Las autoridades del Sinapred y del Ineter, explicaron que las lluvias podrían continuar en los próximos días, y ante esa posibilidad advirtieron que las comunidades deben estar preparadas para enfrentar dificultades por la saturación de los suelos.

El ingeniero Marcio Baca, del Ineter, informó que se está monitoreando la formación de una baja presión frente a las costas del Caribe nicaragüense, la que irá creando las condiciones para que se vuelvan a presentar lluvias en el país, sobre todo en el Pacífico y el centro norte, en los próximos días.

Baca advirtió que después de las lluvias de la semana pasada, los suelos quedaron muy saturados, es decir que la capacidad de absorción es reducida, por lo cual cualquier lluvia fuerte puede generar inundaciones.

Por su parte, el doctor Guillermo González, del Sinapred, explicó que hasta el momento la saturación de los suelos se mantiene arriba del 60% y si en los próximos días comienza a llover existe la posibilidad de que se den anegaciones en las riberas de los ríos.

“Hay condiciones para que se nos presente alguna lluvia fuerte que puede provocar algunos niveles de inundación. Tenemos que tener activado todo el país, los comités municipales, departamentales”, comentó González.

Además, informó que el Sinapred, y las estructuras territoriales e institucionales, ya han tomado previsiones ante la posibilidad del incremento de las lluvias, como es podar árboles, limpiar drenajes y mantener vigilados los puntos o zonas vulnerables.

“La presidencia nos orientó reforzar las capacidades locales, hemos destinado recursos adicionales a lo que disponen los gobiernos locales para atender con mayor rapidez a la población, recursos para ayuda humanitaria, realizar trabajos a nivel sanitario, fumigaciones, limpieza de pozos, todo eso es importante para garantizar que la familia no tengan una epidemia”, señaló.

Asimismo, insistió en la responsabilidad que cada ciudadano tiene al momento de vivir una situación de emergencia ante las lluvias.

“Tiene que haber una compresión de la persona de que los fenómenos naturales no se producen de manera exacta”, dijo González y explicó que en momentos de lluvias fuertes es necesario ser prudentes para que no se produzcan algunas desgracias.

“La naturaleza va cambiando, hoy tenemos más población expuesta a fenómenos que se están volviendo cada vez más agresivos”, valoró.

Recordó que en las lluvias que cayeron entre el 5 y el 7 de octubre pasados, en algunos lugares se registraron los 600 milímetros de agua. González comentó que el fenómeno que registró algo parecido en Nicaragua fue el huracán Mitch, con un promedio de 600 milímetros a 1,200 milímetros de lluvia.

En ese sentido, reiteró la necesidad de ser prudentes y “poner en práctica medidas preventivas” porque “la mejor forma de enfrentar los fenómenos naturales es aprender a respetar y entender la naturaleza” de manera que las buenas prácticas nos puedan “ayudar mucho a sobrevivir y a sufrir el menor impacto posible”.

En relación a las afectaciones que las lluvias pasadas dejaron, González indicó que entre los lugares más afectados estuvieron Tipitapa, Chinandega y Malacatoya.

Explicó que esos tres lugares son zonas bajas respecto al nivel del mar, con características topográficas que facilitan mucho que cuando haya fenómenos hidrometeorológico se den inundaciones con facilidad.

Es por esa razón, que desde el Sinapred se tiene que pensar en el desarrollo de la situación de las lluvias con una visión integral que involucra el monitoreo, la preparación, la respuesta y posteriormente la reconstrucción, con la participación de las comunidades y de las instituciones de primera respuesta.

En este momento, dijo González, se continúa trabajando en la etapa de recuperación de las familias que sufrieron afectaciones con las lluvias, para que regresen a su cotidianidad con esperanza y con el apoyo comunitario y gubernamental.

Finalmente, el ingeniero Baca resaltó que el periodo lluvioso en Nicaragua puede calificarse como aceptable, aunque hubo problemas de distribución de las lluvias ya que en algunos meses no cayó uniformemente en el territorio.

“La consideración que nosotros hacemos es que a pesar que tenemos anomalías de distribución, la humedad que hay en el sueño ha sido suficiente como para que las plantas tengan un desarrollo bastante normal”, dijo el científico del Ineter.