Durante el acto de celebración del 40 a aniversario de la Toma del Palacio Nacional, la compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de la República, se dirigió a las familias nicaragüenses en quienes reconoció la valentía y el espíritu lleno de alegría con el cual van venciendo las adversidades de los golpistas.

“Los malvados quieren que el pueblo, las familias sufran, los malvados, los golpistas, terroristas nos quieren ver infelices, pero este es un pueblo que lucha con valor, con espíritu cristiano, que tiene la alegría dentro, un pueblo que en la medida que tienen la alegría dentro, la cual es una fuerza espiritual inmensa, y esa fortaleza es la que tenemos para saber que vamos adelante, nos han golpeado, pero vamos adelante”, destacó.

Rosario destacó que el golpismo tras su intento de destrucción pretendió aterrorizar al pueblo, sin embargo, la valentía de las familias ha permitido que hoy las cosas se reencaucen a la normalidad, a la paz y la reconciliación.

“Nos han golpeado, pero vamos adelante, nos quisieron destruir, pero vamos adelante, quisieron aterrorizar, pero vamos adelante porque no pudieron, ni podrán. Con la fuerza formidable del pueblo nicaragüense no pudieron, ni podrán, todos estamos llenos de dolor y más quienes perdieron algún ser querido, estamos llenos de indignación, clamamos justicia, lo cual no significa que no nos dispongamos todos los días a dar gracias a Dios porque recuperamos la paz, la libertad, la seguridad, hoy nos podemos movilizar de un lugar a otro, podemos trabajar porque recuperamos la paz, la tranquilidad”, expresó.

Encaminados a la reconciliación

La vice mandataria se refirió también al reencuentro entre las familias y a la puesta en práctica de la reconciliación, la cual permitirá seguir venciendo el odio, la maldad y la destrucción del pueblo nicaragüense.

“Tenemos la capacidad dentro de cada uno de nosotros de recuperar el buen rumbo que traía Nicaragua y algo muy importante es que debemos construir reconciliación desde las familias, retomar los barrios y la comunidad, debemos reunirnos como nicaragüenses donde podemos conversar, donde podemos reencontrarnos con buena fe y buen corazón”, dijo.

“Dios nos brinda la oportunidad del arrepentimiento y a los malvados les decimos que se arrepientan hermanos, han hecho mucho daño y han causado dolor, pero pueden arrepentirse del dolor causado a este pueblo y dejar de intimidar y respetar la integridad del pueblo, pueblo digno que se enorgullece todos los días de ser heredero de Darío y de Sandino”, añadió.

Venciendo los obstáculos bajo la protección divina

La compañera Rosario destacó que con la fuerza de Dios nada es imposible y la nueva tarea de las familias nicaragüenses es llamar a las personas que causaron pérdida y dolor, al arrepentimiento y que se sumen al reencuentro y a la construcción del país.

“Invitémoslos a que se sumen al arrepentimiento y a reencontrar el buen rumbo que quieren las mayorías de nicaragüenses, quienes no quieren seguir en el conflicto y menos que se le niegue el derecho al trabajo, estamos levantándonos con las fuerzas que nos da Dios, estamos convocándonos a trabajar, invitando a los y las nicaragüenses. Dios todo lo ve, todo lo sabe, tarda, pero no olvida y nosotros no vamos a olvidar jamás todo lo que ha sucedido en Nicaragua y no lo vamos a olvidar para defender con todo nuestro espíritu el buen ritmo que debe llevar Nicaragua, ese espíritu cristiano que debe reinar en Nicaragua”, manifestó.

Rosario invitó al pueblo a seguir trabajando con amor para restaurar las familias, las comunidades, el entendimiento y, sobre todo, recuperar ese sentimiento de nacionalismo que históricamente ha caracterizado a los nicaragüenses.

“En la familia, en la comunidad, en la comarca es que podemos reconstruir el espíritu de unidad y reconstruir la capacidad de trabajar juntos. Pedimos a Dios todos los días que nos de la fortaleza para acercarnos, reencontrarnos, trabajar juntos, conversar y sobre todo amar a Nicaragua, porque nos sentimos orgullosos de ser nicaragüenses y queremos vivir en amor a Nicaragua, en amor cristiano, recuperar las rutas de cristianismo, socialismo, solidaridad y prosperidad”, refirió.

Poco a poco se recupera la alegría familiar

Asimismo, expresó que las familias nicaragüenses tienen derecho a vivir en un ambiente lleno de alegría y seguridad aun cuando a los malvados les moleste el sentir del pueblo.

“Los malvados odian esa alegría y nosotros somos un pueblo alegre, es un don de Dios y debemos seguir siendo un pueblo contento, que cree y reconoce su potencial, somos un pueblo que va a llegar siempre más allá, siempre seguros de que podemos construir victorias para todos”, dijo.

Con relación al 40 aniversario de la toma del Palacio Nacional, la compañera Rosario destacó que la misma fue una hazaña heroica, extraordinaria del pueblo nicaragüense en las que reinó el heroísmo.

“La gran hazaña de estos tiempos es reconstruir el país, la economía y la capacidad de convivir tranquilamente como familias nicaragüenses, a 40 años de la toma del Palacio, Dios nuestro señor nos da la oportunidad de seguir luchando para que el amor de Cristo Jesús reine en nuestros corazones y se destierre para siempre el odio”, subrayó.