Los terroristas, criminales y asesinos de la derecha fueron cercados por el mismo pueblo cansado de tanta violencia a causa de los tranques que mantuvieron en diversos municipios del departamento de Carazo.

“Nos sentíamos secuestrados, estábamos mal, quienes nos estaban reprimiendo eran ellos, los golpistas”, mencionó una pobladora.

Diriamba, Jinotepe y Dolores fueron lugares donde las familias ya cuentan nuevamente con la libre circulación, calles limpias de obstáculos y sin el asedio de esos delincuentes.

Es una bendición porque vamos a volver a circular en paz, gracias a todos los que están haciendo ese sacrificio por liberarnos y estar en paz de nuevo y que luego reine la paz en Jinotepe”, afirmó un poblador de Jinotepe.