La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua durante el acto realizado una vez finalizada la caminata por la paz, la vida y la justicia, destacó que el pueblo nicaragüense es luchador y amante de la paz, que quiere retomar el rumbo con el cual veníamos hace unos meses.  

Cada vez nos reunimos con el pueblo bueno, este pueblo alegre, este pueblo luchador que sabe valorar la paz, que quiere vivir en paz, que quiere seguridad y que quiere retomar el buen rumbo que llevábamos y que ya estamos retomando en Septiembre Victorioso, como decía nuestro Comandante, mes de victorias a través de la historia, y este año histórico también, con todo lo que hemos vivido”, manifestó.

La Vicepresidenta Compañera Rosario destacó la valentía con la que los nicaragüenses han sabido enfrentar las diversas situaciones que se han presentado a lo largo de los últimos meses, donde las familias han sido víctimas del terror, dolor y sufrimiento.

El espíritu inmenso del pueblo nicaragüense con fe en Cristo, con esperanza cristiana va a construir muchas nuevas victorias para la paz, para la tranquilidad, para la seguridad y para la reconciliación, esas son luchas y victorias espirituales las que vamos a librar y estamos librando, victorias de la fe, del espíritu cristiano, victorias sagradas de nuestro pueblo”, expresó. 

Septiembre Victorioso y este pueblo digno y este pueblo que tiene en alto el concepto y la práctica de la soberanía y que ha sabido trascender todos los planes siniestros y macabros que aplicaron en Nicaragua para romper la paz, este pueblo hoy más que nunca, todos nosotros como parte de ese pueblo, valoramos lo que tenemos, lo reafirmamos y lo fortalecemos cada día. Nosotros sabemos que este no es un pueblo de arrodillados, no es un pueblo de serviles, ni de agachados, peleles: los peleles, agachados y serviles, los siervos son otros, son los que mendigan como limosneros de la infamia la injerencia e irrespeto para Nicaragua”, afirmó.

Nicaragua exige respeto ante los injerencistas

La Vicepresidenta Compañera Rosario enfatizó que el pueblo y gobierno de Nicaragua exigen respeto a quienes han querido entrometerse en las situaciones internas, las que han pretendido usar como excusas para imponer sus políticas interventoras.

Nicaragua pide respeto y el pueblo nicaragüense, es un pueblo bueno y de buen corazón, un pueblo que no quiere odio, un pueblo que vive en amor quiere y exige respeto, respeto a las rutas que hemos escogido para vivir nuestra fe cristiana, para vivir nuestra fraternidad como cristianos y para vivir nuestra dignidad también como cristianos. Estamos obligados a ser cada vez mejores cristianos y por lo tanto cada vez más dignos, cada vez más hermanos y cada vez más llenos de amor”, dijo.

La Compañera hizo a su vez alusión a las enseñanzas bíblicas en las que Jesucristo jamás predicó el odio entre hermanos, sino la paz entre los pueblos, los hermanos y las familias.

Hay que amar al prójimo y como decía nuestro Comandante Daniel, cada acto amoroso de este pueblo confirma nuestra vocación de paz, confirma que vamos caminando nuestro histórico legado de paz y viendo y reconociendo a los hermanos en una patria de todos, donde el bien de todos debe prevalecer. Una patria libre, libre de odio, libre de maldad, libre de perversidad, una patria de hermanos”, añadió.

La reconciliación, una nueva tarea a cumplir 

La Compañera se refirió a la nueva tarea a cumplir por los nicaragüenses, la reconciliación, misma que debe iniciar desde los hogares, los barrios, las comunidades, lo cual permitirá avanzar hacia la reconstrucción y el desarrollo del país.

A reconstruir entonces esa reconciliación que como hemos dicho es difícil porque cuando tenemos duelo en la familia, dolor, pérdida, como hemos tenido las familias nicaragüenses con duelo, con pérdidas, con dolor, y toda la destrucción sufrida por familias nicaragüenses que fueron saqueadas, cuyas casas fueron incendiadas, quedando en la miseria después de haber sido atacadas de esa manera infame; es difícil aceptar que vas a encontrarte con el que te torturó, con el que asaltó y mató a tu familiar, con el que incendió y saqueó tu casa, es difícil pero no imposible porque nuestro espíritu cristiano es más grande, porque el amor es más grande y fuerte que el odio, todo lo transforma”, dijo.

