Miles de niños y adolescentes del estado de Pensilvania, Estados Unidos, fueron abusados sexualmente por más de 300 sacerdotes católicos, informaron este martes medios de prensa estadounidenses.

Según los reportes preliminares, el fiscal general del Estado, Josh Shapiro, entregó los detalles del documento donde se concluye un "encubrimiento sistemático por parte de altos funcionarios de la iglesia en Pensilvania y en el Vaticano".

De la investigación se desprende que se ha logrado identificar a más de mil víctimas infantiles, y también se descubrió que la cúpula eclesiástica estadounidense proteger a la iglesia y a los abusadores antes que a las víctimas.

"Varios administradores diocesanos, incluidos los obispos, a menudo disuadieron a las víctimas de denunciar abusos a la policía, presionaron a las fuerzas del orden público para que cancelaran o evitaran una investigación o llevaron a cabo su propia investigación deficiente y sesgada sin informar los crímenes contra los niños a las autoridades correspondientes", reza el documento.

El fiscal Shapiro narró algunos detalles de los abusadores, como que les entregaban cruces de oro a los niños abusados para distinguirlos de los otros.

El jurado explica en el documento que la mayor parte de las víctimas eran adolescentes y preadolescentes. "Algunos fueron manipulados con alcohol o pornografía. A algunos les hicieron masturbar a sus agresores, o fueron manoseados por ellos. Algunos fueron violados oralmente, algunos vaginalmente, algunos analmente", denuncia el texto.

La publicación sale a la luz semanas después de que Theodore McCarrick, un exarzobispo de Washington y destacada figura en la iglesia estadounidense renunciara como cardenal después de ser acusado por abusar sexualmente de niños y adultos durante décadas.