La población nicaragüense sigue apostando al diálogo para lograr que Nicaragua vuelva a retomar las sendas de la paz, la seguridad y la prosperidad.

La población manifiesta estar cansada de la violencia que no permite poder trabajar de manera tranquila y segura.

En el sector de El Zumen, pudimos conversar con algunos comerciantes, trabajadores por cuenta propia y pobladores, quienes tienen puesta la fe en Dios para que las desavenencias logren ser superadas por el bien de todos los nicaragüenses.

“Nadie quiere vivir en pleitos o en discordia porque el Señor nos llama a vivir en paz, yo estoy orando para que Dios ponga su mano en todo esto y así las familias estemos tranquilas”, comentó Francys Potoy.

“Lo ideal sería llegar a un acuerdo para que todos vivamos en paz, trabajemos en paz y llevemos el alimento a nuestra familia porque todo esto nos está perjudicando a todos”, expresó el señor Carlos López.

El vendedor de anteojos y reloj, Oscar Sánchez, mencionó el tan conocido refrán “En rio revuelto ganancia de pescadores”, para hacer alusión a la delincuencia que está azotando al país y que no permite a las familias poder circular con tranquilidad.

“Esperamos que pronto se termine todo esto tan feo porque al final al que perjudica es al pobre. Espero que el Presidente termine con todo esto, diga quienes son los culpables y que empecemos a trabajar nuevamente porque las familias quieren seguridad, ahora después de las seis ya no podés salir porque te roban y no se sabe quién es quién porque la delincuencia se anda aprovechando”.

“Estamos mucha gente sin trabajo por la situación a la que han llevado al país, pedimos que nos dejen trabajar tranquilos, queremos la paz, que no sigan matando gente inocente, el país necesita que volvamos a como estábamos antes”, dijo Luis.

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