Todos los días pidamos a Dios que saque el odio de los corazones que todavía se enorgullecen de mostrar odio, todavía con orgullo muestran el odio. El otro día oímos decir que necesitaban más muertos en Nicaragua, cómo puede alguien pensar así y decirse cristiano y decir que tiene fe, ir a una iglesia, golpearse el pecho, ir a un templo y practicar los cultos, eso es inconcebible y quienes trasladan esos mensajes también se dicen cristianos, eso es un sacrilegio, promover dolor, muerte, pérdida, es sacrilegio, es infamia, es perversidad, es diabólico, tenebroso, es siniestro”, afirmó.

Las nuevas victorias de septiembre

La Compañera Rosario expresó que este mes cuenta con muchas particularidades, lleno de luchas y victorias, protagonizadas en su momento por los valientes héroes y próceres y que permitieron un espacio para que el pueblo protagonice nuevamente la historia.

Este es un mes para vernos en las páginas formidables de la historia, para vernos y aprender, hemos sido capaces de enfrentar a los poderosos, Andrés Castro con una piedra y Fernando Gordillo el poeta diciéndole: ‘lanza la piedra Andrés, lánzala, a tantos años de distancia, el enemigo es el mismo’ y en este mundo de tanto desarrollo tecnológico, un mundo de tanta comunicación, decir que los seres humanos, declararnos o decretarnos en guerra unos contra otros, viendo a tantas familias en tantas partes del mundo sufrir el dolor y las consecuencias de la guerra, es difícil de creer pero es, y nosotros como pueblo que hemos sufrido agresiones, injerencia e intervenciones sabemos que no queremos conflicto, no queremos guerras, queremos paz y que se nos respeten nuestras rutas y caminos de paz, nuestros caminos de cristianismo, nuestros caminos de fraternidad y nuestros caminos de dignidad”, añadió.

La Compañera dijo que Nicaragua no representa amenaza alguna para el resto del mundo, pues es un país que se ha caracterizado por promover la paz, el trabajo, la unidad entre los pueblos y sobre todo el progreso.  

Somos un pueblo bueno, un pueblo pequeño, no amenazamos a nadie, queremos paz y trabajo, paz y hermandad, queremos paz y respeto, queremos seguir siendo ejemplo frente al mundo, de capacidades espirituales infinitas, inmensas. Amamos y nos amamos como hermanos y practicamos la fe cristiana, vivimos con esperanza cristiana y sabemos por eso que Dios no bendice la maldad, Dios no bendice el odio, Dios no bendice a los impíos, Dios protege a los justos y por eso proclamamos y decimos que en amor cristiano Nicaragua quiere paz, Nicaragua quiere vida, Nicaragua quiere derecho al trabajo, derecho a la prosperidad y vamos a lograrlo porque somos un pueblo bueno de valores cristianos, un pueblo de familia, donde nos queremos y es la unidad básica de esta sociedad”, expresó.

Nos fortalecemos en familia, somos un pueblo que tiene cultura de comunidad, de barrio, cultura local y todos esos son valores que estamos aplicando en estos nuevos tiempos de nuestra historia que estamos haciendo ya tiempos de victoria con la gracia de Dios y para su gloria, para gloria del pueblo nicaragüense porque la voz del pueblo es la voz de Dios”, añadió.

La Compañera Rosario declaró que junto al pueblo y las familias seguirán trabajando en la construcción y fortalecimiento de la paz, así mismo, instó a quienes dejaron el país por temor a lo que ocurrió hace unos meses, a sumarse a la reconstrucción de la estabilidad. 

“Vamos a seguir trabajando para fortalecer la paz y construir todos los días desde la paz y el trabajo muchas nuevas victorias, victorias de la unidad, del encuentro y que todos los nicaragüenses que no han cometido crímenes, que no han sido parte de la perversidad, todos los que queremos paz nos unamos para recorrer esos caminos de victoria de la mano de Dios”, subrayó.