Ingestión de cianuro por vía oral. Esa fue la causa que la causa de la muerte de Germán Restrepo Quintero, el líder de la iglesia Jesús de la Buena Esperanza de Cúcuta (Norte de Santander), que estaba siendo investigado por el abuso sexual de varias niñas.

"Aún no sabemos si la ingesta se pudo dar voluntaria o no", aseguró el director de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés.

Añadió que el Instituto descartó que Restrepo hubiese sufrido algún infarto y que "lo único" que comprometió su vida fue la sustancia "hallado en el contenido gástrico". Lo que desmintió el parte médico en el que se leía que había muerto por un paro cardiorespiratorio.

Restrepo Quintero falleció el pasado ocho de agosto, luego de que un juez de Cúcuta confirmara la medida de aseguramiento en su contra.

Terminada la audiencia Restrepo se desplomó en los pasillos del Palacio de Justicia y fue remitido de inmediato a la Clínica Santa Ana de la capital nortesantandereana.

De acuerdo con la Fiscalía, Germán Restrepo Quintero utilizaba una bebida, que llamaba ‘agua de vida’, y se las daba a las menores que buscaban ingresar a un semillero de la iglesia. Con el líquido, al parecer, las drogaba y posteriormente abusaba sexualmente de ellas.

Luego de conocidas las acusaciones la Diócesis de Cúcuta señaló que Restrepo Quintero nunca perteneció a la Iglesia católica.

“Él no hace parte de la estructura de la Iglesia católica colombiana. Si bien se presenta como sacerdote, él hace parte de una congregación distinta”, afirmó en ese entonces el vicario general de la Diócesis, Israel Bravo Cortés.

Entre las presuntas niñas abusadas por el sacerdote había menores de 12 años. Según la investigación, el líder religioso drogaba a las niñas para luego abusar de ellas.