Durante el primer día de juicio que se sigue contra el terrorista Cristian Josué Mendoza, alias Viper y dos de sus compinches, pudimos conocer detalles espeluznantes de las barbaridades que hicieron grupos delincuenciales dentro del recinto universitario UPOLI, lugar que ocuparon para robar, para planificar quemas de buses, torturas contra agentes policiales y el crimen horrendo contra el joven Keller Steven Pérez, cuyo cuerpo fue encontrado en la conocida Cuesta El Plomo, a finales de mayo.

En la audiencia participaron 5 testigos, entre ellos dos cuyas identidades fueron reservadas por seguridad, porque son jóvenes que colaboraron con las investigaciones y permanecieron dentro de la UPOLI durante las semanas que está estuvo tomada por los grupos delincuenciales que de acuerdo al Viper fueron contratados por el director de la IEEPP Félix Maradiaga y otros personeros de la derecha nacional ligada al intento de Golpe de Estado ejecutado entre abril, mayo y junio.

Estos dos testigos, que fueron identificados como Código Uno y Dos, brindaron detalles del modus operandi de estos delincuentes, asegurando que dentro de la UPOLI se dividieron 8 grupos que estaban compuestos por más de 10 personas, todos con distintas funciones, pero con el mismo objetivo; sembrar terror, caos, muerte e inestabilidad en el país.

Describieron la personalidad delincuencial del Viper y de los otros dos procesados Alejandro Arauz Cáceres, alias TT y Emmanuel Antonio Dávila, alias R7. Los tres formaron parte de una red de delincuentes que haciéndose pasar por estudiantes cometieron infinidad de tropelías en contra de las familias de los barrios Villa Miguel Gutiérrez, Villa Rafaela Herrera, 9 de Junio, colonia Rubén Darío, Villa Venezuela, entre otros.

Mencionan a Félix Maradiaga en tres ocasiones

También declaró el señor Orestes Pérez padre del joven Keller Steven Pérez, Lizbeth Martínez pobladora del sector de Ciudad Sandino y el teniente Maycol González, que llegó a certificar el acta de reconocimiento de los tres acusados.

En la apertura de juicio y durante la lectura de la acusación por parte del fiscal Jorge Luis Ruby, se mencionó que Maradiaga proporcionó fondos al Viper para la contratación de delincuentes. El Viper también se dedicaba al tráfico de estupefacientes

El Ministerio Público responsabiliza a Mendoza, Arauz Cáceres y a Dávila de los delitos de asesinato agravado, secuestro, robo con intimidación, tráfico de estupefacientes, tenencia ilegal de armas, crimen organizado y terrorismo.

Durante las anteriores audiencias, El Viper señaló que el jefe de la estructura criminal era el Director del IEEPP Félix Maradiaga, además de Hugo Torres, Moisés Hassan, entre otros dirigentes del MRS.

El Viper descrito como un delincuente sanguinario y déspota

La acusación del Ministerio Público destaca que El Viper, R7 y TT son los principales autores materiales del asesinato del estudiante universitario Keller Steven Pérez Duarte, de 22 años, delito que fue cometido en una casa cercana al centro de atención infantil Pajarito Azul, en Bello Amanecer, Ciudad Sandino. La vivienda es propiedad de Carlos Camacho y sirvió de refugio de los principales cabecillas delincuenciales de al UPOLI.

El testigo Código Uno relató que ingresó a la UPOLI cuando asistió al velorio de un joven (Jimmy Parajón) que murió en el marco de los incidentes violentos que se dieron en los alrededores de la universidad en la última semana de abril. Ingresó y se involucró en las actividades relacionadas a la toma de la UPOLI y sirvió de conductor de uno de los líderes delincuenciales apodado “El Black”.

Indicó que observó que fue capturada una persona a la que le encontraron un carnet del súper de la Policía, por lo que los delincuentes sospecharon que se trataba de un agente. A esta persona la llevaron al famoso tercer piso de la UPOLI, lugar donde la golpearon, la torturaron y le echaron ácido en su piel.

Yo al Black lo conocí en la UPOLI, nos comunicamos y me pidió que apoyará la causa, que siguiéramos llegando para apoyar la lucha, que el gobierno tenía que salir, nos dio el contacto y de esa manera entré a la universidad. Una de las palabras de ellos es que Daniel Ortega tenía que dejar el poder, que teníamos que seguir en la lucha en las calles, en las barricadas y que nos iban a facilitar cosas, como morteros, armas hechizas y a otras pistolas, armas de fuego”, indicó Código Uno.

La segunda ocasión que ingresó fue el 16 de mayo, otro amigo conocido como El Chapulín, lo llamó para decirle que se contactara con El Black y a partir de ese momento, comenzó a conducirle en diversas ocasiones.

