En saludo al 64 aniversario del natalicio del Comandante Eterno Hugo Chávez Frías (Q.E.P.D), la Juventud Sandinista, la comunidad venezolana radicada en Nicaragua, así como el cuerpo diplomático, colocaron ofrendas florales y llevaron serenata al monumento en su honor, donde a su vez reconocieron el aporte que hizo Chávez a la revolución bolivariana y a la unidad latinoamericana.

El Embajador de Venezuela, Javier Arrué, manifestó que Chávez fue un líder cuyo paso por Latinoamérica permitió la unidad de los pueblos. El diplomático recordó a su vez el quinto aniversario de la colocación del monumento a Chávez en Nicaragua.

“Chávez fue un profeta de la paz y la justicia, la cual defendió, así como la integración de los pueblos y la solidaridad, siempre se dispuso a la entrega de los más humildes y más desprotegidos. Chávez es ejemplo de amor entre los pueblos y gobiernos, Chaves está en nuestros corazones y se quedó con cada uno de los pueblos latinoamericanos y del mundo”, expresó.

Los ideales de Chávez hoy son el estandarte de miles de jóvenes nicaragüenses quienes siguen sus pasos en la defensa de la soberanía de los pueblos, dijo Milton Ruiz coordinador de Juventud Sandinista.

“Hoy agradecemos a Chávez por habernos enseñado el amor, un hombre que con su ejemplo nos sigue acompañando, un hombre solidario con nuestro pueblo y con la región. Nicaragua y los nicaragüenses tenemos a Chávez en el corazón, porque vos sos el corazón del pueblo y de los más humildes”, indicó.

Por su parte, el embajador de Cuba, Juan Carlos Hernández, señaló que Chávez al igual que Fidel, son seres extraordinarios que con su ejemplo han formado a millones de revolucionarios en todo el mundo, por ello la permanencia de sus legados.

“El comandante Chávez fue uno de los líderes imprescindibles y hoy le rendimos homenaje a él en su cumpleaños, Chávez es la esperanza de todos los pueblos de América y el Caribe. Hoy que Nicaragua defiende la paz nos sumamos a ese clamor desde el monumento al Comandante Chávez”, enunció.

hugo

hugo

hugo

hugo

hugo

hugo

hugo

hugo

hugo