Durante una entrevista a la cadena de televisión CNN en Español, el vicecanciller de la República Valdrack Jaentschke Whitaker, dejó establecido que los promotores del Golpe de Estado fallido en el país, además de promover la muerte, atentaron  contra la paz y la reconciliación que el pueblo nicaragüense venía profundizando durante los últimos 10 años.

El vicecanciller nicaragüense hizo ver que el Gobierno de Nicaragua, dirigido por el Presidente Comandante Daniel Ortega Saavedra, ha venido actuando en correspondencia con las leyes constitucionales y aquellos que siguen apostando a la muerte, lo hacen porque por las vías democráticas no han podido captar el apoyo del pueblo sediento de paz, de trabajo, de tranquilidad y seguridad.

“Los muertos son terribles en cualquier lugar, un muerto es un muerto demasiado, pero también la reconciliación fue una de las víctimas en este proceso. Nicaragua después de décadas, de más de un siglo de estar en confrontación, desde el derrocamiento de la dictadura, desde la intervención, desde la intromisión en los asuntos internos, Nicaragua ha tenido una profunda polarización y en los últimos diez años de este Gobierno Sandinista nosotros habíamos comenzado a profundizar esa reconciliación y ese es el crimen fundamental  que se cometió, las víctimas son consecuencia de esa polarización y esa polarización es producto de un pequeño grupo de políticos que no tienen ningún empaño de promover la violencia, en financiar la violencia”, dijo Valdrack.

Democracia ha sido gracias a la Revolución Sandinista

Recordó al periodista de la cadena norteamericana, que el gobierno de Estados Unidos en diferentes momentos de la historia, ha pretendido inmiscuirse en los asuntos internos y recientemente tras el triunfo de la Revolución Sandinista sobre la dictadura de Anastasio Somoza.

Indicó que Nicaragua como pueblo y como Estado ha hecho enormes esfuerzos en los últimos años para profundizar la reconciliación, la paz y la seguridad ciudadana. 

“Nicaragua ha sido el muro de contención, el muro de contención en contra del crimen organizado, el muro de contención en contra del narcotráfico, en contra del tráfico de personas. Nicaragua no aporta sustancialmente al problema, por ejemplo al problema de los inmigrantes hacia los Estados Unidos. Nicaragua no aporta a los temas de crimen, a los problemas de violencia que sufre por ejemplo, el norte de nuestra región, por eso nosotros creemos que hay que regresar a ese camino de paz, a ese camino de construir un país estable y un país, además con mucha dignidad”, indicó el diplomático.

Rechazó que en Nicaragua se califique al gobierno como una autoridad dictatorial, cuando precisamente fue la Revolución Sandinista, la que restableció la democracia.

“La democracia en Nicaragua se abre, el primer periodo democrático en Nicaragua se abre con la Revolución Sandinista en 1979, que fue inmediatamente boicoteada con la guerra de los contras. Nosotros no hemos podido profundizar ese establecimiento democrático y habíamos avanzado sustancialmente en estos últimos diez años, en el cual logramos construir una alianza con el sector privado, en el cual logramos construir una mentalidad de paz, una mentalidad de tranquilidad, nosotros éramos, somos y seguimos siendo el país seguro de este hemisferio, incluyendo los tres meses de violencia que se ha instalado en el país producto de estas personas que básicamente están dispuestas a hacer cualquier cosa y a financiar cualquier cosa por obtener una ganancia política que no pueden obtener en un contexto democrático genuino”, señaló.

Recordó que el Gobierno Sandinista en conjunto con los otros poderes del Estado, se venía fortaleciendo el ámbito democrático y las últimas elecciones del 2016, cuando el FSLN logra ganar con un apoyo encima del 67 % de los votos, proceso reconocido por centenares de acompañantes electorales, incluyendo una misión de la OEA, que certificó e hizo sugerencias con las cuales se viene trabajando para mejorar y fortalecer el sistema electoral.

