Karina López de Rosquillas Cony, ubicadas en el mercado Roberto Huembes, expresó su sentir ante la situación adversa que atraviesa el país, producto de actos golpistas que han ocasionado violencia y bajas significativas en el dinamismo económico.

A pesar de la situación vivida en las últimas semanas y meses, Karina no ha dejado de llegar a su lugar de trabajo para ganarse el pan de cada día con la venta de cajeta de leche, de coco, piñonate, de café y muchos otros dulces tradicionales.

Como trabajadora por cuenta propia está clara que para poder seguir hacia adelante es necesario que cada nicaragüense retome la normalidad, trabaje cada día para sacar a su familia adelante, siempre en un ambiente de paz y tranquilidad.

“Quisiéramos que esto se normalice, que se componga porque las ventas han bajado muchísimo. Tenemos fe en Dios que esto se componga porque el pueblo quiere trabajar, mis hijos dependen de mí y gracias a Dios estos dos últimos dos días ha venido más gente a buscar rosquillas”.

Sobre las ventas comentó que: “Estamos viniendo normal de lunes a domingos, de seis de la mañana a seis de la tarde. Si nosotros dejamos de venir no vendemos y dependemos de cada día de venta”.

El comerciante Marvin Reyes se refirió a la violencia vivida en el país, afirmando que jamás ningún país ha salido adelante bajo la violencia.

“El que ama a su país lo demuestra trabajando porque las grandes naciones trabajaron para poder surgir así que si nos podemos a trabajar vamos a salir adelante, pero con pleitos solo vamos para atrás”, dijo Marvin Reyes.

“El pueblo quiere trabajar para poder surgir, cuando el país tuvo estabilidad y fue creciendo su poquito hasta el vende agua helada tenía un televisor a color y en los noventa teníamos que andar en la casa del vecino”, comentó.

Sabiamente siguió expresando que: “Ahora con esto que está pasando quieren volver atrás. No es posible que haya gente que no quiera el diálogo, las cosas se hacen platicando y no como los cavernícolas matándose, unos pocos no pueden opinar por todo el pueblo que lo que quiere es paz y la seguridad que teníamos antes”.

Raúl Espinales, se gana la vida reparando zapatos y arreglando bolsos y mochilas en el Roberto Huembes.

Desde su humilde negocio este padre de familia nos comentó su pesar ante tantas dificultades que pasa día a día para poder llegar hasta su centro de labores.

“Que esto se arregle sería lo bueno, que quiten todos los tranques, por ejemplo yo vengo de Masatepe y debo venirme por el crucero porque en Catarina no hay pasada, estoy pagando el doble de lo que vale el pasaje y no me resulta”, expuso.

Instó a la población a hacer conciencia y abogar por el diálogo para que sea el único camino que solucione la crisis que vive el país.

“El diálogo sería la solución y que no lleguen a estar peleando tipo mercaderas, el pueblo quiere trabajar en paz y en seguridad. De nuestro trabajo vivimos nosotros y nuestros hijos y por eso estamos acá esperando a los clientes que reparan suelas, zipper de valijas, de mochilas y de lo que sea”.

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