Al terminar el acto del 39 aniversario de fundación de la Policía Nacional, la Vicepresidenta de la República, compañera Rosario Murillo, expresó su solidaridad con las víctimas de los terroristas que, en su intento de Golpe de Estado, torturaron a centenares de ciudadanos y a miembros de la institución policial, indicando que a pesar de la dificultad que enfrenta cada nicaragüense para poder asimilar tanto dolor se debe buscar el camino de la paz, el amor, la reconciliación y el encuentro amoroso entre hermanos para tener una patria próspera y bendecida.

“Aquí en esta Nicaragua donde teníamos once años de disfrutar la paz, la tranquilidad y la seguridad y la hermandad nos interrumpieron esos caminos, nos interrumpieron esas rutas, por eso decimos ni pudieron ni podrán, menos con esta policía y nuestros organismos al servicio del pueblo patrullando, movilizándose porque ya no están acuartelados”, expresó.

La vicepresidenta Rosario Murillo apuntó que el país merece seguir avanzando con los derechos que se han restituido.

“Son momentos los que nos toca procesar, hacer el duelo, no hemos concluido el duelo, pero como cristianos sabemos que estamos llenos de esperanza y que tenemos fe en Dios, que nos ha prometido una patria libre de odio, una patria en encuentro, en fraternidad y una patria con seguridad, estabilidad y trabajo, porque Nicaragua merece progresar, prosperar, las familias nicaragüenses merecen vivir bien, tener bienestar, seguir avanzando con los derechos que veníamos restituyendo, recuperando y seguir avanzando”, dijo.

La compañera recordó que en Chile las familias no olvidan el Golpe de Estado que ensangrentó a este país hermano.

“Son 45 años del golpe de estado en Chile y veía a las familias en las calles y les oía decir ni perdón ni olvido”, recordó.

Se escribirá en la historia quienes ordenaron la criminalidad

“Aquí hay que pensar mucho que cuando se escriba la historia de esos días de terror, días siniestros, tenebrosos, también se escribirá quienes ordenaron el acuartelamiento de la policía con el cual se desató la criminalidad más absurda en nuestro país, los asesinatos, las torturas y secuestros”, dijo.

Constató que todo el pueblo de Nicaragua fue testigo del terror, de la criminalidad, del plan diabólico que desataron sobre el país.

“Cuando estamos aquí reunidos con las familias de los asesinados no podemos dejar de recordar las imágenes de nuestro hermano policía cuando ardía y había quienes allá en unos de los tranques de Monimbó se ponían a reír, a burlarse como que el secuestro nacional iba a ser eterno, como que no íbamos a ser capaces de contener el orden y claro que fuimos capaces y claro que somos capaces”, rememoró.

La Vicepresidenta Rosario recalcó: “Sabemos que como cristianos tenemos que movernos desde la fe, exigir justicia claro que sí, demandar justicia claro que sí, obtener justicia claro que sí, pero en el barrio, la comarca, en la comunidad tenemos que crecer en consciencia y en alma”.

“El alma nicaragüense sabe de grandeza, una grandeza infinita. Ser capaces de reencontrarnos y avanzar porque Nicaragua quiere paz, Nicaragua demanda paz y Nicaragua exige paz”, subrayó.

Reiteró que Dios bendice a este país y se verán los prodigios.

“Uno de esos prodigios es la habilidad y la capacidad que tengamos como cristianos para reemprender todos los retos y los rumbos de la espiritualidad profunda. Procesos culturales que nos desafían a todos porque es sumamente difícil y complejo perdonar. Es más fácil condenar, perdonar es complejo, es difícil, pero, así como condenamos el odio también tenemos que disponernos a avanzar en encuentros, en comunicación, desde la familia y la comunidad”, afirmó.

La compañera Rosario mencionó una reciente entrevista que concediera el presidente Daniel Ortega, en la que la periodista decía que el diálogo tiene que ser en una mesa, sin embargo, afirmó que el diálogo seguro es el que se realiza en la comunidad.

Decíamos nosotros, esos diálogos están bien, tendrán que ser y tienen que ser, pero el diálogo es el que se desarrolla en la comunidad, entre la gente que está llena de dolor, de ira, que quiere asegurar un país tranquilo, en paz y un país que sigamos compartiendo, donde aprendamos a convivir otra vez, ese proceso es sumamente difícil, es un reto, es un desafío, pero lo vamos hacer porque nuestro corazón cristiano es potente y el amor hemos dicho siempre todo lo puede, todo lo transforma”, dijo.

Con la fe en Dios todo es posible

“Uno sabe que hay unos cuantos y yo les llamo los ‘puchos’ los ‘pelagatos’ que obcecados quieren permanecer en un instante de odio y locura. Están ahí empeñados en que los nicaragüenses sintamos temor, sintamos inseguridad, nos sintamos amenazados, pero no, con esa fuerza espiritual que tiene Nicaragua, que tiene el pueblo nicaragüense, ni amedrentados, ni amenazados ni inseguros porque tenemos fe en Dios, no hay imposibles sin Dios”, aseguró.

“Los ricos sin los trabajadores no son nada”

“Nicaragua tiene productores en el campo, tiene agricultores, tiene campesinos, tiene trabajadores en la ciudad, tiene pequeños emprendedores, medianos negocios que son los que movilizan la economía todos los días. Hay quienes creen que solo los ricos pueden. Los ricos sin los trabajadores no son nada. Los ricos tienen dinero y los trabajadores tenemos brazos, piernas, alma para trabajar y seguir transformando al país”, afirmó la dirigente.

Asimismo, ilustró el nacimiento de Darío y Sandino, dos seres formidables por los que se tiene el deber de interiorizar esa fortaleza y hacerla nuestra.

“Somos un pueblo de paz, queremos paz y pensamos que con ese formidable legado de Darío y Sandino; de todos los héroes y los próceres, de Andrés Castro, de José Dolores Estrada, el pueblo entero valiente y heroico de Nicaragua, tenemos absoluta confianza de ir adelante; no nos intimidan las locuras, la irracionalidad, el irrespeto, nos hacen más fuertes en la medida que pretenden irrespetar porque nuestra historia está llena de fortaleza y de vigor y de gloria y estamos hechos para la gloria”, dijo.

Se está restaurando la seguridad

La compañera afirmó que las policías con la comunidad están realizando centenares de asambleas de seguridad ciudadana en todo el país donde el pueblo y representantes religiosos piden más agentes del orden que resguarden la seguridad ciudadana.

“Vamos a darle mucho amor, mucho cariño a todas las familias que perdieron seres amados, a darles mucho amor y cariño en la comunidad donde se encuentren, esa es la base de nuestro compromiso cristiano”, afirmó.

“Honor y gloria a cada policía que entregaron su vida por amor y los que siguen todos los días exponiendo su vida dispuestos al sacrificio comprometidos con la seguridad, la estabilidad, la tranquilidad de las familias en nuestra Nicaragua. Solo juntos saldremos adelante fortaleciendo el bien común en nuestra Nicaragua”, concluyó.