La compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua, calificó de excelente, extraordinario y completo el mensaje que hizo nuestro canciller ante la Organización de Estados Americanos “y que hemos compartido, de manera que estemos bien informados de cuál es la posición digna, soberana, del Estado nicaragüense frente a los acontecimientos que se han desatado sobre nuestro país desde el 18 de abril, recomendamos la lectura del discurso del Canciller de la República, hermano compañero General en Retiro Denis Moncada”.

"Nosotros las familias nicaragüenses, los hermanos y hermanas de esta Nicaragua de bendición, de esta Nicaragua de cristianismo, de amor, de cultura de familia, porque tenemos una cultura y un legado de familia en comunidad, todo lo podemos en Cristo Jesús, que nos fortalece".

Agregó que hemos vivido a través de los tiempos todo tipo de circunstancias, "hemos vivido circunstancias difíciles, hemos vivido momentos de celebración, hemos vivido tiempos de paz y con los 11 años quisieron terminar el 18 de abril, pero no podrán contra la paz, no podrán contra el bien, no podrán".

Agregó que el mal no puede aplastar el bien y que "la destrucción, el odio, la violencia no puede aplacar la voluntad y el compromiso de paz que tenemos los nicaragüenses. Por eso sabemos en Cristo Jesús que nos fortalece. Que vamos adelante construyendo paz, desde diálogos, desde encuentros, desde entendimiento, desde comprensión, paz y porvenir, en valores de familia, como familia sabiendo que la familia es la que conocemos tradicionalmente en nuestra Nicaragua y defendiendo la vida en todas sus formas".

La compañera destacó que, en estos momentos de dificultad, de odio, de crímenes de odio, de agresiones a la vida, defendemos la vida en todas sus formas, defendemos la bondad en todas sus formas, defendemos la generosidad en todas sus formas.

“Hablamos con respeto, hablamos con generosidad, hablamos con amor y pedimos a Dios que ese espíritu de generosidad, de amor, espíritu de concordia, ese compromiso de diálogo prevalezca, ese el milagro que pedimos para la Patria de todos, la paz, la concordia, el diálogo, que nos permita garantizar precisamente esa tranquilidad, esa seguridad en cada espacio de nuestra Nicaragua".

Rosario agradeció todos los mensajes que ha recibido de tantos hermanos y hermanas, sobre todos mensajes de fe. Mencionó algunos, entre ellos uno que señala que “conocer a Dios es confiar en él, nos dice un compañero".

 “Otro compañero nos dice, Dios siempre fiel y también nos envían Filipenses 4 que dice: Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Todo lo que es verdadero, honesto, puro, amable, de buen nombre, si hay virtud alguna, si alguna alabanza.

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Lo que aprendisteis, recibisteis, oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros. Sé estar humillado, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Y todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Rosario recalcó que el compromiso de Nicaragua es la paz, la tranquilidad y sobre todo que podamos trabajar para vivir, y trabajar para tener mejores condiciones de vida.

Que el poder del amor venza el odio. Y eso es lo que queremos todos, que el poder del amor, la cultura de familia, las prácticas de familia, esa familia que conformaron mujeres, hombres, niños, niñas, tíos tías, abuelitos, abuelitas. en todo el país. Ese amor de familia, esas prácticas de familia desde la fe cristiana y los valores cristianos, que desde esos valores vayamos instalando y reinstalando la paz que nos deja y la paz que nos da Dios nuestro Señor, ese es el mandato divino, paz, paz, paz, así lo decía también Rubén Darío en su poema Pax: 

Io vo gridando pace, pace, pace,
Así clamaba el Italiano,
Así voy gritando yo ahora:
alma en el alma, mano en la mano ”

"Somos un pueblo, somos un país de auroras y vamos a asegurar el amanecer entre todos, y con amor entre todos, y con la fuerza del cariño y con la capacidad para encontrarnos, dialogar, escucharnos y redescubrir las rutas de paz y bien que unos cuantos han querido arrebatar sembrando cizaña en el alma nicaragüense. Pero no podrán con esa alma nicaragüense, no pasara la cizaña, vamos adelante en victorias de la mano de Dios, nuevos tiempos de victoria, nuevos ciclos históricos. Vamos de la mano de Dios siempre adelante y siempre más allá". 

"Nuestro comandante Daniel, en el compromiso de seguir garantizando a las familias nicaragüenses la recuperación de la tranquilidad, la seguridad las mejores condiciones para la vida, para el trabajo las condiciones para la paz, saluda y abraza a cada familia, a cada hogar, con la fe indeclinable, invariable, imperturbable en Dios nuestro señor. Porque sabemos que en estos tiempos de aflicción, tribulación y dolor saldemos fortalecidos en nuestros valores tradicionales, la fe, la fe cristiana el amor, y el amor de familia se fortalecerán también y nos impulsarán hacia adelante para darle gloria a Dios, para alabar a Dios nuestro Señor en victoria".