El representante del Ministerio Público, Jorge Luis Ruby, presentó ante el Juez Noveno de Juicio Edgard Altamirano nuevas pruebas contra Cristhian Josué Mendoza, alias el Viper, en las cuales se ve involucrado el Director Ejecutivo del IEEPP Félix Maradiaga, quién es señalado de utilizar este organismo para recibir financiamiento del narcotráfico internacional y del crimen organizado.

De acuerdo a los nuevos elementos de pruebas, Maradiaga se reunió en diversas ocasiones en el IEEPP con el narcotraficante Julio Cesar Basbarella, alias "El Rey de la Droga Sintética" y también con "El Mexicano".

Estas pruebas serán demostradas con videos donde se ve a Maradiaga recibiendo en sus oficinas a Basbarella y al Mexicano.

Ruby indicó al juez Altamirano que estas nuevas pruebas son fundamentales para demostrar las acusaciones contra la red de personas involucradas con Viper y Maradiaga, cuyos actos delincuenciales estaban dirigidos a crear inestabilidad en el país, con el propósito de derrocar al gobierno constitucional del Presidente Daniel Ortega Saavedra.

Siguen pesquisas

Ruby indicó que la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Nacional, continúa realizando investigaciones para encontrar todos los elementos de pruebas que vinculan a Maradiaga con las estructuras del narcotráfico, del que recibió dinero para crear redes delincuenciales.

"Vamos a presentar el testimonio del oficial denominado por razones de seguridad con el Código Número 5, el cual realizó una investigación a un grupo delincuencial que planificaba derrocar al gobierno y que dentro de sus principales cabecillas se encuentra el acusado Félix Maradiaga Blandón, el cual tenía como función gestionar, captar y obtener financiamiento para actividades terroristas que tenían como finalidad desestabilizar al gobierno", explicó el fiscal Ruby.

Financiamiento ilegal y entrenamiento encubierto

La investigación hecha por la DAJ identificó que Maradiaga tenía tres fuentes de financiamiento: las estructuras del narcotráfico lideradas por Basbarella y El Mexicano, además de los fondos obtenidos de USAID y de otras organizaciones norteamericanas. Con estos fondos Maradiaga financiaba actividades terroristas que eran enmascaradas con cursos y diplomados denominados "Gobernabilidad Democrática" recibidos por jóvenes.

"Igualmente, se va a demostrar que financió directamente las actividades del acusado Maradiaga Blandón, utilizando el IEEPP como fachada para recibir, gestionar y canalizar dinero para organizar a los grupos que cometerían los actos de terrorismo para intentar derrocar al gobierno", explicó el fiscal.

Añadió que Maradiaga, Pío Arellano, Jean Carlos Manuel López y el Viper, tenían vínculos con el narcotraficante El Mexicano, quien proveía armas para utilizarlas contra las familias nicaragüenses.

"Maradiaga fue uno de los impulsores del proyecto del Instituto de Liderazgo de la Sociedad Civil donde impartía instrucciones y también se encargaba de contratar instructores especializados en desestabilización. Bajo esta estrategia Maradiaga entrenó a grupos de personas del campo en el uso de herramientas para activismo social con la idea de promover la participación de estos en actividades terroristas en las calles y en contra del gobierno".

Maradiaga detrás de toma de universidades

Finalmente, la fiscalía demostrará que Maradiaga está detrás de la toma por parte de grupos delincuenciales de las universidades Upoli, Unan-Managua y UNA, a los cuales proporcionó armas industriales, artesanales, lanza morteros y otras.

Se presentarán videos en los que se ve a Maradiaga junto a los acusados, con Basbarella y El Mexicano.

Junto al Viper son procesados Alejandro Arauz Cáceres, alias Águila, y Emmanuel Antonio Dávila, los tres formaron parte de una red de delincuentes que haciéndose pasar por estudiantes cometieron infinidad de tropelías en contra de las familias de los barrios Villa Miguel Gutiérrez, Villa Rafaela Herrera, 9 de Junio, colonia Rubén Darío, Villa Venezuela, entre otros.

Juez admite ampliación de pruebas

El Ministerio Público responsabiliza a Mendoza, Arauz Cáceres y a Dávila de los delitos de asesinato agravado, secuestro, robo con intimidación, tráfico de estupefacientes, tenencia ilegal de armas, crimen organizado y terrorismo.

El Juez Altamirano admitió la ampliación de pruebas y suspendió el juicio a solicitud de los abogados defensores que alegaron van a estudiar los nuevos elementos presentados contra sus clientes.