“En la UPOLI no se hacía nada sino era ordenado por Cristian Mendoza, que era alias Viper, cualquier cosa era con Viper. Conocí a varios delincuentes por sus apodos, el Perro, doble T, Emmanuel Largaespada que era conocido como R7, El Rasta, El Rastita, conocí al 8 de marzo, al Satán, al Chacal, a bastantes delincuentes”, describió Código Uno.

“El Viper tenía una red de segundos al mando, como El Perro que se encargaba de repartir bombas, morteros, municiones y las armas hechizas, las de fábrica. Estaba el H que se era encargado de la pólvora, químicos (fabricación de Molotov), el Rasta que era mano derecha de Viper era encargado de informática, de la manipulación de las redes, Doble T manejaba una de las camionetas robadas del MINSA y con esa entregaba municiones, comida y otras cosas, regar los grupos en las trincheras. Ellos cometían robos a la población en la misma camioneta”, declaró.

Uno de los asaltos y saqueos cometidos por el Viper y su grupo, fue las bodegas del MINSA en el sector de la Villa Miguel Gutiérrez, robos a guardas de seguridad y robo de camionetas Hilux, que luego utilizaban para cometer otros asaltos y atacar.

Ataque entre grupos delincuenciales

“El Viper era la persona que autorizaba los robos, todo estaba manipulado por él, participaban Emmanuel y Alejandro en los robos, asaltos y quema de buses”, añadió Código Uno.

Uno de los datos importantes relatados por este testigo, es referente al autoataque que entre los mismos grupos delincuenciales se realizaron la madrugada del 24 de mayo. Esa madrugada el obispo Silvio Báez aseguró por medio de twitter que fue la policía que había atacado la UPOLI, algo que fue rechazado por la jefatura policial.

“Había un famoso cuarto en un tercer piso de la UPOLI que era llamado el cuarto de tortura, hasta los mismos chavalos que estaban ahí tenían temor de caer en ese cuarto, porque el encargado de las torturas era Viper, entre otros. El que caía en el tercer piso y en el cuarto de tortura era traumático para los mismos compañeros que estaban ahí, se torturaba a los que atrapaban en la calle, que eran sandinistas o que sospechaban que eran infiltrados”, comentó Código Uno.

Torturan y asesinan en Keller

Otro de los testimonios reveladores de este primer día de juicio, fue el dado por Código Dos, un joven que se mantuvo cerca del Viper, Doble T y R7 en una casa cercana al centro de atención infantil Pajarito Azul o de la empresa Unilever, jurisdicción de Ciudad Sandino.

Luego de que los principales delincuentes abandonan la UPOLI se fueron a esconder a la vivienda señalada, ahí la testigo Lizbeth Martínez certificó que un taxi color rojo, dos motocicletas y un camioncito de panel llegaron a dejar a personas que no eran del barrio, esas personas entraban y salían constantemente.

Este testimonio se relaciona con el del Código Dos, que destacó que a Keller comienzan a sospechar que era infiltrado, razón por la cual Viper pidió a todos que entregaran sus celulares para revisar. A todos se los devolvieron menos a Keller, quien fue golpeado, estrangulado por Viper, pero este al no poder asesinarlo en la primera ocasión, orientó a Emmanuel y a Alexander a terminar la tarea, la cual hicieron estrangulándolo con un mecate que jalaron ambos al mismo tiempo. Posteriormente Viper y otro delincuente llevaron el cuerpo del joven fue llevado a la Cuesta El Plomo, donde lo dejaron tirado escondido.

Código Dos indicó que en diversas ocasiones pensó en retirarse porque su vida estuvo en peligro, dado que Viper era desconfiado. Constantemente le revisaban su celular.

Al momento del allanamiento de la vivienda de Camacho, los agentes policiales encontraron un documento titulado "Estrategia para Salvar a Nicaragua", en el cual se detallaba una serie de acciones criminales ya ejecutadas y otras por ejecutar.

El Viper es defendido por el abogado Ricardo Ramírez, quién al exponer sus alegatos de apertura, indicó que demostrará que su cliente es inocente y que Maradiaga obligó a su cliente a pertenecer a la estructura criminal para cometer hechos delictivos.

Ramírez ofreció a Viper como testigo de su propio proceso, cuando declare se espera que ofrezca más detalles de esta sórdida ola criminal orientada por Maradiaga.

“El señor Félix Maradiaga obligó a Cristian en muchas ocasiones a realizar cosas en contra de su voluntad y estuvo secuestrado mucho tiempo en la UPOLI. Los verdaderos autores son personas que se han autoexiliado, que se han ido del país y otros que están siendo procesados en otra causa, ellos son los verdaderos culpables y autores intelectuales que me le están imputando a mi representado. Voy a demostrar que Cristian Mendoza no es culpable, voy a tomar como la prueba que favorezca a Cristian”, dijo Ramírez.

El juicio es llevado por el Juez Noveno de Juicio Edgard Altamirano, quien suspendió la audiencia y reprogramó para el próximo jueves a las 9 de la mañana.