Muchos trabajadores por cuenta propia decidieron trabajar para llevar el sustento a su hogar, convirtiendo en un verdadero fracaso el paro convocado por el COSEP.

En las inmediaciones de Migración y Extranjería, dueños de comiderías, vendedores de vigorón y refresquerías, desde tempranas horas atienden a las personas que se dirigen a realizar sus trámites, a taxistas y a todo aquel que desee una gaseosa, un refresco, agua, un pollo asado con gallopinto o un vigorón.

La gente poco a poco están viniendo y acá estoy trabajando porque no podemos darnos el lujo de quedarnos en la casa porque tenemos compromisos para pagar y tenemos que trabajar para llevar el pan de cada día”, comentó Domingo Antonio López, vendedor de gaseosas, agua y refrescos.

Asimismo, la vendedora Blanca Sánchez, indicó que ella no se puede dar el lujo de no trabajar porque se mantiene con la venta de cada día.

Vendo vigorón, vaho, chancho con yuca, fresco y gaseosa; estoy vendiendo. Yo trabajo por sí sola y si yo no trabajo no como, yo no le gano a nadie, solo con la voluntad del Señor que me manda mis clientes”.

Expresó su preocupación ante los días de violencia que está viviendo Nicaragua, sin embargo, aseguró como cristiana, que Nicaragua está en las manos de Dios y pronto volverá la paz que tanto se necesita.

Dios es el único que hace las obras, es muy triste que los nicaragüenses nos hagamos daño unos a otros, pero Dios hará la obra y resolverá el problema con el diálogo, hay que tener paciencia para que las autoridades lleguen a crear las mejores soluciones para el país”.

Por su parte, el señor Manuel Bravo, dijo que: “Aquí se mira todo bien, estamos esperando a la gente que venga a comprar la comidita, gaseosa, leche para los niños, nosotros trabajadores por cuenta propia no nos detenemos, si dejamos de trabajar no comemos y no nos puede faltar el dinerito porque nos arruinamos”.