El Juez Décimo de Audiencias, doctor Celso Urbina admitió la acusación y remitió a juicio oral y público al terrorista de Masaya, Yubrank Miguel Suazo Herrera, quien fue llevado a los tribunales comunes para la audiencia inicial.

El juicio contra Suazo fue programado para el 12 de noviembre próximo. Yubrank Suazo Herrera es señalado del delito de asesinato frustrado, terrorismo y entorpecimiento de servicios públicos en contra de pobladores de Masaya y contra el estado nicaragüense.

El acusado además de ser el líder de los tranques en el municipio de Masaya, amenazó de muerte con arma de fuego a Juan José Cortes Mercado, Guillermo Antonio López Useda, Erick Alonso Blanco Mercado, Milton Eduardo López Escobar y Chester Enríquez Cortez Mercado.

La acusación señala que Yubrank, el 7 de julio, junto a otros delincuentes llegaron a la vivienda de Erick Alonso en el barrio Monimbó, para atacarlo con morterazos, mientras el acusado realizó tres disparos con un arma de fuego que portaba ese día.

No contento con eso, el detenido, usando una bomba de contacto, la hizo explotar en el cerco de zinc de Erick Alonso, a quien amenazó de muerte si volvía a pasar por los tranques que estaba liderando en Monimbó. En ese momento Erick Alonso estaba acompañado de las otras víctimas que han interpuesto denuncia.

La acusación del Ministerio Público añade que mediante investigación policial se determinó que el procesado realizaba funciones de abastecer de armas de fuego de diferentes calibres, armas artesanales, morteros y lanza morteros a los diferentes dirigentes de tranques que se encargaban de impedir la libre circulación y movilización de las familias, además de cometer todo tipo de asaltos, secuestros y asesinatos.

Los tranques estaban ubicados en los alrededores de la plaza de Monimbó, barrio Olinto Valle, tranque El Comandito, INATEC, barrio San Juan, San Carlos, entre otros barrios. Yubrank cuando andaba abasteciendo de armas a los diferentes tranques, siempre portaba un arma de fuego y aprovechaba para reclutar a jóvenes para incitarlos a cometer delitos contra el pueblo de Masaya.