en El Salvador, pero mirar que el gobierno Sandinista, les da las familias una vivienda, cocina, la vaquita, un chanchito, entre otros programas sociales, eso es progreso para la gente pobre”, finalizó.