Grandes logros con el Gobierno Sandinista

“Esos aspectos se convirtieron en un memorándum de entendimiento entre el gobierno y la OEA, que luego se convirtió en un proyecto que se llama proyecto de fortalecimiento de las instituciones democráticas en Nicaragua. Ese proyecto nos llevaba durante este periodo de gobierno a una etapa superior de profundización de los aspectos democráticos en el país y entrábamos según la constitución a las elecciones del 2021; sin embargo, ese proceso lo que iba hacer era profundizar la legitimación del gobierno de Nicaragua, profundizar la legitimidad del gobierno sandinista y muy probablemente una continuidad a muy largo plazo de este proceso de construcción democrática, de fortalecimiento del desarrollo económico y de mejoramiento de las condiciones de vida de la gente. Somos el país que más ha profundizado, por ejemplo la reducción de la pobreza, nosotros sobrecumplimos los objetivos del desarrollo del milenio por mucho en el periodo de gobierno que llevamos”, dijo.

El Injerencismo norteamericano es de vieja data

Al ser consultado sobre iniciativas que se trabajan en el congreso norteamericano, como la Nica Act y otras, Valdrack respondió que la injerencia de los gobiernos norteamericanos en Nicaragua no es nueva, y que data desde 1854 cuando “anexaron a Nicaragua al sur de los Estados Unidos y establecieron la esclavitud, luego los marines llegaron a Nicaragua en 1909 y se instalaron y supervisaban las elecciones entre 1909 hasta que Sandino se alzó en contra de ellos y los sacó”.

Reseñó que la intromisión de los sectores extremistas de la política norteamericana ha sido constante a través de la historia y conocerla es fundamental para entender el porqué del intento de Golpe.

“En 1990 fuimos a las elecciones con una pistola en la cabeza en la que decían que si los sandinistas ganaban las elecciones iban a continuar el financiamiento a la contra y en el 2016 que el comandante Daniel Ortega gana las elecciones, hubo una arremetida pública en la cual funcionarios de gobierno de Estados Unidos, de sectores políticos extremistas, revanchistas, porque no perdonan que nosotros hayamos sido los que restablecimos los conceptos de dignidad y de nacionalismo en Nicaragua. Esto es parte de esa agenda de intromisión y de injerencia en los asuntos internos de nuestro país”, puntualizó Valdrack.

Sobre la alianza entre el sector privado, el gobierno y los trabajadores, el vicecanciller subrayó que los primeros ganaron mucho producto de la paz, la seguridad ciudadana y las inversiones que se dieron en Nicaragua, pero al final del día fueron intimidados por esos sectores extremistas de la política norteamericana, que amenazaron con aprobar sanciones en contra de ese sector empresarial.

“Nosotros reconquistamos la paz y la tranquilidad a partir del 15 de julio”, indicó.

Policía Nacional es un ejemplo

Planteó que los medios de comunicación de oposición al gobierno, que es la mayoría, venden una realidad que no es cierta y la presentan como una nación en caos.

“Todos los medios de comunicación escritos y la mayoría de los medios de comunicación televisados son opositores al gobierno. Esa posición que dice que nosotros perseguimos a los medios no es cierta y nosotros estamos en función de construir la paz, nuestra Policía ha sido una policía ejemplar a través de su historia, una policía que respeta los derechos humanos, una policía que ha sido reconocida por instituciones mundiales, con su propuesta de policía comunidad, esa policía no puede tener un cambio doctrinario de la noche a la mañana para convertirse en esa historia de policía que comete los crímenes que se dicen que comete”, dijo.

Añadió que en este escenario hay nuevos elementos, que son los medios de comunicación y las redes sociales, que se han encargado de construir un país en destrucción y en caos innecesariamente.

“Nosotros estamos por restablecer la paz, la tranquilidad y el camino hacia el desarrollo económico y el bienestar de las familias nicaragüenses. El Presidente Daniel Ortega ha planteado recientemente que nosotros tenemos un periodo constitucional, tenemos una voluntad de defender esa constitucionalidad, y he aquí por qué lo catalogamos como golpe de estado, porque lo que se plantea es un derrocamiento violento del orden constitucional establecido con unas elecciones que acababan de pasar en 2016 y en su gran mayoría, sino toda, esa información que circula en esos medios es manipulación y está alejada de la realidad. La Policía no tortura, la policía no comete crímenes, la policía no secuestra, la policía utiliza los sistemas judiciales, captura a las personas y las lleva ante un juez”, señaló.